Lily García ante el reto de ‘Casandra’

La emprendedora artista se prepara para asumir su primer drama teatral en el Centro de Bellas Artes de Santurce.
Lily García (derecha) forma parte del elenco de “Casandra nuestra” que subirá a escena el 24 de marzo en la Sala Carlos Marichal del Centro de Bellas Artes de Santure. (Foto suministrada)

Por Alina Marrero
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Lily García sobresale en todo cuanto se propone. Periodista, conferenciante motivacional, coach de vida certificada, tanatóloga, vendedora, empresaria, locutora… este emprendedor ser humano posee una trayectoria impresionante. Es, también, una muy buena actriz que ha sabido sobresalir en el difícil arte de hacer reír, lo cual es una de las misiones más enriquecedoras que pueda tener un artista.

Nuestra polifacética amiga también valora el drama; y deseaba, ardientemente, desde hace mucho, tener esa oportunidad. Por tal razón, cuando Adriana Pantoja le ofreció un personaje en su nueva obra teatral “Casandra nuestra”, la actriz se emocionó.

La artista se encuentra sumamente entusiasmada con el reto de interpretar el rol de Sadira Vázquez en la nueva obra de Adriana Pantoja. (Foto suministrada)

“En una entrevista que ella me hizo en enero de 2023, para el programa radial ‘Artefusión’, le manifesté que tenía muchos deseos de hacer teatro… y ella no lo olvidó. Y ésta no solo será mi primera vez en un drama teatral, sino que también será mi primera vez en la Sala Experimental, del Centro de Bellas Artes de Santurce”, manifestó Lily.
“Casandra nuestra” es un drama moderno, de corte feminista, con alusiones a la mitología griega. El personaje que interpreta García tiene chispas muy simpáticas; y la actriz nos manifestó que está encantada con ello.
Para Lily será, también, la primera vez trabajando tan de cerca con intérpretes de señas para sordos: “Yo pensé que los intérpretes estarían en un rincón designado en el escenario, pero están trabajando todo el tiempo entre nosotros, interactúan con nosotros, como actores. Eso es nuevo para mí. No solo es bello visualmente, sino que se trata de una inclusión sumamente importante, por lo que Adriana tiene toda mi admiración”.

Una vida intensa en la que nunca ha faltado el arte –

Lily García nació el 23 de febrero de 1958, como Lillian Marie García Catalá, hija mayor de seis hermanos. Fueron sus padres, el comediante Constantino “Tino” García Argüello; y la maestra de baile y empresaria Lilliam Catalá Vicent.

Como ser humano, ella es un libro abierto, de páginas muy coloridas, en el cual abraza a la humanidad, sin juicios, con todas sus facetas. Nuestra conversación respira con sincera familiaridad. “Tuve una niñez ruidosa y divertida. Cuando mami estaba en sus 30, criaba a cinco muchachos. Mi hermana menor nació cuando mi mamá tenía 40 años y yo estudiaba en la universidad. Es como si fuera mi hija. Como mi mamá era maestra de baile, mis hermanos y yo bailamos desde antes de caminar”, compartió.

Lily, junto a su prima Marian Pabón, en los años tempranos en que tomaba clases de baile con su progenitora Lilliam Catalá Vicent. (Foto suministrada)

Hubo mucha actividad alrededor de la familia García Catalá en la vecindad de Miramar, donde, aun, vive la progenitora: “Mi mamá tiene 85 años y todavía atiende el negocio que mi abuelo Jaime Catalá estableció, hace 93 años, frente a la Plaza de Armas, en Viejo San Juan: la joyería Catalá”.

La actriz reconoce que heredó la cultura de trabajo de su madre: “Papi era vendedor y actor, pero el peso de la casa lo llevaba mi mamá. Ella es muy asertiva en sus metas. Y, aunque es católica y yo soy budista, ambas sentimos el mismo fervor espiritual. De mi padre, aprendí a ser inclusiva; él se conectaba con todo el mundo. Era optimista y simpático, cualidades que heredé de él”.

García entiende que todo el mundo tiene algo que ver con la persona en la que te conviertes. Ha sabido mantener el círculo de amistades que cultivó en el colegio Perpetuo Socorro, donde estudió toda su vida. Y, aunque reconoce que los tres matrimonios que ha tenido han influido en su formación, destaca con luces de neón a su segundo esposo: “Junito Resto, a quien conocí cuando bailé en el musical ‘Fela’, me ayudó a mirarme desde otra perspectiva. Me enseñó a valorar mi belleza exterior tanto como la interior. Puedo decir que mi vida es antes y después de él”.

