A tono con la magia de la Epifanía

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

La escena de los niños y jovencitos de educación especial que tocaron el cuatro y el güiro con la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico (OSPR) era digna de una primera plana en la prensa corporativa del País.

Pero, contrario a los recientes conciertos de Daddy Yankee, no hubo cobertura del concierto “Reyando con tu Sinfónica”, celebrado recientemente en la Sala Pablo Casals del Centro de Bellas Artes de Puerto Rico, bajo la batuta del maestro Roselín Pabón , director emérito de la Orquesta Sinfónica.

Ayer, más allá de las nuevas sobre las decenas de réplicas de temblores al Sur del País y del riesgo que representa para los soldados boricuas la ofensiva de Donald Trump contra Irán, la noticia indiscutible fue lo acontecido en Bellas Artes.

El maestro Pabón, uno de los hombres ilustres de Puerto Rico, es el gestor de esta iniciativa cultural de indiscutible impacto social. Los protagonistas son niños y jovencitos estudiantes de música a quienes invitó a tocar o cantar con la OSPR, una experiencia inolvidable que impactará sus vidas y podría incidir en que seleccionen la música como una carrera, como hicieron varios jovencitos que participaron cuando niños en los conciertos celebrados a través de los pasados 28 años y que hoy son profesores de la Orquesta Sinfónica.

La Sala Pablo Casals estuvo repleta. Amantes de la buena música; profesores de los estudiantes, familiares y amigos de los solistas invitados desbordaron el recinto en una presentación que inició puntual a las 7 p.m. y que, tras un intermedio, finalizó poco después de las 9 p.m.

No hay palabras para describir la felicidad de los artistas invitados cada vez que el maestro Pabón los invitó al escenario y la sensibilidad y el respeto de las impresiones que compartió con cada uno. Lo acontecido anoche en la Sala Casals merecía encabezar la agenda editorial de los medios impresos, radiales y televisivos porque quedó demostrado que Puerto Rico es mucho más que trap y reguetón.

Por eso era un deber llegar a la Sala Pablo Casals, donde fuimos testigos del poder de la educación y del milagro que la música produce en las vidas de personas que a veces, por la condición de retardación mental, Síndrome Dawn o algún trastorno mental, son descartados por el sistema.

El maestro Pabón los empodera y los convence que la música es un camino para la felicidad y para la autoestima que se fortalece cuando lo que se hace se hace con vocación, como se apreció inmediatamente al inicio de la segunda parte durante las interpretaciones de “Solamente una vez” y “Love Is Blue” por el Conjunto Especial de la Rondalla de Humacao.

Se debe aclarar que no todos los niños y jóvenes invitados como solistas son estudiantes de educación especial. Hubo estudiantes de escuelas libres de Cayey, Caguas y San Juan, y del Conservatorio de Música.

La primera parte fue orientada a la música académica o clásica. Así el soberano pudo apreciar el talento de nuestras jovencitas y jovencitos que, durante la función, recibieron ovación tras ovación porque fue un concierto de altura, ensayado a ultranza, sin deslices ni desatinos. Todo en orden y perfecta armonía.

El joven de 15 años Andrés Martínez tocó la viola en el movimiento “Allegro” del Concierto en Sol mayor de Telemann. David Esquilín, de 13 años y quien más adelante tocaría el bongó en una versión de “El Cumbanchero” de Rafael Hernández, interpretó con el violín el “Allegro” del Concierto para violín en Sol menor de Antonio Vivaldi. Luego el Conjunto de Guitarras de la Escuela Libre de Música Antonio Paoli tocó “La primavera” de la obra “Cuatro Estaciones” de Vivaldi, seguido de Jacob Varela en el cuatro en el sublime, hermoso y melodioso “Vals de las flores” del ballet “El Cascanueces” de Tchaikovsky, finalizando la primera parte con el pianista Sergio Cordero y su brillante acercamiento al tercer movimiento del “Concierto para piano número 3 en Re Mayor, OP 50” de Kabalevsky.

A su regreso, el programa se orientó más a la música festiva y folclórica de la Navidad, particularmente el seis y el aguinaldo. Después del inicio arriba detallado, la segunda parte continuó con otro extraordinario despliegue de talento infantil y juvenil.

Samir Vega deslumbró con el “Popurrí de aguinaldos de los Reyes Magos” mientras David Rosado en el timbal, Edgar Salamán en las tumbadoras y David Esquilín en el bongó estremecieron la Sala Casals (como se observa en el vídeo) con su versión de “El Cumbanchero” de Rafael Hernández.

El Conjunto Típico de la Rondalla de Humacao, que dirige el profesor Jorge Camacho, acompañó junto a la OSPR a los niños trovadores Mya Carrasquillo y Arturo Montañezen un seis mapeyé que dio paso a uno estilo fajardeño abordado por otros dos infantes: Patria Rosario y Juan Eliel Castro.

La soprano Valeria González entregó una tierna versión del “Villancico Yaucano” de Amaury Veray, que allanó el camino para un gran cierre con la OSPR y todos los integrantes de la Rondalla de Humacao con la mazurca “Aurora” del Maestro Ladí y un mosaico navideño, oportuno para que los Tres Reyes se asomaran al escenario y caminaran hasta el vestíbulo, donde continuó la fiesta.

Fue una noche inolvidable que, a tono con la magia de la Epifanía, colmó de felicidad a los talentos invitados por el maestro Roselín Pabóna este maravilloso y esperanzador concierto que, como comentamos, era digno de cobertura por los principales medios del País.

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