De Aguadilla para el Universo

Nota del editor: Al margen de la controversia surgida en estos días por la elección de nuestra representante al concurso de Miss Universe, comenzamos hoy una serie de artículos semanales que ponen en perspectiva histórica la representación boricua de otros tiempos.

La beldad boricua llevó atuendos típicos al certamen que se celebró en Miami. (archivo digital del periódio El Mundo / U.P.R.)

Por Javier Valentín Feliciano
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Cuando Enid del Valle conquistó el título de Miss Puerto Rico 1961 ya venía de haber logrado varias victorias. Además de haberse convertido en la primera aguadillana en ganar el Miss Puerto Rico que la lleva a competir al Miss Universo, había ganado el Miss Interamerican, el Miss Nu Sigma Beta, y el Miss Liga contra el Cáncer, cuando recibió la invitación de representar a su Aguadilla natal.

Enid creció en la Base Ramey, pues su papá Miguel Del Valle era militar, luego residió en Mayagüez y estudió en la Academia La Inmaculada, más tarde estudió en el Colegio San José en San Germán. Finalmente, se graduó de escuela superior del Colegio San Carlos de Aguadilla. Ingresó a la Universidad Interamericana del recinto sangermeño a estudiar un bachillerato en Bellas Artes, pero su papá estableció una mueblería en Río Piedras y culminó estudios universitarios en el recinto riopedrense de la Universidad de Puerto Rico. Obtuvo un bachillerato en Bellas Artes en donde tomó cursos de Pintura y una de sus materias favoritas era la Filosofía.

Antes de concursar en Miss Puerto Rico, Del Valle ya tenía una reconocida carrera en el mundo del modelaje en pasarelas y había hecho anuncios para la naciente televisión y revistas. Hizo campañas a nivel local como en Estados Unidos, salió en comerciales de la Eastern Airlines y Cover Girl. Sus trabajos ella misma los escogía y negociaba los contratos como freelance ya que no trabajaba para ninguna agencia de modelos en particular. En aquel momento, Margot McCloskey y Ana Santisteban eran las más reconocidas. Esto fue un factor en contra de Enid, pues las preferidas para ganar provenían de las academias de modelaje de estas dos leyendas del mundo de la moda.

Cuando llegó al concurso rápidamente se convirtió en una de las favoritas, sin embargo Enid se preparó por su propia cuenta. Se adiestró en todo lo que pudo para contestar las preguntas del jurado, cómo desfilar en las diferentes competencias, por lo que comenta: “Yo me preparé sola, sin la ayuda de ninguna academia. A mí nadie me preparó y me siento muy orgullosa de todo lo que hice por representar a mi País. Todo lo hice yo misma”.

El concurso se llevó a cabo en el Hotel Caribe Hilton en San Juan y contó con el bolerista Lucho Gatica como miembro del jurado. Gatica fue esposo de Mapita Mercado, quien se convirtió en Miss Puerto Rico 1957, representado a San Juan. Mercado fue una reconocida actriz de cine y televisión que posteriormente se mudó para México donde solidificó su carrera. Mapita fue la última en asistir a Miss Universo, ya que en los años 1958, 1959 y 1960, Puerto Rico no envió representante al Miss Universe. El 1961 sería el año de esta aguadillana.

Antes de ganar la representación al Miss Universo de 1961, Enid del Valle ya había ganado tres títulos en otros concursos de la época. (Foto archivo digital periódico El Mundo / U.P.R.)

Enid recuerda que fueron como treinta o cuarenta participantes en aquel año. Y pese a las predicciones, la aguadillana se llevó el título de Miss Puerto Rico 1961 que recibió a manos de Mapita Mercado, la última en participar en el Miss Universo 1957. En su pueblo se llenaron de alegría, recibió reconocimientos en otros municipios y era invitada en un sinnúmero de actividades.

A todo esto, Del Valle tenía la encomienda de reunir el ajuar y todo lo necesario para llevárselo a la competencia que tendría lugar el 15 de julio de ese año en el Miami Beach Auditorium, en Miami, Florida.

De las fotos de aquel emblemático año ya no quedan muchas. A la casa de su madre las personas acudían a pedirle objetos de recuerdo. Algunos que fueron prestados, jamás regresaron. Rememora Enid que llegó a tener hasta un álbum con todas las fotos y las memorias, pero lo perdió cuando lo dejó en la parte de atrás de su carro.

No le querían entregar los premios –

No todo fue miel sobre hojuelas para esta aguadillana, ya que tuvo que demostrar su carácter, pues los auspiciadores no querían cumplir con los premios prometidos y con los ajuares para llevárselos al evento internacional. A última hora se echaron para atrás. Enid manifestó que si no cumplían con lo prometido, ella no participaría en el concurso. Entre las condiciones estipuladas para lograr una destacada representación, pidió que la reconocida diseñadora de modas de aquel entonces Rafaela Santos, le preparara parte de su ajuar. Santos era quien le confeccionaba los vestidos a figuras como la cantante Ruth Fernández, la pianista Elsa Rivera Salgado y la alcaldesa Felisa Rincón de Gautier, conocida cariñosamente como Doña Fela.

Cuando ocurre el incidente de los premios, su padre puso el grito en el cielo, pues deseaba que su hija representara al País, pero Enid insistía que la organización tenía que cumplir su parte, tal y como hacían con las demás candidatas en entregarle sus premios y completar su ajuar. Enid logró que se cumplieran todos los acuerdos.