En 2013 presentó una de su publicaciones en la Feria Internaional del Libro. En la foto aparece junto a Marisol Martínez y Francisco “Paco” Parés, de Representaciones Borincanas, y su progenitor, el comediante Tino García (con guayabera blanca). (Foto Javier Santiago / Fundacción Nacional para la Cultura Popular)

Lily atesora los momentos que, como periodista, entrevistó a muchas personas que transformaron sus terribles vidas para ayudar a los demás: “No he tenido la mitad de los problemas que tuvieron esas personas. Si pudieron ganar en sus vidas, yo no tengo tiempo para la queja. En ese camino, también me ayudaron mi maestra de yoga, Shanti Ragyi; y Carmen Santiago de la Fundación Desarrollo Nuevo Pensamiento”.

Entre 1976-1978, la joven García estudió química, en Mt. Holyoke College, Massachusetts. Como tocaba piano, comenzó a estudiar música primero; pero, una vez en Mt. Holyoke College, se dio cuenta que ésa no era su vocación. Entonces, se cambió para química. Después de cinco años fuera de Puerto Rico -y un divorcio-, regresó al País, donde comenzó a trabajar en los medios de comunicación en el periodo de las elecciones de 1984, sin haber completado sus estudios universitarios.

“De la misma forma que intentaba terminar el bachillerato, lo dejaba, porque surgían otros cursos que me interesaban mucho. Yo no podía costearlo todo a la vez, así que tomé mis decisiones. Además, ya había labrado mi carrera, de modo que no sentía urgencia por terminar”, explicó.

Encuentro inevitable con el periodismo –

García, quien siempre ha sido una persona de mucha curiosidad intelectual, confiesa que aprendió su carrera de periodista en la marcha: “Todos los elementos necesarios los obtuve tras bastidores. Laboré junto con veteranos expertos como Luis Francisco Ojeda, Luz Nereida Vélez, Efrén Arroyo, Jennifer Wolf. Observaba, miraba, adaptaba… y, así, creé mi estilo”.

Su incursión en el periodismo la ha llevado a presentar investigaciones y entrevistas en radio y televisión. (Foto suministrada)

El primer acercamiento que hizo al canal 4 fue al Departamento de Ventas, comenzando, además, a trabajar en televisión como asistente de producción. “Yo hacía entrevistas en la calle, acompañada de un camarógrafo. Escribía los libretos, hacía las preguntas, pero no me presentaba en cámara. El mérito de los reportajes siempre se lo llevan quienes están frente a cámara”.

Ella trabajó de esa manera para el programa “Hoy”, que moderaban Elia Enid Cadilla y Luis Francisco Ojeda. Un día, le llevó un libreto a Elia Enid; y, cuando ella se enteró que lo había escrito Lily, la tomó de la mano, la llevó a la producción y dijo: “No es justo que nos llevemos el crédito de ella”. Y fue así como la periodista comenzó a trabajar delante de la cámara.

Cuando surgieron otras plazas en el canal, las obtuvo, nadie se las ofreció: las obtuvo mediante audición y hasta le otorgaron premios de periodismo por su labor.

Mientras trabajaba en televisión, Lily obtuvo, en 2005, su certificación de “Coaching de empoderamiento personal”, del Institute for Professional Empowerment Coaching. Luego, en 2007, una certificación en Tanatología, de Naropa University End of Life Care Professional Certification. Y, entonces, obtuvo su diploma de bachillerato en Ciencias Sociales, de la Universidad del Sagrado Corazón, en 2017.

“Sucedió que, en 2015, me llamaron de la Universidad del Sagrado Corazón para enseñar locución avanzada para radio y tv, con un permiso especial. En la administración se dieron cuenta de que solo me faltaban siete clases para terminar mi bachillerato. Me matriculé en Sagrado y completé mi bachillerato cinco meses antes del huracán María. Para mí, esto significó un gran logro, así que me puse la toga y el birrete y hasta mami fue a la graduación”, recordó Lily García con emoción.

Uno de sus más recientes proyectos lo es “Repira con Lily”, una aplicación para teléfonos celulares. (Foto suministrada)

Y no se detuvo ahí. En 2018, obtuvo una certificación de Harvard Medical School Herbert Benson (course in Mind/Body Medicine). Y, en 2020, obtuvo una certificación para “Formación en Inteligencia Interpersonal y Liderazgo Ético”, del Instituto Iberoamericano de Estudio e Investigación (IBESI).

Al presente, Lily ofrece talleres como coach de vida y manejo de pérdidas. Además, escribe un libro sobre esos temas. Su proyecto más reciente, el cual funciona desde octubre de 2022 y ha tenido buena acogida, se llama “Respira con Lily”, una aplicación para teléfonos celulares de meditaciones cortas y herramientas de motivación, grabadas en su propia voz. Se consigue por Google Play (Android) y por App Store (Iphone).

