Josean Jacobo muestra su ‘herencia criolla’

El pianista dominicano y su trío exponen el sabor de su tierra en un disco que cuenta con la colaboración de Miguel Zenón y Ramón Vázquez.
El nuevo trabajo discográfico sumerge a Josean Jacobo de manera exitosa en un formato de trío. (Foto suministrada)

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

El jazz junto al folclor dominicano une pasiones rítmicas expresivas en el más reciente proyecto discográfico del pianista dominicano Josean Jacobo, ‘Herencia criolla’. El arreglista y compositor logra narrar historias musicales al explorar diversas vertientes armónicas, que transitan por el jazz y toques de su tierra. El trío compuesto por Josean Jacobo (piano), Daroll Méndez (bajo) y Otoniel Nicolás (batería) viajan por una sendera musical exquisita de grandes elementos en la cultura dominicana.

“Decidí tratar el trío como un ‘ensamble’ folclórico, aunque en un contexto de jazz más contemporáneo con expresiones folclóricas de nuestro pueblo. Que la música surja orgánica, para mí es importante, porque sin duda existe una conexión fuerte de la corriente afrodescendiente con el jazz. Nuestro folclor es rico por sus tambores, los reyes del patrón rítmico. Y eso fue lo que quise proyectar al hacer los arreglos. Otoniel ha podido sintetizar los patrones dominicanos en la batería, y quise tratar con Daroll Méndez en el bajo, y en mi caso con el piano, como si fueran un tambor más. Definitivamente un gran reto hacer música folclórica dominicana sin los tambores”, explicó vía telefónica desde Santo Domingo, Josean Jacobo.

‘Herencia criolla’ es un documento musical sabroso que resalta el folclor dominicano y caribeño. (Foto suministrada)

‘Herencia criolla’ es la cuarta producción del arreglista y compositor que ha legado otros proyectos creativos como ‘Cimarrón’ y ‘Balsié’. El nuevo trabajo, lo sumerge de manera exitosa en un formato de trío. Como resultado, entrega excelencia en la conexión con los músicos; y una manifestación personal de un pianista que purifica y define su estilo. Además, el proyecto recibe la colaboración del insumo boricua y caribeño de Miguel Zenón (saxofón), Ramón Vázquez (bajo), Félix García (tambora) y Magic Mejía (percusión).

“Es la primera vez que grabo en este formato. En mis otras producciones me fui ‘full band’. Mi intención era trabajar con dos saxofones y percusión dominicana. Entonces, la pandemia lo puso todo al revés. Antes de hacer el disco, venía de grabar un vídeo que hice desde mi casa durante la pandemia. Una producción especial (Artistas solidarios) realizada por el productor dominicano Iván Fernández. Trabajé un arreglo del tema de Luis Alberti, ‘Compadre Pedro Juan’ en donde precisamente, Ramón Vázquez participó en el bajo. Al percatarme del buen resultado de esa grabación, me dije que la próxima grabación tenía que ser en formato de trío”.

Durante la entrevista, no perdió la oportunidad para resaltar las cualidades musicales y lazos de hermandad con Ramón Vázquez y Miguel Zenón, quienes aportaron su talento en los temas ‘Bachata rosa’ y ‘Dos locos’, respectivamente.

“Ramón es tremendo ser humano… un colaborador desde el día uno. Igual Miguel, que es uno de los músicos que más admiro de la actualidad, porque me siento muy identificado con el trabajo que ha hecho con la cultura puertorriqueña. Ese es el norte que he querido trabajar con la música de mi República Dominicana”, destacó el pianista.

Cortes como ‘Herencia criolla’, ‘San Miguel’, ‘Dolores’ y ‘Batey’ convergen de manera exitosa entre el merengue y la esencia cultural dominicana-criolla, nutrida de esa herencia afrodescendiente. Las creativas improvisaciones de Josean Jacobo brindan pinceladas y matices mágicas a la producción. Es meritorio mencionar el trabajo rico empleado por Méndez (bajo) y Nicolás (batería) que apoyan y aportan grandemente.

Daroll Méndez (bajo), Josean Jacobo (piano-líder) y Otoniel Nicolás (batería). (Foto suministrada)

“El disco se refiere a la herencia criolla, lo criollo que es toda esa mezcla de cultura que se acumula con sentido al pasar tiempo. La herencia que hemos recibido con la mezcla cultural, sobre todo, de la diáspora africana en la época de la colonización. También pienso, que ya en el siglo 21, hay que hablar de la música que hemos realizado y ha llegado a diferentes partes del mundo. Por eso incluyo y trabajo con géneros como el merengue y bachata, que han sido un fenómeno mundial e hilo conductor del folclor dominicano. Busqué enlazar todas las demás vertientes. Transitar por la grabación como una especie de historia que contarle al público”, señaló Josean Jacobo.

Otra propuesta interesante es ‘Quisquella’ donde el pianista desarrolló un arreglo exquisito de la pieza de Rafael Hernández.

“Tengo entendido que muchos boricuas conocen este tema como ‘Borinquen’. Lo que pasa es que cuando Rafael Hernández tocaba en República Dominicana con su trío, le cambiaba el nombre por ‘Quisquella” y la canción se popularizó de una manera increíble. Crecí escuchando esta canción. En la escuela superior, el día de la independencia, nosotros marchábamos con las bandas municipales y militares y la música que se tocaba era ‘Quisquella’. Forma parte integral de la formación del crecimiento del dominicano. Una evidencia de la hermandad que siempre ha existido entre Puerto Rico y República Dominicana. Rafael Hernández fue y es muy popular en la República Dominicana”, dijo el músico que estudió composición y arreglo en Berklee College of Music.

Entre las múltiples influencias adquiridas que posee en su amplia biblioteca en su interior como pianista, arreglista y compositor, resaltó nombres como Miguel Zenón, David Sánchez, Danilo Pérez; las grandes leyendas del jazz John Coltrane -en su etapa espiritual, identificado como compositor y arreglista- y los pianistas Bill Evans y McCoy Tyner.

Sin duda ‘Herencia criolla’ es un documento musical sabroso que resalta el folclor dominicano y caribeño, que entre elementos jazzísticos y otras vertientes, florece como un oasis a los sentidos.

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