Otra noche inolvidable en el Casals

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

La jornada más concurrida del Festival Casals en la Sala Sinfónica se registró anoche durante la presentación del dúo del violonchelista judío Amit Peled y la pianista estadounidense Noreen Polera.

El binomio ofreció al público un concierto de excelencia y majestuosidad. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Ambos han compartido los escenarios más prestigiosos del mundo, por lo que se conocen tan bien que poco importó que Noreen se ubicara a su diestra. El dúo interpretó la “Sonata número 1 en mi menor, Op. 38” de Johannes Brahms, compositor alemán, y la “Sonata en sol menor, Op. 19” del ruso Sergei Rachmaninov, ambos clasificados en el romanticismo.

Peled, conversador muy ameno, utilizó el violonchelo Goffrriller de 1733 que perteneció a Pablo Casals, prestado por su viuda Marta Istomin.

A juicio de este periodista, en su sexto concierto el Festival Casals alcanzo el nivel de excelencia y majestuosidad de las primeras cinco presentaciones.

Fue una experiencia elevada presenciar el dúo de Peled y Polera. El primer movimiento de la “Sonata número 1” de Brahms (Allegro non troppo) fue suficiente para apreciar la técnica depurada del dúo, que intercambia roles de solista y acompañante, coincidiendo a veces en pasajes a contrapunto excepcionales.

Con la articulación diáfana de los acordes y arpegios de Polera al piano, Peled fue sublime y dramático, particularmente en la ejecución de los graves de su violonchelo.

El segundo movimiento (Allegro quasi menuetto) será recordado por su lucidez melódica y el tercero (Allegro) por la sensible y ejemplar interpretación dual.

Tras el intermedio, Peled y Polera hipnotizaron a la concurrencia con la “Sonata en sol menor, Op. 19” de Sergei Rachmaninov. El primer movimiento (Lento-Allegro moderato) fue un despliegue del arrojo y la genialidad de Peled en el violonchelo, tanto en el manejo del arco como en el punteo de pizzicatos de deslumbrante precisión y sonoridad.

Peled utilizó el violonchelo Goffrriller de 1733 que perteneció a Pablo Casals. (Foto por Jaime Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

El segundo movimiento (Allegro scherzando) fue oportuno para apreciar el virtuosismo y la técnica pianística de Polera con su despliegue de staccatos y legatos, en equilibrio con el fraseo intenso y a veces celeste de Peled.
Tras un inspirador e introspectivo preludio al piano, el tercer movimiento (Andante) arrulló al público por el sublime y alegórico fraseo del dúo, en una composición contrapuntista en el cuarto (Allegro mosso) comparable con un poema por su lirismo y belleza en el tratamiento de su motivo o melodía.

Tras el encore, el fenomenal dúo de Amit Peled y Noreen Polera regresó para deleitar al soberano con una sensible e inolvidable interpretación del estándar “Prayer” de la espiritualidad judía de Ernest Bloch.

La sexagésimo tercera edición del Festival Casals finalizará mañana con el concierto de clausura en que la Orquesta Sinfónica, la Coral Filarmónica de San Juan, el Coro Juvenil de Puerto Rico y el Coro de Niños de la Escuela Preparatoria del Conservatorio de Música interpretarán la “Sinfonía número 3 en re menor” de Gustav Mahler.

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