Santana sigue con sus raíces progresivas

El cuatrista puertorriqueño de continuidad a su trabajo matriz con el proyecto musical ‘Cuatro menguante’.
José Eduardo Santana expone el cuatro puertorriqueño, desde su perspectiva musical en donde aborda la fusión como modo de viaje sonoro a las nuevas generaciones. (Foto suministrada)

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

La música del cuatrista José Eduardo Santana va más allá de exponer el sonido del instrumento nacional. Está consciente de su labor como cuatrista de una nueva generación. Difundir y proteger esa gama tradicional del cuatro con cierta pizca de fusión, capaz de atraer a nuevas generaciones. Tal y como él mismo expresó, colocar su granito de arena en pro de la expansión del sonido del instrumento autóctono.

“Hago música para dejar mis huellas y aportación… Quiero hacer música para inspirar a los jóvenes que llegan. He viajado y he visto la reacción de la gente, cuando escucha nuestra música… es algo maravilloso. Hablo de lugares tan lejanos y distintos a nosotros como Serbia, Rumanía y Turquía, por mencionar algunos. Es un sonido que los cautiva”, expresó José Eduardo Santana, durante una visita a la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

El músico capitalino, residente en Carolina, se encuentra contento con su nuevo proyecto discográfico
‘Cuatro menguante’ (2023) -actualmente disponible en todas las plataformas digitales y pronto de forma física- que brinda continuidad al concepto inicial de su primer disco ‘Raíces progresivas (2020). Su estilo personal aborda y conecta el cuatro puertorriqueño por diversas sendas artísticas y donde converge en lo experimental.

El músico presenta un sonido experimental que se nutre de la esencia y fundamento de los estilos tradiciones; y nuevas tendencias que agreguen sonido refrescante al cuatro puertorriqueño. (Foto suministrada)

“Este es un disco que carga muchas cosas… Todas estas canciones se habían comenzado y llegó un momento en que las encontré con otra visión y madurez. Sentí un gran potencial y una manera de colorearlas con el estilo de ‘Raíces progresivas’. ‘Cuatro menguante’ es una producción más experimental que mi primer CD, porque hay temas que son difíciles de encallarlos en un género. Son pinceladas de movimiento, donde mi música no se queda detenida y puedo agregar mi aportación”, destacó el compositor de todos los temas en ‘Cuatro menguante’.

‘Gravitando’, ‘Eclipse’, ‘Borincano’ y ‘Danza orbital’ son algunas de las piezas presentadas en el nuevo proyecto. Manny Trinidad (bajo), Yabey Marcano (bongó, conga), Abdiel Serrano (Guitarra), Carlos García (piano), Mercedes Bralo (arpa), Nina Uzelac (cello); y naturalmente, Santana (cuatro puertorriqueño, guitarras, bordonúa, cajón y barril de bomba) son los protagonistas musicales de la producción.

“Es un disco que ama y entiende de dónde viene la música campesina… Tener consciente lo que es defender el sonido del cuatro. De dónde viene, cómo ha evolucionado, los maestros que lo han tocado; y a la misma vez, saber que hay nuevas generaciones, nuevos sonidos que van evolucionando. Por eso es importante añadir ese granito de arena”, señaló el cuatrista.

En su recorrido musical se ha nutrido de grandes cuatristas que han realizado antes, exploraciones y la fusión como norte con el instrumento nacional como Pedro Guzmán, José González y Edwin Colón Zayas.

“También admiro mucho a Modesto Nieves por su excelencia y porque nos ha traído de sus múltiples viajes, otros sonidos… A Christian Nieves y los demás embajadores de nuestro instrumento y música típica”, destacó entusiasmado.

Santana se encuentra inmerso en la música desde los cuatro o cinco años. El responsable y mayor influencia fue su progenitor que mantenía una actividad musical en bohemias.

‘Cuatro menguante’ está disponible en las plataformas digitales y próximamente, se podrá adquirir en formato físico (disco compacto). (Foto suministrada)

“En las actividades familiares, en vez de estar corriendo y jugando con mis primos, estaba pendiente a tocar y ser parte del jolgorio. Mi papá me entregaba los palitos y con eso me deleitaba. Lo hacía en ritmo y en clave. Poco a poco se percató de mi interés por la música y para un Día de Reyes recibí un pianito. Mientras mi padre ensayaba con su guitarra para las bohemias, yo tocaba como si lo estuviera acompañando”, recordó con nostalgia.

Continuó con la retrospección y señaló que, su progenitor tocaba en una banda en donde el baterista, lo observaba tocando los palitos en tiempo y lo dotó de varias recomendaciones, sugerencias y enseñanzas rítmicas.

“Comencé a tomar clases de piano. Eso me ayudó a leer música y desarrollé bastante el oído. Lo desarrollé tanto que la maestra Pilar López decía que, me pondría un tapón en el oído, porque me aprendía la música y después no leía. Eso fue como por un periodo de cuatro años, en que estudié piano clásico. A partir de ese momento, fui desarrollando experiencia de tocar en vivo, porque la maestra realizaba recitales con los estudiantes cada dos años. Ya empezaba a ver la música con mayor pasión”.

Durante una parranda con su padre quedó cautivado por el sonido del cuatro puertorriqueño, y el encanto con el instrumento fue inmediato. Su papá, poseedor de un cuatro puertorriqueño, lo inició enseñándole las notas y posiciones de las manos.

“Luego entré a la Fundación Paquito López Cruz (estuve dos años). Ahí fui testigo de un compañerismo de niños y gente mayor para aprender de música jíbara y del instrumento nacional. Estaba también en la Escuela de Bellas Artes de Carolina -en las tardes, más bien para no dejar caer el estudio de lectura- donde conocí a Luis Daniel Colón, y aprendí lo que eran los seises, aguinaldos y diferentes estilos. También, me instruí, cómo acompañar a los trovadores”, dijo el músico, quien desde los 13 años se adentró en el cuatro puertorriqueño y se encontró con grandes exponentes del instrumento nacional como Modesto y Christian Nieves, Orlando Laureano, Neftalí Ortiz y otros que lo ayudaron de alguna forma en el camino.

“Cuando hice mi primer disco ‘Raíces progresivas’ (2020) estaba buscando encontrarme con mi estilo. Fue cuando comprendí, las intenciones de mi papá, al poner en mis manos los discos de la orquesta jíbara de Modesto Nieves; y de Puerto Raíces de Christina y Mónika… el mensaje fue, es y será aprender y respetar nuestra música jíbara, para poder entonces agregar nuestro granito de arena”, apuntó Santana.

 

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