Mónika no cede a su herencia musical

La cantautora cuenta con sobre 40 temas nuevos donde expone su pop-rock con fusiones típicas y folclóricas a las que no claudica.
Mónika Nieves concentra su labor profesional en su desarrollo como cantautora y presentaciones en diversos escenarios. (Foto suministrada)

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Mónika Nieves reenfoca su trabajo musical para dedicarse más a componer sus canciones. El tiempo de la pandemia, le brindó momento suficiente para concentrarse en su objetivo. El resultado, un caudal de composiciones inéditas que le permiten adentrase en su espacio creativo. Una gama de posibilidades sonoras que, naturalmente se alimentan de su herencia musical cultural; artista que no importa que género aborde, su esencia típica la acompaña.

“En estos momentos me estoy dedicando completamente a la música. Estoy haciendo mi música en diversos restaurantes, eventos privados y colaborando con otros artistas. En mi concepto como solista, estoy con mi guitarra, haciendo música compuesta por mí… pop-rock mezclada con música latina, ritmos de bomba, plena, flamenco… una fusión diversa. En cuanto al trabajo con otros artistas, colaboré en el sencillo ‘La complicidad’ con El laberinto del Coco. Además, con Sharleen Santos –el sencillo ‘Colgada tú mirada’- y con el grupo de la familia ‘Herencia Musical’ junto a mi padre Modesto Nieves (guitarra y cuatro) y mi hermano, Christian Nieves (cuatrista)”, explicó Mónika Nieves.

La pandemia interrumpió la campaña promocional de su primera producción como solista, “Pasajeros del tren”. (Foto suministrada)

“Estoy enfocada en escribir más, reorganizar las composiciones nuevas que tengo. Y estoy con planes de escribir para otros artistas. Me he mantenido componiendo en mi pequeño estudio en casa, donde grabo mis cosas. Ya tengo aproximadamente como 40 canciones con música y todo”, señaló alegre y motivada.

Destacó que cuando se sienta a componer, puede contar historias sobre sus propias anécdotas, vivencias o simplemente historias inventadas.

“A veces, son cosas vividas que no necesariamente se expresan en el momento. De pronto se enciende la musa y se empieza a escribir sobre eso en particular. Además, se puede escribir de algo que escuchaste, algo que observaste. Pienso que la composición está abierta a toda una gama de situaciones. Me dejo llevar mucho por el sentimiento espontáneo. Aunque a veces puedo planificar lo que escribo. Pero me encantan las que nacen espontáneas. Las que vienen del corazón. Esas son con las que más me identifico”, destacó la artista.

En 2017 lanzó su primera producción como solista ‘Pasajeros del tren’. Un proyecto muy personal en que mostró su propio estilo enmarcado en un pop-rock con fusión. Aires caribeños y pinceladas de flamenco. Tras exponer su álbum y su presentación en el Teatro Tapia en Viejo San Juan, Mónika tenían grandes planes. Pero los huracanes Irma y María arruinaron todo lo planificado.

La joven cantautora atesora su aprendizaje desde la música típica. (Foto suministrada)

“Todos se cayó… incluyendo viajes y promociones. Después llegó la pandemia. Fue un tiempo duro y difícil para toda la clase artística… he tenido que comenzar de cero. Tuve tiempo para analizar mucho sobre la nueva forma en que se trabaja ahora. La utilización de las redes sociales y otros aspectos que han cambiado en la industria musical. Pero, tuve ese tiempo importante para componer más canciones”, reflexionó.

La herencia y legado que la acompaña, le brinda experiencia, porque comenzó desde muy niña. Una exposición temprana a la música típica y folclórica, la formó, enamoró y entregó esa esencia inquebrantable. ‘Grupo Folklórico Areyto’, ‘Herencia Cultural’ y ‘Puerto Raíces’ son experiencias que han enriquecido su carrera musical.

“Me inicié en la música desde muy pequeña. Y eso ha sido extraordinario. Es una formación bien importante en mi vida, haber comenzado con mi papá y mi hermano… haciendo espectáculos y en grandes escenarios. Fue esencial e importante en mi crecimiento como artista. Grabar a los siete u ocho años en un estudio, me enseñó mucho. Luego, cuando fui a grabar con la banda ‘Puerto Raíces’ junto a mi hermano, ya tenía alguna experiencia de lo que era entrar a un estudio de grabación. También, viajar con el ‘Grupo Folklórico Areyto’ fue una riqueza cultural espectacular”, recordó con cariño todas las vivencias.

Sobre la herencia y raíces culturales de mantener una conexión con la esencia de su país, señaló orgullo y reafirmación por las tradiciones de su Puerto Rico.

“Si se pudiera dividir el cuerpo, diría que mi alma es la música típica. En mi esencia está la música típica, bien cerca de mi corazón. De ahí parte, todos los conceptos y fusiones que he trabajado. En mi música se va a poder percibir una mezcla de muchas vertientes, pero siempre va a estar presente de una forma u otra la música típica. Todo viene de la trova… de cantar danzas o géneros autóctonos cuando era niña. Eso siempre va a estar ahí, porque fue con lo que me crie”, afirmó.

Mónika siente orgullo por tener a Modesto Nieves como progenitor. (Foto suministrada)

Con el legado de su progenitor, un maestro del cuatro y la guitarra; y otra gran influencia de su hermano cuatrista; a parte de una extendida familia musical, era seguro que se encariñara con diversos instrumentos.

“El primero fue el güiro. Tenía como cuatro o cinco años. Todavía no cantaba. Siempre me ha gustado la percusión. Pero luego comencé a cantar… cantaba y tocaba güiro. Pude desarrollar el sistema motor al cantar y tocar güiro a la vez. Posteriormente, me interesé por la batería. En la banda de la escuela tocaba batería. Mi tío, Raúl Maldonado, percusionista de ‘Herencia Musical’ me enseñó a tocarla. Después, como a los 15 años, por el interés de comenzar a componer para ‘Puerto Raíces’ me adentré en la guitarra y comencé poco a poco”, expresó.

“Hoy día, con la guitarra es que me acompaño. Cantando y tocando guitarra. Pero es un privilegio poder tocar estos instrumentos. Todo esto gracias a mi familia. Mi padre fue quien me recomendó la guitarra. Y tenía mucha razón, me ha ayudado mucho a componer”, señaló hablando loas de su padre.

“Mi padre es un ser maravilloso… aun con su vida ajetreada con viajes y responsabilidades musicales, ha tenido tiempo para nosotros. Amor familiar y por nuestra cultura. Nos inculcó música sin obligarnos, siempre nos apoyó. Es un ser humano extraordinario y bien humilde. Su personalidad tiene que ver mucho con lo que logró con nosotros. Su sabiduría nos las ido pasando poco a poco; y todavía tenemos tanto que aprender de él. Más, el apoyo de mi madre (Beatriz Maldonado) es ese balance de apoyo para Christian, Natalia –su hermana menor que estudia una maestría en canto clásico- y para mí”, terminó diciendo Mónika Nieves.

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