Un reinado más allá de la belleza

Yolanda Rodríguez Machín rememora aquel año en que representó a Borinquen ante el mundo.
Miss Puerto Rico 1964 saluda a la cámara al momento de abordar el avión de Pan American con rumbo de San Juan a Miami, ciudad sede del concurso. (Foto suministrada

Por Javier Valentín
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Yolanda Rodríguez Machín todavía se emociona cuando recuerda aquel año que se convirtió en Miss Puerto Rico 1964 y que le garantizó su participación en la edición de Miss Universo de ese año. No imaginó que de tener una carrera como profesional de la salud oral, tendría uno de los roles más importantes de su vida como embajadora de la mujer puertorriqueña en el mundo.

“El día antes del concurso me inscribí, en compañía de mi mamá y de Irma De La Cruz, una amiga, cuya hijastra vivía al frente de la casa de mis padres en Río Piedras. Ella me motivó a participar porque para ese entonces yo era modelo. Siempre me he sentido orgullosa de haber representado a mi país al que amo mucho. Dondequiera que voy hablo sobre las bellezas de nuestra tierra borincana, antes y después de participar en el Miss Universo. Apenas tenía 21 años y mi único regalo fue un reloj, no me otorgaron más premios, pero fue una experiencia fantástica”, expresó.

Yolanda Rodríguez Machín representó a Puerto Rico con inmenso orgullo. (Foto suministrada)

La amistad que tenía con la estilista Rosita Mendoza, madre de Ivonne Coll, actriz y quien fuera Miss Puerto Rico 1967, le permitió conseguir todo el ajuar que utilizó la noche final y también cuando compitió en Miss Universo. A Mendoza se le atribuye como la persona que descubrió a la modelo Marisol Malaret, quien luego se convirtió en la primera Miss Universo puertorriqueña.

“Rosita fue quien me arregló para esa noche. Me hizo un peinado que fue el mismo con el que ella ganó la competencia de la Asociación de Especialistas en Belleza y en la que yo fui su modelo. El traje color fucsia me lo diseñó Carlota Alfaro en una versión para coctel con falda corta. Luego en el Miss Universo modificó ese traje y lo hizo en una versión formal con falda larga. Ella también estuvo a cargo del traje típico que llevé a la competencia internacional, así como del resto de mi ajuar”, indicó.

La gran noche en que Yolanda se coronó como la mujer más hermosa de Borinquen, recibió el título que ostentó Jeanette Biascoechea, quien fue Miss Puerto Rico el año anterior. Ese año recibió dos bandas y se convirtió en Miss ABC, que auspiciaba la compañía Antilles Brewing Company (ABC), por lo que fue nombrada como accionista.

Yolanda recibió el título de manos de su antecesora Jeanette Biascoechea, quien ostentó el cargo durante el año anterior. (Foto suministrada)

“Fui modelo durante mucho tiempo, pero ni antes, ni después del concurso recibí preparación alguna por parte de una academia. Recuerdo que eran como nueve muchachas y el certamen se realizó en el Hotel Holiday Inn de Isla Verde. A muchas de ellas las preparó la escuela Polianna que dirigía Anna Santisteban, pero esa noche yo fui la ganadora”, recordó la ex reina, quien aseguró que nunca formó parte de las modelos a cargo de Margot McCloskey, quien también tenía una escuela similar para ese entonces bajo el nombre de McCloskey School of Social Graces and Modeling.

Como parte de su agenda, Yolanda recuerda que apareció en diferentes periódicos y revistas, pero en especial tuvo una intervención en el programa de Luis Vigoreaux que se transmitía en vivo y orientó a un grupo de niños sobre cómo lavarse los dientes de manera correcta.

“Estudié para Asistente Dental en la Escuela de Odontología del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico y trabajé muchos años en ese oficio. Me gusta orientar y enseñar a estudiantes, por lo que aprovecharon ese conocimiento que tenía sobre la salud oral y lo transmitieron en vivo en el programa. Me divertí mucho”, añadió.

La beldad boricua apareció en campañas y en eventos, gracias a su enorme popularidad entre la comunidad hispana. (Foto suministrada)

Yolanda partió el 20 de julio para Estados Unidos, donde se celebraría el concurso de Miss Universo el sábado, 1 de agosto de 1964 que se transmitió en vivo desde el Miami Beach Convention Hall que reunió a 59 concursantes de alrededor del mundo. El honor recayó en Corinna Tsopei, quien obtuvo el título de la mujer más bella del universo convirtiéndose en la primera y única griega en ganar. El animador a cargo de la noche final fue Jack Linkletter, actor de radio y televisión.

