Miguel Zenón se disfrutó su noche

El músico homenajeado en el MasterCard Jazz Fest lució espectacular junto a su cuarteto e invitados; y recibió la aclamación de su gente.
El músico puertorriqueño Miguel Zenón vivió una noche muy especial en el cierre del MasterCard JazzFest que se celebró anoche en el Coca Cola Music Hall de Miramar. (Foto Wilma Colón para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Es profeta en su tierra. El saxofonista, arreglista y compositor Miguel Zenón se gozó y deleitó con su presentación durante la segunda noche del MasterCard Jazz Fest en Coca-Cola Music Hall en San Juan. La genialidad del músico puertorriqueño –liderando con su saxofón alto- se puso de manifiesto en una velada respaldado de su extraordinario cuarteto: Luis Perdomo (piano), Hans Glawisching (contrabajo) y Henry Cole (batería); e invitados de lujo como Danny Rivera, el cuatrista Christian Nieves, el percusionista Daniel Díaz; y el grupo de plena, La Máquina Insular.

El saxofonista y el cuatrista Christian Nieves descargaron de manera magistral en la velada musical del sábado. (Foto Wilma Colón para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

El banquete abrió con ‘Quítate de la vía Perico’, tema plasmado en su proyecto ‘Sonero’ (2019), inspirado en la música de Ismael Rivera. Como preámbulo a la icónica canción del gran Maelo, Zenón agradeció por ser el homenajeado del festival y presentó a la audiencia sus compañeros de cuarteto. Con una introducción en que brindó su primera genial improvisación de la noche, rápidamente cautivó a los presentes. Posteriormente, volvió a regalar un extenso y excelente solo. Perdomo (piano) adornó magistralmente a Cole, quien se desahogó en la batería.

Tras hablar sobre el concepto de su espectáculo, explicó que se trató de un recorrido por sus producciones discográfico y trayectoria. Sin esperar más, invitó a la tarima al cuatrista Christian Nieves. Luego de describirlo como “un campeón de la cultura” se comenzó a escuchar una introducción del instrumento nacional en la composición de Zenón, ‘Villarán’ que forma parte del disco ‘Jíbaro’ (2005). Excelentes conversaciones entre saxofón alto y cuatro afilaron aplausos. En ocasiones, ambos instrumentos sonaron al unísono logrando momentos mágicos entre jazz y lo típico. Esta producción discográfica –una de las mejores del saxofonista- converge elegantemente ritmos típicos como seis, aguinaldo y mariandá entre otros, con jazz. Además de las extensas improvisaciones de Zenón y Christian, también se enfrascaron en un amistoso ‘toma y dame’.

Zenón interpretó temas de galardonadas producciones como “Sonero”, “Esta plena”, “Jíbaro” y “Música de las Américas”, entre otras. (Foto Wilma Colón para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

La próxima pieza fue ‘Antillano’ del disco ‘Música de las Américas’ (2022). Para esta ocasión pidió la presencia de Daniel Díaz (tumbadoras) a quien elogió por su talento y crecimiento musical. El percusionista ‘rompió el hielo’ con un exquisito preámbulo a tres tumbadoras que dio paso a improvisaciones de Zenón (saxofón alto), Cole (batería) y nuevamente un espacio para castigar el cuero, donde Díaz no solo cambió de ritmos, sino dejó claro sus habilidades y rapidez. El tema acabó como comenzó, a puro sabor.

El cambio de velocidad llegó al distinguir al próximo invitado de lujo, la voz nacional, Danny Rivera. El veterano cantor –que recibió grandes aplausos desde su entrada a escena- se entregó en cuerpo y alma en la pieza ‘Alma adentro’ de Sylvia Rexach con arreglo majestuoso del saxofonista. La potente voz de Danny en unión a la pasión que siempre pone a su interpretación, llenó de aplausos la audiencia que avaló masivamente su participación y se puso en pie para aplaudirlo.

La sublime interpretación de “Alma adentro” por Danny Rivera, en arreglo de Miguel Zenón, provocó una sonora ovación por parte del público presente. (Foto Wilma Colón para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

La plena ‘Despedida’ de la producción ‘Esta plena’ (2009) cerró la primera parte de la noche. Los invitados en el corte: Juan Martínez, Joko Ramos, Eric Noel Rosado y Emanuel Santana del grupo plenero ‘La Máquina Insular’ la encendieron y de qué manera. ‘Despedida’ es una crónica compuesta por el saxofonista que narra las fiestas de Despedida de Año que realizaba en su casa el plenero y gestor cultural Tito Matos junto a su esposa Mariana. Zenón recordó que Matos colaboró en el disco ‘Esta plena’, habló del agasajo navideño; y resaltó la aportación del músico fallecido el año pasado. El saxofonista brilló una vez más con sus improvisaciones.

