‘WIPR no se vende’

Por Edgardo Huertas Feliciano
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Fue el 6 de enero de 1958 que la historia de las comunicaciones en Puerto Rico comenzó un cambio trascendental para la historia de la televisión que tan solo llevaba cuatro años de establecida en nuestro País. Nació WIPR Televisión convirtiéndose en la primera emisora educativa de Puerto Rico y la segunda de la América Hispana.

Edgardo Huertas defiende la importancia de WIPR para el pueblo de Puerto Rico. (Foto suministrada)

Con el fin de colocarse como la Gran Maestra, la emisora del pueblo de Puerto Rico sería un brazo educativo y entretenido que fortalecería nuestro acervo cultural y daría espacio a todo aquello que no tenía lugar en las emisoras comerciales. De esta forma fueron llegando a nuestros televidentes programas de enseñanza, tertulias, análisis, conversación de altura, noticias, deportes y programación dedicada a los niños.

Hoy, al cumplirse 62 años de su fundación y siendo una vez más víctima de un comité de odio, que aunque minúsculo, con fuerte presencia mediática, la permanencia de WIPR se ve amenazada porque este bastión cultural no le gusta a unos pocos que pretenden callarla en ataque frontal a la libertad le prensa, de expresión y con el oscuro deseo de cortar de raíz la única relación que tenemos con nuestras raíces, nuestro pasado y nuestra historia.

El inmortal Rafael Hernández, derecha, aquí junto a Leopoldo Santiago Lavandero, fue una de las figuras que aportó a la gesta de la emisora del pueblo de Puerto Rico. (Foto captura WIPR TV 50 años)

Aunque las licencias de todas las emisoras se otorgan con una base en el servicio público, todos saben lo cuestionable de algunas programaciones y otros pocos establecen que las emisoras comerciales no están para educar, que para eso está WIPR. Pues bien, hablemos de esa historia que pretenden ignorar algunos que teniendo el privilegio de poseer un micrófono para expresarse, en lugar de construir puentes de conocimiento y respeto por nuestra historia televisiva, alzan su voz para enlodar, calumniar y menospreciar el trabajo de unos que decidieron ser ¨quijotes¨ culturales y no verdugos con lenguas envenenadas que siempre por algunas conveniencias solapadas se expresan a diestra y siniestra como malos críticos de teatro.

Guillermo Venegas Lloveras dijo una vez que: ¨Los críticos son como los cazadores, siempre intentan derribar al ave pero nunca pueden volar tan alto como ella¨. WIPR ha sido el espejo cultural más importante que hemos tenido. A través de su pantalla hemos sido testigos de programas y proyectos que han librado una ardua batalla contra el analfabetismo, el desconocimiento y la pobre apreciación musical. De no haber sido por esta emisora, dónde se hubiera presentado el Festival Casals, óperas, zarzuelas, escenas cumbres de la literatura universal, biografías de hombres ilustres, Pequeño Estudio de Teatro Puertorriqueño y Latinoamericano y piezas de dramaturgos y novelistas de importancia y renombre. Dónde estarían los cientos de programas de Dean Zayas contando y entrevistando a las figuras relevantes del arte.

El reverendo Martin Luther King fue entrevistado en la emisora durante una visita que hiciera a Puerto Rico. (Foto captura WIPR TV 50 años)

WIPR ha sido testigo del nuestro desarrollo político y de los cambios de gobernación donde su presencia ha sido importante. Los acontecimientos mundiales donde Puerto Rico ha estado presente, y todo al alcance de un pueblo que si fuéramos a hablar en plata, paga menos de tres dólares mensuales por una televisora que siempre se ha preocupado por llevar información, interés humano, música nuestra, deportes y programas de servicio público que cumplan con los objetivos para los que se le otorgó la licencia. Ante la ausencia de hombres como Ángel Ramos, Ramón Quiñones, Rafael Pérez Perry y Alfredo Ramírez de Arellano la televisión comercial solo se dedica principalmente a divertir y entretener. Y eso no es malo pues alguien tiene que hacer esa función.

Durante estos 62 años se ha procurado mantener un balance histriónico, cultural, instructivo y educativo. Algunas administraciones lo han logrado más y otras menos.