“Fui al concurso en compañía de mi mamá Santa Machín viuda de Rodríguez, pues perdí a mi padre, que se llamaba José. También me acompañó Rosita. Aunque el concurso tenía su grupo de estilistas, ella me peinaba para todas las actividades. Mi compañera de cuarto fue Patt Kerr, Miss Tennessee. Recuerdo que tuvimos muchos compromisos con auspiciadores del evento que duró casi un mes. Mis amistades fueron Miluska Vondrak Steel (Perú), Alba Ramírez Plaza (Colombia) y Ángela Pereira Reis (Brasil). Allá me reuní con mi hermana Carmen, quien estaba haciendo un internado”, relató.

Como parte de uno de los eventos, la beldad boricua le entregó la figura de un santo tallado en madera a Melvin J. Richard, alcalde de la ciudad de Miami Beach para esa fecha. Una vez finalizó el concurso, el mandatario le envió una carta en agradecimiento por la participación en el certamen y recibió un certificado que la nombraba como ciudadana honoraria. Además, por su popularidad en la comunidad puertorriqueña radicada en el estado de la Florida, participó del Boat Show y el Auto Show, durante esas fechas.

El traje típico que no llegaba –

Carlota Alfaro diseñó el elegante traje de gala que lució la modelo puertorriqueña en la competencia internacional. (Foto suministrada)

Antes de salir para la ciudad de Miami, el traje típico que estaba a cargo de la diseñadora Carlota Alfaro aún no estaba listo, así que Yolanda aguardaba a que llegara al hotel para entonces lucirlo en las actividades previas del concurso, entre ellas cuando llevaron a todas las candidatas de visita al Edificio Bacardí. Sin embargo, en ese evento no pudo modelarlo.

“El traje no me llegó y tuve que usar otro largo que llevaba. En esa gestión me ayudaron mis compañeras de certamen. Inventé con otro vestido adicional que tenía. Luego el traje típico me llegó al hotel y lo pude lucir para la presentación durante la noche final”, manifestó Yolanda entre risas.

Una vez regresó a su terruño, tras concluir sus compromisos, al año siguiente entregó el título que tantas alegrías le produjo a Gloria M. Cobián, quien esa noche se convirtió en Miss Puerto Rico 1965, evento que se realizó en el hotel Juan Ponce de León, en la ciudad capital.

Se enamora de un escolta del concurso y Lucecita canta en su boda

En pleno concurso, las participantes las trasladaban a diferentes actividades con los auspiciadores del evento o con celebridades especiales. Durante esos días, conoció a quien se convirtió en su compañero de vida.

“Me enamoré en el certamen de quien fue mi esposo, Derek Laurent Brown, quien era escolta del concurso y vivía en Florida. Tuvimos un noviazgo de tres años. Para el 1967, me casé en una boda que hicimos en la capilla del Colegio San Antonio en Río Piedras, donde estudié mis primeros grados y la fiesta se realizó en el hotel Caribe Hilton. En la ceremonia Lucecita Benítez cantó el Ave María y lo interpretó lindísimo. Mi esposo era arquitecto y padre de mi hijo mayor Derek, quien me regaló tres hermosos nietos que me hacen muy feliz. Ellos son Derek Jr., Jahmon y Audrey. Después enviudé y años más tarde me casé nuevamente con Carl. De esa relación, nació mi hija Karina Nicole, madre de mi cuarto nieto Vincenzo”, manifestó Yolanda.

Felizmente retirada

Rodríguez Machín ejerció como Asistente Dental y estudió en la Universidad de Puerto Rico. (Foto suministrada)

Yolanda trabajó durante mucho tiempo en el campo de la odontología, sin embargo, con el tiempo decidió dar un salto de esa carrera y estudió cosmetología en la prestigiosa academia de Vidal Sassoon, profesión que practicó en varios lugares de trabajo. Hoy día reside en Estados Unidos.

“Trabajé para Neiman Marcus, una empresa muy importante en Bay Harbor, donde me establecí. Laboré para esa empresa en Florida. En ese estado coincidí con mi querida hermana Carmen, quien ha trabajado en Medicina Física y Rehabilitación. Más adelante, me mudé a California y seguí laborando para la misma empresa. Para la empresa Regis Salons en el estado de Colorado fui gerente y especialista en estética, antes de jubilarme. Estuve cuatro años viviendo en Puerto Rico y ahora vivo cerca de mi hija, su esposo y mi nieto”, dijo.

Como dato curioso, Rosita Giusti, quien representó a Puerto Rico en 1962, se hospedó con la familia Rodríguez Machín mientras cursaba estudios universitarios. Más adelante esta aspirante compitió en Miss América de ese mismo año, que se celebró en Atlantic City, Nueva Jersey, donde logró el título de Miss Amistad.

(Este artículo forma parte de la serie de Miss Puerto Rico realizada por el periodista Javier Valentín)

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