‘Heny’ Álvarez a 47 años de Hommy

Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

El sabor que corría por las venas del compositor y cantante puertorriqueño Genaro “Heny” Álvarez (1929-2006) era típico y natural, así lo expresó en sinnúmero de ocasiones. El creador de la primera ópera de salsa “Hommy” y otros grandes éxitos, siempre fue un luchador en buscar su lugar, como compositor y cantante.

Genaro “Heny” Alvarez es recordado por su aportación al pentagrama de la primera ópera latina en salsa. (Foto Vicente Toledo Rohena)

Fue en 1973, que junto a la dirección musical del pianista Larry Harlow, logró perpetuar la exitosa producción Hommy. Un álbum que presenta una carátula sencilla, plasmada de naranjas (chinas) acomodadas en línea y en el centro, la foto del niño virtuoso protagonista de la historia, Hommy.

El producto discográfico se realizó bajo el sello disquero Fania, compañía que marcó la pauta durante la década de 1970, una época dorada para la salsa.

El manjar musical, un relato exquisito de Heny que junto a líricas de pueblo adornadas con caché, se enlazaron con cadencia, sabor, gracia y maña. A esto, hay que añadir la excelente orquestación de Harlow y su gente; y los grandiosos arreglos realizados por el propio Harlow, Marty Sheller, José Luis Cruz, Papo Lucca y Javier Vázquez.

Otro gran acierto del proyecto musical, fue la adición de grandes cantantes como Celia Cruz (la gracia divina), Justo Betancourt (padre de Hommy), José “Cheo” Feliciano (el padrino-tío José), Pete “El Conde” Rodríguez (elemento del bonche), Adalberto Santiago (el doctor); el propio Heny como el heladero y narrador de la ópera; y la nueva sensación de entonces, Junior González como Hommy.

La ópera recoge sin duda muchas de la experiencia vividas por el compositor santurcino que fue influenciado por la cantera cultural del área cangrejera donde nació, su crianza a la par con otros grandes amigos contemporáneos como Rafael Cortijo e Ismael Rivera y las influencias arraigadas a la puertorriqueñidad de la abuela Leoncia y su madre, doña Romana.

La ópera inicia con una narración que es la antesala al banquete musical servido. Antes de cada tema, el mismo comienza con una corta intro que da paso a las canciones ejecutadas por una orquesta que además de contar con grandes exponentes de salsa, añade violines, tuba y oboe para convertir la experiencia en un manjar místico. Entre los músicos de orquesta Harlow se encontraban el contrabajista Eddie “Guagua” Rivera, Pablo Rosario (bongó), Lewis Kahn (trombón), Larry Spencer (trompeta), el director musical de las Estrellas de Fania y flautista Johnny Pacheco, Charlie Rodríguez (tres) y el percusionista Ángel “Cachete” Maldonado, por mencionar algunos.

“Es un varón” (canta Betancourt), “El día de Navidad” (canta Cheo Feliciano), “Quirinbómboro” (canta González), “Mantecadito” (canta Heny), “El doctor y la razón” (canta Adalberto), “Soy sensacional” (canta González), “Gracia divina” (canta Celia), “No queremos sermón” (canta el conde) y “Caridad” (canta González), son los temas del disco.

Hommy es una joya de la música latina y afrocaribeña que marcó sin duda, una pauta dentro del género. Con el tiempo vimos como influyó en proyectos como ‘Maestra Vida’ de Rubén Blades y ‘Cuando era niño’ de Bobby Cruz.

Heny, nació el 19 de septiembre de 1929, en Santurce, Puerto Rico y formó parte inicialmente de la orquesta de Luis Cruz, la Oriental Cubana y la Típica Novel. También participó en el grupo del pianista ponceño Gilberto Cruz (formatos de charanga y sexteto) donde se destacó como corista, cantante y compositor en los discos ‘Monte adentro’ y ‘El ritmo excitante de Gilberto y su sexteto’. Durante esa estadía exitosa en Nueva York, colaboró con las orquestas de Ramón “Mongo” Santamaría y Ray Barretto.

En el sexteto de Joe Cuba, la aportación fue prolífera, donde compuso varios temas para su amigo Cheo Feliciano –cantante de Joe Cuba a finales de la década del 1960- y en otras producciones del sexteto, como el disco ‘Cocinando la salsa’ (1976) en que escribió los cortes “Ataca de nuevo”, “Salsa ahí na ma” y “El monito y el león”.

También, sobresalió junto a Joe Quijano y el Conjunto Cachana, donde se desempeñó como cantante y compositor. Uno de los grandes éxitos como integrante del famosos conjunto fue el tema guapachoso “Festín criollo”, corte también incluido en el disco de Quijano, “Asalto navideño” (1968). En esta producción participa junto a un grupo de destacados y veteranos músicos de la talla de Israel López (Cachao), el flautista cubano, José Fajardo y Rafael Cortijo. Proyecto interesante que de manera novel introduce que una vez comienza el disco con una introducción de saludos y felicitaciones de Quijano, el mismo no se detiene hasta el final. No cuenta con pausa entre canción y canción. Se incluyen bombas, chistes, comentarios de músicos y cantantes y la jocosa e inigualable risa del cantante.

Otro interesante aporte es la producción “Saxofobia”, junto al timbalero, Orlando Marín, en donde se luce en la interpretación de los temas “El que no baile” y “Las canas”, que son de su autoría. La guarachera de Cuba, Celia Cruz le grabó otros temas como “Lo mismo sí que no” y “La adivinanza”.

Legó importantes aportaciones y colaboraciones como figura de suma importancia en el Museo del Barrio en Nueva York. Trabajó en la preparación y montaje de musicales como “Tuntuneco” y “Vejigantes” –que interpretó el grupo Yukiyú- y brindó un importante y precursor seminario sobre bomba y música folklórica de Puerto Rico en la Universidad de Yale.

Como muestra de admiración y reconocimiento a la trayectoria musical, el rostro de Heny está plasmado en un mural en Main Street, Hartford, donde acompaña al famoso trompetista Miles Davis, y otra gama de músicos. Es recordado con afecto como una de las mentes creativas y uno de los integrantes del Grupo Folklórico Experimental Nuevayorquino, en unión a René López, Manny Oquendo, Chocolate Almenteros, Milton Cardona, Oscar Hernández, Andy y Jerry González

Genaro “Heny” Álvarez falleció en 2006, en la patria que lo vio nacer. La aportación del músico es un oasis en un género que le reserva un lugar, por el legado bien ganado como percusionista cantante; y artífice de interesantes líricas que son un tesoro de la salsa.

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