Don Heriberto Marín: leyenda viviente

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

De camino a sus 92 años, que cumplirá el 23 de noviembre, Don Heriberto Marín Torres es considerado por muchos el último Patriota de la generación de mujeres y hombres que lucharon por la liberación de Puerto Rico de la mano de El Maestro, Pedro Albizu Campos.

Su admiración por Don Pedro Albizu Campos se evidencia en varios rincones de su apartamento. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

El escenario de la entrevista fue su apartamento en La Puntilla, en el Viejo San Juan. Un aguacero torrencial impidió que conversáramos en el patio interior del lugar donde reside y, como si se tratara de un amigo de muchos años, muy gentilmente nos acogió en su sagrado espacio.

Sí, sagrado, porque no faltan cuadros de su inolvidable esposa Candita y de sus cuatro vástagos Tito, Gisela, Milagritos y Rafo. Aposento en que se respira a la Patria en que no faltan varios ejemplares históricos de la Monoestrellada, una en particular firmada por Lolita Lebrón, Irvin Flores, Rafael Cancel Miranda y Andrés Figueroa, los cuatro nacionalistas boricuas que el 1 de marzo de 1954 irrumpieron con un ataque armado al Congreso de Estados Unidos, gesta patriótica que los inmortalizó.

Allí Heriberto atesora una decena de imágenes de don Pedro, incluso originales. El autor de los libros “Coabey, el valle heroico, en honor de su barrio natal en Jayuya, escenario de la Insurrección Nacionalista de 1950 en que participó, y “Eran ellos”, sorprendió a este periodista con un gesto que solo reserva a sus amigos de confianza: brindar con un scotch añejo que Lolita Lebrón le regaló hace más de 20 años.

Durante la entrevista, desde su corazón, Heriberto solo articuló palabras de esperanza, afecto, admiración, respeto y reconocimiento hacia los independentistas en general; hacia la juventud boricua; hacia prelados como Antulio Parrilla, Álvaro Corrada del Río y Roberto González Nieves; hacia la heroína Lolita Lebrón y, por supuesto, hacia el sempiterno Don Pedro Albizu Campos.
También, al reflexionar sobre la revolución, afirmó con candidez, paz y convicción, que es un acto de amor supremo, pero imposible sin el concurso del Pueblo.

También afirmó que ejercerá su derecho al voto en las elecciones del 3 de noviembre (por el PIP). Y que en el verano de 2019 se registró una revolución pacífica que trascenderá a los anales de la historia.

El autor de los libros “Coabey, el valle heroico” y “Eran ellos”, aquí junto a María Enid Rodríguez, recibió una camiseta de los seis pasos para la libre determinación. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Es imposible transcribir la entrevista de manera integral, pero compartiremos fragmentos por aquello de documentar el encuentro en la coyuntura del próximo 30 de octubre, en que se conmemorará el septuagésimo aniversario de la Insurrección Nacionalista del 1950, de la cual fue coprotagonista y por la que estuvo preso alrededor de nueve años en la Cárcel La Princesa.

Finalizada la entrevista, en la tarde del Grito de Lares, por respeto a este honorable Hijo de la Patria, cancelamos las actividades en agenda para luego conversar informalmente con él y la amiga en común María Enid Rodríguez, puente del inolvidable encuentro con Heri, como ella cariñosamente lo apoda.

Brindamos por la Patria, escuchamos sus anécdotas, sorprendidos por su lucidez, claridad mental, sensibilidad y memoria enciclopédica.

En ocasiones, lágrimas de nostalgia se asomaron tras sus espejuelos. Pero la emoción que predominó fue la alegría del encuentro y la humilde complacencia con que mostró parte de su relicario, que todo buen patriota conserva, como el disco que le autografió a puño y letra el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal.

Don Heriberto, frente a la monoestrellada firmada por sus compañeros de lucha, muestra al redactor de esta nota el álbum que le dedicara Ernesto Cardenal. (Foto suministrada)

Esa tarde le obsequiamos la camiseta de los Seis Pasos para la Libre Determinación: Información-Indignación-Emancipación-Rebelión-Revolución-Reconstrucción, inspirada en el verano glorioso de 2019, en que el Pueblo se alzó pacíficamente, logrando la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló.

Luego, paraguas en manos, fue un verdadero privilegio acompañarlo a la fonda criolla Deaverdura, localizada en la esquina de la Calle de la Cruz con la Calle Sol, justo frente al inmueble que albergó la residencia de Don Pedro Albizu Campos y las oficinas del Partido Nacionalista de Puerto Rico, Movimiento Libertador.

Aquí la entrevista a Don Heriberto Marín Torres, el Último Patriota.

Jaime Torres Torres: Un día como hoy, 23 de septiembre, en tiempos de la pandemia, ¿cómo enfrenta la efeméride del Grito de Lares?