Lleva tres trajes típicos –

Rafaela estuvo a cargo del traje formal de la noche final, además le preparó dos versiones del traje típico, utilizando dos tipos de faldas distintas. La alcaldesa Felisa Rincón le regaló unos encajes y con ellos, Santos le hizo la blusa. Mientras que, la falda tenía dos versiones, una que realizó la diseñadora y otra elaborada con unas telas que la propia Enid pintó a mano que mostraba unos diseños que recordaban a la cultura indígena.

Para buena suerte, Enid no solo llevó las dos versiones del traje típico, sino que un diseñador cubano cuando la vio en Miami, quedó prendado de ella y le confeccionó el tercer diseño con el que finalmente desfiló la noche del certamen. Era un hermoso traje completamente ceñido, color marfil y con palmeras verdes estampadas que le resaltaba toda su elegancia al caminar. Las dos versiones de los trajes típicos anteriores también los utilizó en varios eventos que asistió previo al concurso y del que todavía se conservan las fotos. Así que Enid no solo fue con un traje, sino que terminó llevando tres diseños diferentes en la competencia internacional.

En 1962 coronó a su sucesora en ceremonia celebrada en el hotel La Concha de Condado. (Foto archivo digital periódico El Mundo / U.P.R.)

Como dato curioso, ese año la estadounidense Linda Bement, entregaba su título de Miss Universo 1960 y en uno de los ensayos sentó a Enid en el trono, se quitó la corona, acto seguido se la colocó en la cabeza y le dijo: “Tú eres quien debes ganar este concurso. Mi ganadora eres tú”.

En la noche final no era permitido que ninguna concursante utilizara una corona en su cabeza, pues quien único podía llevar una era la ganadora. No obstante, Del Valle se colocó en su cabeza la corona que había ganado en el Miss Puerto Rico. Hasta discutió con una de las chaperonas y le dijo: “A mí me dieron la encomienda de representar a mi País”. Y en el desfile en traje formal caminó con la corona puesta.

La embajadora boricua se disfrutó esa experiencia como ninguna otra, la alojaron en los hoteles de mejor categoría. Dominaba el inglés a la perfección, lo que le permitió ganarse a los periodistas que cubrían el evento y a los seguidores. Enid reconoce que siempre se comentaba que había rumores de que los asuntos políticos podían beneficiar o perjudicar a alguna que a otra candidata, como ocurre en casi todas las ediciones. Ese año ganó Marlene Schmidt, quien representó a Alemania.

Muchas personas le preguntaban a ella porqué en la apertura del concurso lució seria en la presentación, a lo que ella les responde: “Una reina tiene que desfilar seria y proyectar elegancia mientras desfila. Para eso es una reina”.

A su llegada, Enid continuó trabajando en el campo del modelaje y filmó muchos anuncios para diferentes medios. Uno de ellos fue realizado en vivo junto al galán Braulio Castillo padre. En 1962, Enid Del Valle entregó su título a Ana Celia Sosa, concurso que tuvo lugar en el Hotel La Concha y que fue transmitido por WAPA Televisión. Sosa se convirtió en la primera Miss Puerto Rico bajo la franquicia a manos de Ana Santisteban, quien tenía la academia Polianna.

Durante una coronación de la reina del Hotel Condado conoció a quien se convertiría en su esposo, ya que su hermana era coronada ese día. Años después, el comerciante Thomas Cruz Ramos y Enid contrajeron matrimonio en la Iglesia Nuestra Señora de Fátima en Hato Rey. Curiosamente, Enid no permitió que nadie incurriera en los gastos del matrimonio, ella misma los costeó. Le dejó la chequera firmada a su madre para que realizara todas las gestiones.

Y no hubo fiesta, Enid quería gozarse todo en la luna de miel y se fue a viajar con su esposo. “Yo quería que la iglesia estuviera decorada y que mi traje fuera lindo y así fue”, recordó. De esa relación nacieron sus dos hijos: Caroline Cruz Del Valle y Michael Thomas Cruz Del Valle. Desafortunadamente, Michael falleció en un accidente de tránsito en 2015, suceso que la sumió en una profunda tristeza.

No todo ha sido brillos y lentejuelas para la vida de Enid, ya que ha pasado momentos difíciles. Recientemente perdió a su esposo y también cuidó a su madre hasta sus últimos días. “Me cayó todo junto, de un cantazo, me descuidé como persona, pero poco a poco estoy tomando impulso de los traspiés que nos da la vida”. Sin embargo, no ha perdido su buen sentido del humor frente a las adversidades.

Comenta Del Valle que una de sus mejores amigas es Ivonne Coll, quien fue Miss Puerto Rico 1967. La actriz de Hollywood es hija de la renombrada estilista Rosita Mendoza, quien por muchos años Enid fue su clienta. Hoy en día Ivonne goza de una sólida carrera en el mundo de la televisión y del teatro, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos.

Enid trabajó durante muchos años para la empresa Careers Inc., en la que adiestraba y reclutaba a futuros empleados para diferentes empresas. También, laboró en la agencia de seguros Great American, empresa que perteneció a los señores Carrión, dueños del Banco Popular de Puerto Rico.

Enid ha regresado a la pintura, que le ha servido como terapia y confiesa que le ha ayudado muchísimo. Desea motivar a otras personas para que no importa lo que ocurra en sus vidas, piensen que la vida nos presenta opciones. Actualmente, reside en Trujillo Alto y comenta que desea regresar al mundo del modelaje, si le llega la oferta, pues como dice ella: “Ahora muchas mujeres mayores modelan”. Y Enid no quiere quedarse atrás, hasta le gustaría ayudar a preparar alguna Miss Puerto Rico con sus consejos. Y de eso, Enid sabe.

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