Cecille Blondet y la misión de WIPR

Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Desde su primer día en la silla de la presidencia de la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública -del 1 febrero de 2014 hasta finales de diciembre de 2016- la expresidenta Cecille Blondet tuvo presente reafirmar la misión como estación pública, tanto a nivel radial como televisivo.

“Muchas veces en Puerto Rico se tiende a pensar que porque están subvencionadas con fondos (gubernamentales) en su mayoría, pues que son las estaciones del Gobierno. ¡Son las estaciones del pueblo! En ese aspecto para mí era lo principal: reforzar la misión como estación pública y dirigir mis esfuerzos a atender la programación, asegurarme que los contenidos de radio y televisión eran de excelencia y cumplían con una estación pública”, comenzó diciendo.

La licenciada Blondet notó que en los últimos años, mientras se le recortaba el presupuesto a la Corporación, “se habían empobrecido todos los contenidos, tanto de la televisión como radio. Para mí era muy importante asegurar que teníamos buenos contenidos, de excelencia. Que Puerto Rico se viera reflejado en esos contenidos de su televisora pública y de radio. Que los contenidos reflejaran nuestros valores y cultura”.

Al cuestionársele cuál fue el mayor logro de su gestión, la expresidenta de WIPR puntualizó, “nosotros logramos crear más contenido con un 60 por ciento menos de presupuesto en los últimos 10 años. Creamos más programación que se hacía en el canal. Lo otro fue que esa programación no solamente (satisfizo) al pueblo, sino que obtuvo premios. Logramos sobre 30 nominaciones a Premios EMMY y ganamos 19 en esos dos años y medio que yo estuve. Además, el Departamento de Noticias ganó premios en la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO) que hacía tiempo no obtenían, y en el Overseas Press Club… Fue por el fortalecimiento de esos contenidos, de esa programación… Yo tuve recortes (de presupuesto); cada año nos recortaban alrededor de un millón o millón y medio de dólares. Nunca se reflejaron en recortes en nuestra programación. Esa fue una directriz que me dio la Junta de la Corporación. Me siento muy satisfecha que pude cumplir.

Precisó que, también, buscaba que ese contenido llegara al mayor público posible, por lo que lo programaban en distintos horarios. Un espacio televisivo lo transmitían en distintos momentos de la semana para alcanzar más audiencia.

Deber cumplido… –

Con la satisfacción del deber cumplido, y resaltando “yo disfruté muchísimo y aprendí mucho”, Cecille Blondet detalla como parte, también, de sus logros haber tenido más horas de programación local (75 por ciento). Por primera vez en varios años se puso en uso los cinco estudios de TV de la Corporación y se habilitó un tercer estudio de grabación en radio para atender el aumento en producciones radiales, que incluye ahora sobre 120 horas semanales para la AM y FM. Se aumentó la producción de TV de 86 horas semanales a 122, fortaleciendo el principal taller de trabajo de televisión para el talento puertorriqueño. La producción del Taller Dramático de Radio se aumentó de tres horas a seis horas diarias de programación para la emisora AM. Se reiniciaron los trabajos del Programa Dramático de Televisión Lucy Boscana con la filmación y adaptación para TV de la novela “La Llamarada” de Enrique Laguerre y “Bienvenido don Goyito” de Manuel Méndez Ballester, y se abrió convocatoria para nuevos proyectos para series web (“Mundo Breve”). Asimismo, mencionó, el nuevo set y formato de “Noticias 24/7”, asegurando mayor audiencia toda vez que se aprovechaba un formato más ágil para redes. Se amplió el alcance y radio de influencia de WIPR con la difusión de los contenidos de TV y radio AM y FM fuera de Puerto Rico; a través del internet (wipr.pr), retomando acuerdo que existió con WAPA America para distribución de ocho horas semanales, y desarrollando alianzas con el Latino Public Radio Consortium y National Public Radio para compartir los contenidos de radio con sus emisoras en Estados Unidos.

Detalló que redujo los contratos y servicios comprados en áreas de administración, mantenimiento y seguridad para evitar que el recorte presupuestario afectara la programación que producía WIPR. Evitó los gastos legales anuales en un 44%, poniéndole fin a la acumulación de sobre 300 querellas laborales, transando los casos pendientes en tribunales y evitando demandas de despidos por discrimen político.

Hubo Inversión en infraestructura para mejorar la calidad de la señal, tanto de TV como de radio.

Asimismo, señaló que rescataron el Festival Casals, crearon el programa “Hit 3001” (para empresarios que vendieron a la televisión comercial), Estudio Actoral tuvo ediciones especiales desde Nueva York y Los Ángeles. La Corporación adquirió cámaras nuevas, se reorganizó el archivo y se recuperó el nombre de WIPR (antes Puerto Rico TV).

Recalcó que encontró gastos en que se incurrían sin necesidad, en licencias de música que costaban casi un cuarto de millón de dólares al año y en una auditoría vieron que una de ellas costaba casi 100 mil dólares y solo se había usado en tres ocasiones.

Bondet recortó las horas extras, porque el gasto era excesivo.

