Emisario del cuatro en la diáspora

Desde la bahía de San Francisco, Pedro José Pastrana presenta su proyecto original ‘Crónicas de la pierna inquieta’.
El cuatrista puertorriqueño Pedro José Pastrana lleva 17 años radicado en los Estados Unidos. (Foto suministrada)

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Todo comenzó como parte de un proceso de autodescubrimiento musical. La pasión por el cuatro puertorriqueño que siente desde niño, en unión a una búsqueda de sonoridad propia, lo llevó a sacar el instrumento de su zona conocida. Como resultado, el nacimiento de una producción discográfica que evoca el sonido del cuatro por unas vertientes de jazz latino o fusión; con las pinceladas obligadas de sonoridad afro-boricua y sabor a tradición. Esa es la elocuencia musical que se siente en ‘Crónicas de la pierna inquieta’ un proyecto discográfico que muestra los senderos inimaginables por donde puede transitar el instrumento nacional.

En un proceso sin prisa, buscando diversas posibilidades, el cuatrista boricua Pedro José Pastrana indagó sobre el pentagrama curiosidades y distintas vertientes de fusionar ritmos. Elementos de ‘funk’, plena, bomba y ‘word music’ pueden apreciarse en su trabajo. Sin mayores pretensiones, solo buscando entregar algo muy personal, Pastrana consiguió un atractivo e interesante debut discográfico.

El joven músico acaba de editar su nueva producción discográfica con temas de su autoría. (Foto suministrada)

“Este es un trabajo desde una óptica muy personal y musical. Como llevo muchos años fuera de la isla -12 años- en el proceso, he tenido muchísimas experiencias y me han cautivado otros estilos de música. Esto, me llevó a sentarme a componer y arreglar. No fua algo rápido, sino un proceso de años. Al mismo tiempo, fue un proceso de auto descubrimiento. Observando que historias podía contar”, explicó Pastrana pausadamente desde San Francisco vía telefónica.

“Para finales de 2018 me dije, tengo unas ideas que me representan sobre quién soy y lo que es parte de mi cultura. Tenía que ver, cuál sería mi contribución con el cuatro como instrumento. Las ideas las comencé a plasmar en música y es cuando surge la necesidad de buscar a músicos que ya conocía por haber trabajado con ellos, como es el caso de David Flores (batería) y David Pinto (bajo). A la misma vez, exploraba por un sonido particular y fui tras Benny Torres (saxofonista) y Mike Olmos (trompeta), músicos locales que los había visto tocar y me encanta su sonido”, detalló.

También, quiso recurrir a invitados y figuras que añadieran de su experiencia y veteranía y que mejor que dos pilares de nuestra música y cultura.

“De igual forma, era importante que otros músicos que había conocido de mi Tierra, pudieran colaborar. Es cuando surge los nombres de Tito Matos (que no pudo escuchar el trabajo al fallecer antes que saliera la producción) y Jesús Cepeda (baluarte cultural de la familia Cepeda”, narró el músico graduado de la Universidad de Puerto Rico -bachillerato Ciencias de Cómputos y Matemáticas- y de la Universidad de Purdue (Indiana) donde realizó una maestría en Ciencias de Computadoras.

Pastrana dio sus primeros pasos en la música como estudiante de la Fundación Francisco López Cruz en el Viejo San Juan. (Foto suministrada)

La aportación de los dos grandes del folclor Nacional llegó de parte de Héctor ‘Tito’ Matos con sus panderos de plena en el tema ‘Atrevida’ y Jesús Cepeda en ‘Here’s To Another Sunset’ una bomba original compuesta y arreglada por Pastrana, como todas las piezas del disco.

Aprovechando la experiencia de colaborar con Tito Matos (1968-2022) recientemente fallecido, distinguió palabras de elogio para el músico santurcino.

“Tito el músico y el ser humano eran la misma persona. Lo conocí por poco tiempo, pero siempre estaré agradecido por decirme sí, para el proyecto… sin ninguna condición. Me llenó de honra su sí. Un exponente de la cultura y tradición como él y participar en mi proyecto fue muy grandioso. Pena que no pudo ver el disco materializado. Una persona entregada al arte, cultura, música… un luchador incansable. Deja un legado en la plena y la música grandísimo. Parte de todo eso, lo vemos en su mismo hijo Marcelo, que ha su corta edad, ya da talleres y continúa su legado. Así de grande es el impacto que ha dejado en muchas personas”, expresó lleno de sentimiento.

Otro gran colaborador importante del proyecto es la complicidad del músico y amigo Miguelito Martínez que fungió como asesor y lo acompañó en todo el proceso, incluso, en la mezcla de la producción.

Temas como ‘Crónicas de la pierna inquieta’ -que brinda el título del CD- con interesante sonido del saxofón, ‘High Peak’, ‘Lo esencial’, ‘Polka en patines’, ‘Encuentro’ y ‘Arlington Road’ son piezas donde el cuatrista muestra sus habilidades con el instrumento nacional, plasma su sentimiento de jíbaro con pizcas y elementos melódicos de Jazz latino, fusiones de jazz, música afro-boricua y funk. Pinceladas de toda la música a la que se ha expuesto y toma prestado de otros con los que ha colaborado de una forma u otra, a lo largo de estos años. Gente hacedores de música como el percusionista de raíces puertorriqueñas, John Santos, Andy Montañez, Héctor ‘Atabal’ Rodríguez y Jerry Medina por mencionar algunos.

“Resido en el área de la bahía de San Francisco desde 2017. Antes viví en Indiana y Albany, Nueva York. Aquí en San Francisco además de tocar y producir trabajos de arte locales y participar con otros artistas, trabajo en la industria tecnológica como ingeniero de software… pero la música es mi vida. Esto viene de siempre. Empecé a tocar cuatro desde los nueve o 10 años en la Fundación Francisco López Cruz en Viejo San Juan. Y una vez inicié las clases nunca lo solté. Hubo una conexión mágica con el instrumento y se convirtió en mi vehículo hacía la música”, concluyó diciendo el cuatrista que en Puerto Rico, perteneció al Conjunto Criollo de la Universidad de Puerto Rico, comandado por el veterano músico y cuatrista Orlando Laureano.

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