Obra arquitectónica a Julia de Burgos

El remodelado Paseo, acariciado por el Río Grande de Loíza, ya está abierto al público.
El rediseño recayó en el arquitecto y profesor universitario loiceño Nelson Rivera. (Foto suministrada)

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Es la nueva atracción turística de Loíza.

Detalles de columnas delineados por el artista plástico y escultor Jaime Suárez. (Foto suministrada)

Es un destino obligado para los amantes de la poesía, particularmente para aquellos que valoran la obra de la inmortal Julia de Burgos.

Es otro pretexto para llegar a Loíza, en este caso si disfruta de los recursos naturales y la biodiversidad.

Es el remodelado Paseo Julia de Burgos, acariciado por el Río Grande de Loíza, a pocos pasos del antiguo Ancón y de la desembocadura en el Atlántico.

El rediseño del lugar, posible gracias a la visión de la alcaldesa Julia María Nazario Fuentes, fue delegado al arquitecto y profesor universitario loiceño Nelson Rivera, quien a su vez reclutó a su colega Jaime Suárez, artista plástico y escultor, gestando ambos una obra hermosa, muy amigable y en armonía con el medio ambiente.

“Realmente existe desde la época del alcalde Gabriel Santos López. Él lo desarrolló como primer Parque Julia de Burgos entre finales de los 70 y principios de los 80 […]. Cuando me trajeron el proyecto de hacer el Paseo Julia de Burgos, recordé que lo que hubo, arquitectónicamente, no funcionaba. La propuesta original era para un lavado de cara por el presupuesto que había. Opté por una propuesta más poética como un homenaje a Julia de Burgos”, explica Rivera.

El Paseo Lineal dedicado a la Poeta Nacional es hoy un espacio abierto en armonía con su entorno. (Foto suministrada)

El Paseo Julia de Burgos hoy es un espacio “autodefendible”, que no depende de vigilancia o supervisión policiaca. Un lugar abierto, cuyos visitantes están expuestos, por lo que ya no es el parque escondido y distante que en el pasado fue utilizado inescrupulosamente por algunos para actividades ilícitas.

El pavimento es de hormigón y las columnas de las esculturas así como las glorietas o bohíos se localizan en ángulos diagonales, con fuentes de energía solar, en conformidad con el libre fluir de las aguas durante las crecidas del Río Grande de Loíza.

“Los espacios abiertos pueden estar en zonas inundables. El sistema de permisos y la Junta de Planificación lo permite. La idea es hacer piezas que salgan del terreno y cuando se inunde van a sobresalir del agua. La idea poética es que cuando el río abraza toda esa parte los poemas de Julia van a estar abrazados al río”.

Las esculturas del nuevo Paseo Julia de Burgos revelan fragmentos de versos de la ilustre poetisa, como “Yo misma fui mi ruta” y “Río Grande de Loíza”. Es un espacio cultural de singular misticismo y belleza, ideal para la reflexión, la fotografía paisajista, la lectura y para actividades al aire libre como recitales de poesía y bohemias musicales.

Poemas como “Yo misma fui mi ruta” y “Río Grande de Loíza” inspiran los monolitos dedicados a Julia de Burgos. (Foto suministrada)

“Los llamamos monolitos, palabra del griego y el latín. Una pieza única de piedra. En este caso son de hormigón con arte impreso de los poemas de Julia de Burgos. La idea fue original mía y me reuní con el artista Jaime Suárez, quien le dio forma, yo escogiendo los poemas y él las frases”.

El Paseo Julia de Burgos, recientemente inaugurado y abierto al pueblo, incluye otras fases de desarrollo, como un paseo lineal a la orilla del río, reforestación del área y un parque para niños, siempre con visibilidad abierta hacia el cuerpo de agua que inspiró a la inmortal mujer de letras.

“La arquitectura nos enseña la importancia de la ecología. Si tenemos que salvar un árbol, lo salvamos. Es importante permitir que las cosas, como el río, sigan su curso”.

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