Torbellino de bomba y turbantes

En respuesta a la pandemia del Covid 19, la folklorista Sheila Osorio ofrecerá el 26 de noviembre, Día de Acción de Gracias, un nuevo taller virtual por Instagram. (FJMP Photo)

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Durante la pandemia del Covid-19 la folclorista Sheila Osorio ha impartido de forma virtual sus clases de baile de bomba y diseño de turbantes.

El nombre del taller N’Zambi, organizado por Sheila Osorio, fue recomendado por el reconocido artista Samuel Lind. (Foto suministrada)

Su taller N’Zambi, organizado entre 2015-2016 y cuyo nombre –recomendado por el laureado pintor boricua Samuel Lind- significa Majestuosidad Femenina en el dialecto del Congo, certificó una docena de estudiantes entre las edades de 7 y 57 años. El escenario fue la Cueva María de la Cruz en Loíza.

“Lo más especial es que ninguna era de Loíza porque a medida que vamos trabajando en muchas personas ha surgido el interés de conocer nuestro folclor y cultura. Les hablo de nuestra gastronomía y de los puntos de interés de Loíza. Así que no solo aprenden a bailar bomba y a preparar sus turbantes”, explica Sheila, cuyo próximo taller iniciara en febrero de 2021.

“Siempre graduamos tres grupos al año y en este solo pudimos graduar uno por esto de la pandemia”, aclara la bailadora que al presente ha iniciado en el baile de la bomba y en el diseño de turbantes a alrededor de 300 niñas, muchachas y señoras.

Su nuevo escenario, para sus “herederas y herederos culturales”, es el batey de la desembocadura del Río Herrera, en la PR-187, en la jurisdicción entre Loíza y Río Grande.

“Aquello es tan mágico que con solo llegar allí y tener la experiencia de respirar el aire de la playa, te conectas con la naturaleza. Luego escuchas los tambores, que te mueven hasta el alma y luego conectas tu cuerpo a bailar. Para que ese barril primo siga cada movimiento de tu cuerpo liberando toda carga negativa de sufrimiento y tristeza; para que lo sueltes allí, en el batey del Puente Herrera. Salen renovadas”, comenta Sheila, que ha recibido talleristas del Bronx, Nueva York y Las Vegas, Nevada.

La folklorista ha iniciado en el baile de la bomba y en el diseño de turbantes a numerosas niñas. (Foto suministrada)

Sheila, que baila bomba desde su adolescencia, cuando inició con el Ballet Folklórico de los Hermanos Ayala, también ha enfrentado los desafíos que presenta la pandemia con talleres virtuales.

“Cuando empezó la pandemia, que no se podía salir, que todo el mundo estaba en los hogares, un día entré a mi Instagram a agradecer a mis amistades por sus felicitaciones en mi cumpleaños. Les dije que me iba a conectar para ofrecer un taller de turbantes y para mi sorpresa se conectaron como 300 personas. Todo el mundo me insistió que continuara y durante varios sábados hice 16 talleres virtuales de turbantes, que siguieron desde España, Perú, Nicaragua, Santo Domingo, Nueva York, Filadelfia, Chicago y hasta Buenos Aires, Argentina”.

El secreto del arte del turbante, que despierta el interés de numerosas chicas, radica en su aprendizaje y la conexión con las raíces africanas y la trascendencia de su historia y bagaje cultural.

“No solo lo utilizaban las mujeres, sino los hombres de ascendencia africana como parte de su vestimenta porque no había sombreros. El origen del turbante no se define bien porque se usaban en África y en Asia”, ilustra Sheila al señalar que la creencia de que todo lo malo entra por la cabeza propicia su uso como escudo protector.

“Les enseño los estilos básicos y en los talleres virtuales pude presentar diferentes amarres y formas, a la vez para protegerse el cabello durante la pandemia, de manera que lo pudieran manejar desde el hogar. Cada persona puede usar su creatividad frente al espejo con varios nudos, aunque con la salvedad de que las africanas usan estilos diferentes para ceremonias especiales como bodas y velorios”, elaboró.

Los talleres ofrecidos por N’Zambi trascienden los límites territoriales de Loíza. (Foto suministrada)

El embrujo del baile de los estilos de bomba de Loíza (el seis corrido y corvé) es una experiencia mística que combina la majestuosidad del escenario natural con la espiritualidad de los ancestros africanos que late en los tambores.

“Una combinación de coqueteo, de entregarse a lo que es el baile, por lo que sientes. Siempre les digo: ‘déjate llevar’. Que sientan el tambor y el ritmo. Cuando se dejen llevar el cuerpo va a hablar. Las llevo desde el punto que aprendan todos los elementos básicos del batey, desde el buleador, el primo, la maraca, que la lleva el cantante, y el cuá. Explico todo eso y luego las llevo al batey, que puede ser donde uno quiera”.

El próximo paso de Sheila Osorio será la publicación de un cuento inspirado en el arte de los turbantes. “La historia la redacté y mi hijo Daniel Ayala y mi nuera Shakira Santiago me ayudan. Estamos trabajando en un libro de cuentos animados dirigidos a reforzar valores, creatividad y respeto”, puntualizó Sheila Osorio, el Torbellino de Melaza que el 26 de noviembre, Día de Acción de Gracias, ofrecerá otro taller virtual por Instagram.

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