Múltiples créditos en la comedia teatral –

Como actriz, Lily García tiene una historia paralela: “Mi padre era actor y soy prima hermana de Marian Pabón. Pero Marian era la actriz de la familia; y yo, la académica. Yo había tomado un curso de actuación en Estados Unidos y otro que ofreció el actor Paco Prado en la década de 1980, aquí en Puerto Rico, para saber cómo era. Esos conocimientos me ayudaron en mis charlas de motivación, que son tan graciosas que parecen un stand up comedy”, relató.

En 1999, la productora Ivonne Vissepó la llamó para hacer un personaje corto en la obra “Lo mejor está por venir”. En esta obra, los personajes que hacían Delia Esther Quiñones y Antonio Pantojas hacían comentarios jocosos entre escena y escena; y eran estupendos. Sucedió que Delia Esther Quiñones se enfermó y Vissepó convenció a Lily para sustituirla. Y, por ese personaje, García fue nominada al premio de Mejor Actriz Novel, el cual otorgaba el desaparecido Círculo de Críticos de Teatro de Puerto Rico.

Después de esa experiencia, Lily se convirtió en una actriz solicitada. Entre sus trabajos se destacan “Hasta que la muerte nos separe” (2008); “Las primas se exprimen” (2009); “Sobre la menopausia y otros demonios” (2009); “No seremos felices, pero estamos casadas” (2009); “Nuestras madres están de madre” (2010); “Me la hice” (2011); “Mejor sola que mal acompañada” (2013); “Yo quiero ser cougar” (2013); “Ciberamor” (2013); “A $2.50 el Cuba Libre” (2014); “La psíquica virgen” (2015); “Parrandeando hasta en la luna” (2016); “El champagne las vuelve deliciosas” (2019); y “The Lady from Havana”, en Orlando, Florida (2021).

Igualmente, de 2013 a 2020, la actriz formó parte del colectivo de teatro Corillo Eventos, Inc., junto a Julio Ramos, Marian Pabón, Wanda Sais, Linnette Torres y José Manuel Díaz.

Retomando el tema de la obra que ensaya en estos momentos, “Casandra nuestra”, Lily nos dice: “La trama se desarrolla en una oficina. Mi personaje se llama Sadira Vázquez, una secretaria que cree que vive en el medio de una telenovela turca. Sadira es una optimista de Lalalandia. El mundo se cae y ella se lo goza todo. No tiene filtro, dice todo lo que piensa: conozco a muchas como ella. Esta obra trae a relucir muchos asuntos relevantes: hostigamiento en el ambiente laboral, corrupción a nivel corporativo, la ley de incentivos a personas millonarias, transacciones ilegales. El ambiente en esta oficina es tóxico. Esa denuncia, que tiene tanto que ver con lo que pasa en la actualidad, es bien importante”.

“Casandra nuestra” celebra el 34to aniversario de Cuarzo Blanco, Inc. en las artes escénicas. (Foto suministrada)

Algo que captó la atención de García desde el primer momento es que los nombres de los personajes en la obra, evocan al mito griego: “En la mitología griega, Casandra es hija Hécuba y Príamo, reyes de Troya; y es la clarividente que advierte con sentido de urgencia y nadie le hace caso. En esta obra, Casandra Rivera (interpretada por Yadilyz Barbosa) es moderna y trabaja en una oficina, pero es igualmente clarividente. ¡El grupo es maravilloso! Ivonne Arriaga es Helena Reyes; Willie Denton es Roberto Príamo Suárez; Luis Felicier es Néstor Valdivieso; Julio Vizcarrondo es Guillermo Ríos; y Erykah Meléndez es Silvina Muñoz. Y yo, que interpreto a Sadira Vázquez. Y agradezco a Adriana la confianza que pone en mí con este personaje. Estoy segura que el público se lo va a disfrutar”.

Lily García se considera una optimista saludable, que siempre ve el mejor de los escenarios en todo. Piensa que los retos son momentos de grandes oportunidades y que, en estos momentos, Puerto Rico tiene muchos retos. Y ella cree en la juventud porque ve a los jóvenes asumir la vanguardia ante estos retos. “Además, la gente está saliéndose de las instituciones para crear sus propios espacios. No esperan por nadie. Las personas se tienen que dar cuenta de que hay que vivir aquí y ahora”.

Después de nuestra conversación con Lily García entendemos por qué ella sobresale en todo cuanto se propone. No tenemos duda de que la veremos sobresalir como Sadira Vázquez, en “Casandra nuestra” de Adriana Pantoja, que se presentará en la sala Carlos Marichal, del Centro de Bellas Artes, desde el próximo 24 de marzo, celebrando el 34to aniversario de Cuarzo Blanco, Inc. en las artes puertorriqueñas.

¡Nos vemos allí!

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