Concluido el compromiso musical de Miguel Zenón, apareció en tarima el Dr. Jaime Claudio Villamil –moderador y presentador del festival- para entregarle un regalo de reconocimiento al saxofonista orgullo del Residencial Luis Llorens Torres. Tanto la esposa de Zenón como su hija, fueron cómplice de la ocasión. Después del emotivo momento, se recesó para la preparación del escenario para la segunda parte del espectáculo.

Brava y fantástica la propuesta de Gonzalo Rubalcaba y Aimée Nuviola

El maestro Gonzalo Rubalcaba conquisto nuevamente a los boricuas con su impecablew actuación. (Foto Wilma Colón para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

La explosiva combinación del pianista, arreglista y compositor Gonzalo Rubalcaba y Aimée Nuviola (cantante, compositora, pianista y actriz) se ganó al público desde su llegada a escena. El fenomenal binomio cubano engalanó el recinto musical con el concepto ‘Viento y tiempo’ un repertorio de canciones emblemáticas de su país, que forman parte de su historia, vivencias y vínculo –se conocen desde la niñez- despertando pasión y revolucionando la sala con mucho sabor. El virtuosismo y genialidad del pianista junto a la extraordinaria voz de la artista son ingredientes altamente explosivos como para desatar la euforia que allí se vivió.

Tras dar gracias a Dios por la oportunidad de estar nuevamente en Puerto Rico y agradecer también a Rubalcaba por la confianza, Nuviola comenzó sensacionalmente su parte con el tema ‘Bemba colorá’, canción que recuerda rápidamente a la inolvidable Celia Cruz. La melodía guapachosa, el arte sobre las teclas –piano de cola y piano eléctrico- de Gonzalo, la potente voz y domino increíble de escena de Aimée agitaron las personas en el recinto. Acompañados por Yunior Arronte (saxofón), Majito Aguilera (Percusión), Reinier Guerra (batería), Lourdes Nuviola (coro) y Alfredo Lugo (coro) desataron pasiones musicales con la composición de José Claro Fumero. La energía incansable de la vocalista instó a los presentes a participar del coro ‘colorá’.

La cantante Aimée Nuviola se ganó al público desde su llegada a escena. (Foto Wilma Colón para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Otro clásico cubano ‘El guararey de Pastora’ lo tomó donde lo dejó la pieza anterior. El brillante arreglo de Rubalcaba, solo de Arronte (saxofón), la gracia de Aimée -quien invitó al público a utilizar las palmas- fue el jaque mate. Interactuó en todo momento con la audiencia y hasta lanzó sus pasos de baile.

Con adornos magistrales e improvisaciones de Rubalcaba llegó ‘Lágrimas negras’ de Miguel Matamoros. Luego de un inicio como un susurro, la canción tomó velocidad con el dominio escénico de la cantante. Una vez terminó la pieza, Nuviola la comenzó a cantar nuevamente para incitar al público a acompañarla.

El ‘Chan Chan’ de Compay Segundo le siguió y Aimée impuso su estilo y personalidad. Los cambios constantes de coro, Rubalcaba intercalando piano de cola y piano eléctrico; y la invitación al público de ponerse en pie y hasta echar una movidita, sacudió nuevamente el auditorio. La buena química de los músicos y la versatilidad de la vocalista cautivaron aplausos masivos. El danzón ‘Rompiendo la rutina’ brindó otro cambio de velocidad que desató una improvisación espectacular y fuera de serie de Rubalcaba. La velocidad manifestada fue increíble y sus manos sobre el piano parecían cuatro.

Aimée con su hermana Lourdes Nuviola contagiaron a todos con la sabrosa ‘Rumba callejera”. (Foto Wilma Colón para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

En la composición de Nuviola, ‘Rumba callejera’ la cantante invitó a su hermana -corista hasta el momento- Lourdes Nuviola a colocarse junto a ella para vocalizar el corte rumbero. Sabrosas improvisaciones de Aguilera (tumbadoras) y Guerra (batería) aportaron significativamente al sabor de la rumba.

Luego de comentarios de agradecimiento y palabras de admiración por músicos nacionales de parte de Rubalcaba, se aproximó el final. El clásico de Moises Simons, ‘El manicero’ fue un cierre con unánime aceptación. El susurro de Aimée y el sonido del piano de Rubalcaba culminaron con la segunda noche del festival. Una presentación mágica, repleta de sabrosa sonoridad y altura. Espectáculo inolvidable y fuera de serie.

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