Frente a la tv comercial –

Muchos conocedores de la industria televisiva o hasta detractores de WIPR TV aseguran que un grave error de la estación ha sido intentar competir con los canales comerciales. La licenciada Blondet respondió que “ese es el error más grande que puede cometer…(interrumpió) Tú no puedes comparar a las emisoras públicas con las comerciales. Tratar de emular el mismo sistema, patrón o programación es un error. ¡Al contrario! La televisora pública no está para competir con lo comercial, sino para dar una alternativa completamente distinta. La televisión comercial se rige por la venta y por lo tanto un contenido que sea rico en cultura, no necesariamente es viable para venta… Todo el tiempo nosotros estábamos contraprogramando. Tú no quieres competir con la televisión comercial. ¡La televisión comercial compite entre ella! Esa no es la misión de una gestora pública. Y pensar que el financiamiento de una emisora pública debe ser ese, el de la venta, es un error desde el inicio. No existe ninguna televisora pública en Estados Unidos, que es el modelo que nosotros seguimos que también es otro error… (interrumpió) Estar pensando que nosotros debamos seguir el modelo de Estados Unidos para la televisión púbica lo que va a hacer es empeorar la de aquí. Eso no funciona allá y menos va a funcionar aquí. Nosotros deberíamos estar viendo cuáles son los modelos de televisión pública que funcionan en el mundo. Y la televisión pública siempre tendrá un subsidio del Estado, o de las personas. Cuando es del Estado, lo hacemos los individuos a través de nuestras contribuciones…”.

Además, preguntamos a Cecille Blondet si la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública perdió a lo largo de los años su misión de educar, informar y entretener; sobre todo, educar, como alegan algunos expertos. “Ahora mismo, ¿qué programación tiene el canal actualmente que se produzca? Aparte de dos o tres programas de entrevistas que, de alguna manera, emulan algunas cosas que ya hicieron y dejaron de hacer en la televisión comercial… Nosotros cambiamos eso. Cuando yo llegué había muchos programas que se parecían. Todos los formatos se parecían”, dijo.

Al este reportero insistir en la interrogante de si WIPR TV perdió su función educativa, Blondet expuso que “hay muchas maneras de educar y no tiene que ser dando clases. Una programación educativa no tiene que parecer necesariamente a un salón de clases. Ese es un tema de programación, de contenido y quién escoge los contenidos y cómo se elaboran. Es una cosa discrecional de cada director. Para nosotros era muy importante que cumpliera con ser informativo, educativo y tuviera valores altos de producción. Yo prefería hacer menos programas, pero que fueran muy buenos… Nosotros reabrimos el taller de Mayagüez. El canal tenía empleados y no estaba produciendo nada. Esos empleados se pagaban, además se pagaba el local y esa señal es importante porque nos sirve de redundancia. Allá hay otro master control. Si tenías un problema de huracán en el área norte, pues Mayagüez podía sustituir y asegurar la señal, y si pasaba por allá, pues San Juan ayudar con la señal”.

Enfatizó la historia detrás de WIPR TV al haber sido la primera emisora educativa en Latinoamérica y la tercera en Estados Unidos. “¡Eso vale! Además, los puertorriqueños hemos puesto dinero ahí por mucho tiempo y esfuerzo… Si nosotros no tenemos ahora el presupuesto para mantenerlo, porque en la época de los presidentes Jorge Inserni y Linda Hernández eso se corría con un presupuesto muy grande…”.

Ultimátum de la Junta de Supervisión Fiscal –

Precisamente, la abordamos sobre la situación actual de la Corporación y el ultimátum de la Junta de Supervisión Fiscal que la llevarían a su privatización. Blondet comentó que “esas son decisiones que se están tomando sin conocer cuál es el valor de las emisoras públicas para Puerto Rico. Las toman personas que no conocen, no consumen el canal, no lo entienden y a veces me pregunto si hay una cuestión ideológica. No hace sentido tratar de estructurar eso de una manera que no va a ser exitoso.. Lo de la Junta es lamentable. Hubiera sido más práctico convocar a un grupo más amplio de la comunidad que pudiera ofrecer alternativas, en vez de regalar lo que es patrimonio del pueblo de Puerto Rico. ¡Eso es lo que están haciendo!”.

Cecile Blondet detalló finalmente, “la verdad es que la Corporación es una entidad compleja. Los que no entienden su misión y su valor, fallan también en su administración. Sería una pena que esa falta de entendimiento resulte en que los puertorriqueños perdamos un patrimonio de incalculable valor como es WIPR. Ahí, en esa ventana de Puerto Rico para el mundo y del mundo para Puerto Rico, está documentada –y se debe continuar documentando- nuestra historia, nuestra cultura y nuestras aspiraciones y anhelos como pueblo. La misión continúa vigente. WIPR puede servir bien a la gente. Proteger ese patrimonio, y mejorarlo, es responsabilidad de todos. Descartarlo pensando que es inconsecuente o que representa una carga, sencillamente es una barbaridad. Son décadas de trabajo e inversión. Hay acciones que no tienen vuelta atrás. Si para muestra un botón basta, recordemos la venta de nuestros hospitales públicos y de los Centros de Diagnóstico y Tratamiento. El dinero se hizo sal y agua…”, concluyó.

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