Heriberto Marín Torres: “Estamos en la lucha, sin importar lo que pasa nuestro Pueblo […]. Esta situación como prisionero por la pandemia, no me ha afectado porque ya he estado preso. Los recursos técnicos es lo que tenemos a la mano en estos momentos y hay que utilizarlos ya que no nos podemos reunir en masa. Lo más que me llena es el despertar de nuestro Pueblo. Estamos despertando. Con una fe inquebrantable y un coraje sólido, esta lucha será siendo de amor y conciencia, a pesar de las diferencias entre los independentistas. […] Nuestro peor enemigo a veces somos nosotros”.

JTT: Hubo consenso durante el verano de 2019 para forzar la renuncia de Ricardo Rosselló. ¿A qué atribuye que haya faltado consenso entre los independentistas para liberar a Puerto Rico?

HMT: “Una de las cosas que más me impactó fue el día que renunció Ricky. Bajaron las banderas y dejaron la norteamericana para lo último. La gente estaba pendiente. El aplauso de aquellos jóvenes fue tan grande cuando bajaron la bandera norteamericana que a mí se me saltaron las lágrimas. […] A mis 92 años que voy a cumplir y a los 70 años de la revolución, esa juventud que me encontré en la Calle de la Resistencia (Calle Fortaleza) y en la manifestación increíble del millón y pico de personas, en medio de aquella lluvia se me acercaban muchachos que me decían: ‘Don Heriberto, esto va por usted’. […] En medio de la lluvia, las lágrimas me corrían también. Era la semilla dando frutos. Esos jóvenes pueden dividirse entre ellos, pero gracias a ellos Puerto Rico es otro Puerto Rico”.

Don Heriberto Marín Torres hizo un paréntesis para informar que la Legislatura Municipal de Jayuya aprobó que el 30 de octubre de cada año, en lo sucesivo, será feriado.
“En los 70 años de la revolución eso es un logro increíble”, sostuvo.

JTT: Con este logro, que es un regalo del Amor y de la historia, se debe recordar a Don Pedro. Será un día sagrado en Jayuya para los patriotas. Sin embargo, ¿cuál es su reacción cuando algunos independentistas señalan que ya se debe dejar descansar la memoria de El Maestro?

HMT: “No. Don Pedro está vigente, más que nunca. Lo que pienso es que el campo no se le puede dejar abierto al enemigo. Cualquier lucha por la independencia de Puerto Rico es un paso de avance. Puedes votar o no votar. Pero si no votas, no hagas campaña contra el que vota […].

JTT: Don Pedro señaló que “las urnas son el ataúd de la Nación”. Las elecciones en la colonia son maniatadas por el imperio. Es triste que de los seis candidatos a la gobernación, tres promulguen la independencia. ¿No le parece que es un escenario en que se fragmenta una vez más el voto de los independentistas?

HMT: “El imperio sabe cómo manejar eso. El imperio está pensando. En los momentos más cercanos a lograr unidad, algo ha pasado que la ha roto. Hay que pensar también que Don Pedro era un estratega político. Cuando Don Pedro decidió no votar, era porque estaba organizando una revolución. No me atrevo a decir qué haría Don Pedro hoy. Lo conocí muy bien. De los que quedan vivos ninguno tuvo la cercanía y la confianza que tuve con él”.

JTT: La Patria es lucha y sacrificio. ¿A qué atribuye que en estos tiempos no hayan surgido las heroínas y los héroes de la época de Don Pedro, que estén dispuestos a entregarse hasta el extremo?
HMT: “No es tan fácil. Para una revolución tú tienes que contar con el Pueblo. Una revolución sin el pueblo no es posible […]”.

JTT: En los tiempos de la revolución, exhibir la Monoestrellada acarreaba persecución y carpeteo. Hoy muchos la exhiben. ¿Cómo el puertorriqueño debe acercarse a nuestra Monoestrellada?

HMT: “Primero, no se puede escribir sobre nuestra Bandera. Esa que ves allí, en la parte de arriba están las firmas de Lolita, Oscar Collazo, Rafael Cancel… Pero jamás en el centro de la Bandera se debe escribir nada. Hay gente que te escriben mensajes. La Bandera me costó varios años de prisión. En las actividades frente a la Fortaleza un individuo se sentó sobre la bandera. Lo vi, me le acerqué y le dije: ‘Compañero, ¿usted sabe cuánto me costó esa Bandera? Una perpetua y usted está sentado sobre ella’. Se levantó y se excusó”.

JTT: ¿Qué opina, 15 años después, de la impunidad del asesinato de Filiberto Ojeda Ríos, un 23 de septiembre, Día del Grito de Lares?

HMT: “Ese día yo estuve en Lares. Después de la 1 p.m. en adelante Lares es lluvia y lluvia. Salí como a las 12:30 p.m. Llegué a casa en Villa Andalucía. Y Candita, mi señora, me dice: ‘Tienen rodeado a Filiberto’. Y recuerdo que le respondí: ‘Lo van a matar’. Eso fue lo que sucedió. No creo que Filiberto estuviera tocando la trompeta. Estuvo con su pistola disparando, defendiéndose como todo un revolucionario. Me dolió mucho que al otro día todo el mundo era machetero. Pero, ¿por qué no lo defendieron en ese momento? Porque hubiese habido una masacre. Eso es lo que conviene para la libertad del Pueblo”.

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