Lamentan la partida del Maestro

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

El mundo musical lamenta la partida de la última leyenda viviente del Palladium; el último de los Reyes del Mambo; el puente de la era gloriosa de las grandes orquestas latinas y la música bailable contemporánea, el Maestro Ray Santos.

Murió el miércoles en su casa en Nueva York, a los 90 años y bastante frágil de salud. Sus restos estarán expuestos el lunes en la funeraria Thomas C. Montera en el Bronx y el martes 22 recibirán cristiana sepultura después de una ceremonia en la Iglesia Saint Raymond en la Avenida Castle Hill en el Bronx.

El medio digital de la Fundación Nacional para la Cultura Popular entrevistó a Eddie Palmieri, la cantante Grisel Ramírez, el historiador Harry Sepúlveda y los trompetistas Humberto Ramírez y Charlie Sepúlveda, que estuvieron muy cerca de Ray durante el pasado lustro.

La noticia de su deceso sorprendió al mítico Eddie Palmieri durante una gira por Louisiana y hoy desde Texas viajará a Nueva York para el lunes asistir a los actos fúnebres en honor de su mentor.

“Conocer a Ray Santos para mí fue una bendición”, dijo El Sol de la Música Latina.

“Fui bendecido desde que nací al ser hermano de Charlie, mi gran influencia en todo. Después fui bendecido al conocer al pianista cubano René Hernández, que 13 años después me acompaña en el disco ‘The Sun Of Latin Music’ con Lalo Rodríguez y años luego se encuentra conmigo en el elepé blanco con el piano azul, en que Cheo Feliciano canta ‘El día que me quieras’ y ‘Ritmo alegre’. Después de René, fui bendecido al conocer al maestro Ray Santos, que en los últimos cinco años estuvo trabajando conmigo, escribiendo los arreglos de ‘Mi Luz Mayor’, luego que me arreglara en 1984 el elepé ‘Palo pa’ rumba”, dijo Palmieri.

Para Eddie, Ray era como un segundo padre espiritual. “A mi llegada a Puerto Rico en 1983 fue a mi casa en Santa Rosa en Bayamón e hizo todos los arreglos de ‘Palo pa’ rumba’ y ahora en 2018 nos encontramos en ‘Mi Luz Mayor’, que hizo todos los arreglos, muchos partiendo de los originales de René Hernández, para cinco trompetas, cinco trombones y ocho saxofones. Solo un genio puede hacer eso. Y su ídolo también fue René Hernández. Mi alma sufre la pérdida de Ray Santos”, expresó Palmieri, cuyo clásico “Mi Luz Mayor” ha sido nominado al Grammy Latino en la categoría de mejor álbum de salsa.

Desde Nueva York, el historiador Harry Sepúlveda resaltó que Ray trabajó con las tres orquestas emblemáticas de la era del Palladium: la de Machito y los dos Titos (Puente y Rodríguez). “Es una lamentable pérdida para la música. Se nutrió mucho de René Hernández. Su legado es inmenso. Lo apreciamos en ‘Mi Luz Mayor’. Eddie y Ray eran uno. Las ideas de Palmieri y la pluma de Ray Santos eran uno”.

Por su parte, Humberto Ramírez sintetizó en una oración su mayor aprendizaje del maestro Ray Santos. “Aprendí que debo mantener mi enfoque en el entendimiento del pentagrama musical”, dijo Humberto, que conoce a Ray a través de su padre Humberto Sr., quien lo expuso a la tradición del Palladium.

Humberto atesora arreglos inéditos de Rat así como las partituras de la “Suite Palladium Millenium” que estrenó en el Teatro Tapia.

“Me hubiera gustado vivir la época del Palladium. La muerte de Ray marca el final de una era. Siempre he dicho que era el último de los Mambo Kings. Lo voy a extrañar mucho. Siempre nos mantuvimos en contacto, no solo musical, sino históricamente porque me contó mucho de la época del Palladium”, relató Humberto, que le dedicó una edición del festival Puerto Rico Jazz Jam y lo acompañó con su big band en el Puerto Rico Heineken Jazzfest que le fue dedicado, en el que fue condecorado con un Doctorado Honorario de Berklee por su aportación a la Cultura Popular.

El trompetista Charlie Sepúlveda también viajará a Nueva York para despedirse del maestro Ray Santos, que aportó los arreglos para su disco con Jon Secada “To Beny Moré With Love”, reconocido con el Latin Grammy.

“Fue mi amigo y maestro […] El disco dedicado a Beny fue una idea de Julio Bagué. Cuando nos reunimos con Secada para hablar del proyecto les dije que los arreglos los debía escribir Ray porque conocía el estilo de Beny y era el único que quedaba de esa época, capaz de lograr el sonido. Y ganamos el Grammy sobre todo gracias a la labor de Ray como arreglista. Hoy le agradezco que mi permitiera ser parte de su carrera musical y el privilegio de ser su estudiante”.

Mientras, la intérprete Grisel Ramírez resaltó las cualidades humanas de la leyenda Ray Santos. “Se fue en paz. Fue como un padre. Mi amigo, mi confidente. Era una persona dulce, delicada y comprometida con sus amigos. Y como maestro de la música, tuvo un oído genial”.

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