Los cuentos de Abelardo Díaz Alfaro, documentados por la estación televisiva – todavía son tema de estudio en sectores escolares del País. (Foto captura WIPR TV 50 años)

Pero siempre como norte ha estado el ser una emisora con corazón boricua, con sangre puertorriqueña y con respeto a nuestra cultura, historia y raíces. Prueba de ello es que figuras de las artes y las letras como Nilita Vientos Gastón, Abelardo Díaz Alfaro, Gustavo Agrait, Piri Fernández, Enrique Laguerre, Manuel Méndez Ballester, Jossie Pérez, Marta Romero, José Luis “Chavito” Marrero, Manuel Zeno Gandía, Iris Martínez, Jacobo Morales, Lucy Boscana, Axel Anderson, Gilda Galán, Luis Molina Casanova, Rosaura Andreu, Angela Meyer, Roberto Ramos-Perea, Alina Marrero, Carmen Jovet, Luis Trelles, Johana Rosaly, Marilyn Pupo, Cordelia González, Mercedes Sicardo, Alba Nydia Díaz, Mario Pabón, Gilbert Mamery, Ivonne Goderich, Tere Marichal, José Vega, Flavia Lugo de Marichal y cientos de nombres más dentro de los que por supuesto me incluyo, han formado parte de los aciertos de WIPR.

Es muy triste escuchar algunos letrados, esgrimir sus espadas llenas de ira y con total ausencia de verdad para atacar a la única emisora puertorriqueña que tenemos. Estos sabrán mucho de ¨las leyes de Puerto Rico anotadas¨ pero del valor de nuestra emisora lamentablemente no saben nada.
Y esto no se trata de patriotismo o política separatista. Aquí estamos hablando del deber moral de fomentar respeto, solidaridad y apego a una institución que ha sido reconocida en distintos momentos como baluarte cultural y bastión de idiosincrasia. Claro, son palabras que asustan y enseguida se le caen los calzones a dos o tres. Hemos ayudado a expresarse a jóvenes cineastas, hemos contado la historia de nuestra existencia. Hemos sido custodios de una historia local e internacional que guarda en sus archivos momentos de mucha importancia como la visita de Martin Luther King y la de John F. Kennedy, por tan solo mencionar un ejemplo. Si la juventud, la falta de visión o conocimiento los invade, aprovecho para invitarlos a disfrutar de los seis programas que tuve la oportunidad de producir junto a Flavia García llamados: WIPR, la verdadera historia y que a cada rato los transmiten.

En la década de 1970 Gilbert Mamery (al centro) produjo “Música en dos tiempos”, uniendo talentos de diversas generaciones. (Foto captura WIPR TV 50 años)

Se les ha llamado “manduletes” a empleados cuya única falta ha sido proteger nuestra cultura, nuestra esencia. Un mandulete dice el diccionario que es un vago que no sirve para nada. Sin embargo, mucho menos sirve el que no defiende su cultura, su país y que es recordado por hacer anuncios de pizzas y carritos para una fallida candidatura política. Entre esos supuestos manduletes hay muchos profesionales con estudios que han aportado conocimientos y destrezas al país y que hablan más de dos idiomas. ¡Qué cosa, verdad!

Pues si yo tengo que ser tratado como un mandulete por defender mi cultura, mi clase artística y mi música, seré un mandulete y a mucha honra. NO tengo que bajar mi cabeza por atentar contra un medio que con perfecto derecho intenta no dejarse pisotear y defender nuestra historia.

WIPR no es una emisora más. Es la ÚNICA que habla como nosotros, siente como nosotros, piensa y no tiene que someterse a dueños extranjeros que no conocen ni siquiera como dirigirse con respeto. Vamos a ver cuáles son los espacios de música típica que se abrirán en los canales comerciales para que nuestros trovadores puedan expresarse fuera de épocas navideñas.

“La llamarada” retomó el clásico de Don Enrique Laguerre y lo llevó a la pantalla en una respetable producción hecha para Puerto Rico TV en 2016. (Foto Edgar Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

El que dos o tres quieran abdicar al derecho de tener un medio que nos represente, no les da autorización a utilizar las estaciones comerciales poderosas, que desgraciadamente han puesto sus micrófonos en esas bocas para esparcir tanto veneno y enlodar trayectorias, esfuerzo y trabajo. Otros países nunca han visto la oportunidad y el privilegio del cual disfrutamos. . Mi sentimiento es el mismo: WIPR – No se vende.

Espero que muy pronto la vida les permita utilizar esa energía para construir, no destruir y dejar de obstaculizar el futuro. Compartan ideas, estrategias y ayuden a que sigamos siendo necesarios porque siempre hay espacio para mejorar y nadie se niega a hacerlo para seguir creciendo.

 

Edgardo Huertas Feliciano es cantante, libretista, productor e historiador de la cultura popular.

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