Letras y poesía pa’ sanar de María

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Si no es por este medio alternativo, la presentación del libro “Pa’ la posteridá” pasaría inadvertida por la prensa cultural del País.

La obra se presentó en la Casa Ashford de Condado.

Se ha publicado y comentado demasiado sobre el primer aniversario del desastre ocasionado por el huracán María en nuestro lar, pero hay voces que sí tienen mucho por comunicar que apenas se escuchan.

Afortunadamente, Lucía Orsanic y Jorge Fusaro Martínez, de Ediciones del Flamboyán, pensaron en lo oportuna que sería la publicación de parte de la poesía y la narrativa emergente inspiradas en María a través del libro “Pa’ la posterida’: Antología sobre el paso del huracán María por Puerto Rico”.

Días atrás el libro fue presentado en la Casa Ashford en el Condado en el marco de una muestra de imágenes de fotoperiodistas puertorriqueños, cuyos lentes capturaron con elocuencia y dramatismo las heridas y cicatrices aún en sangre viva que el ciclón del siglo infligió al corazón de la Patria.

“Esta antología recupera las voces de diversos municipios de Puerto Rico, que traducen experiencias individuales y colectivas de lo que supuso el paso del huracán María. Hay voces de la Isla y voces de la diáspora; hay voces dramáticas y voces humorísticas, hay voces reflexivas, voces críticas, voces poéticas del desastre y de la calma”, comentan Lucía y Jorge, de Ediciones del Flamboyán.

Una galería de imágenes complementó la presentación del libro en Condado. (Foto Eduardo Lamadrid)

En el prólogo la pareja subraya la trascendencia de la publicación cuando eventualmente los medios excluyan a María de sus agendas editoriales.

“Cuando María deje de aparecer en los periódicos y las noticias sobre el huracán se hayan diluido en el tiempo, serán el relato y el poema los encargados de darle valor a la experiencia, devenida en literatura”.

La antología “Pa’ la posteridá” recopila los textos “Pensando y repensando a María: cultura, creencias y mitología del huracán” de Carlos Carrero Morales, “Crisis” de Mariangely Cruz Ayala, “Grietas” de Alejandra Rosa, “No hay” de Cindy Santiago Villegas, “Todos los cuentos el cuento” de Gerardo Lamadrid Castillo, “Verde en luto” de Debra Sánchez y “Paréntesis” de Verónika Reka, entre otros.

“Escribir ‘Paréntesis’ resultó la necesidad más importante que he tenido. La escribí para mis abuelos, tras su huida a Texas por el paso de María. Por miedo a quedarme con todo por dentro, como una bomba de tiempo, llegó a Ediciones del Flamboyán porque Noelia Ramos, mi mejor amiga, me obligó para que fuera publicado en una antología. Meses después me llegó de Lucía, una de las editoras, una llamada pidiéndome que lo leyera en la presentación en Casa Ashford. Acepté y fue la experiencia más hermosa que he podido tener. Fui la última en leer y ya venía arrastrando todos esos dolores que resultaban tan familiares. Fue una oportunidad inolvidable. No hay palabras para describirlo […] . “Paréntesis” vivirá para la posteridad en este libro tan hermoso”, dijo Verónika Reka, cuyo poema versa, en una de sus estrofas, así:

Y de rojo se pintan mis noches
en el hollín de un cielo contaminado,
y mis vecinos son extraños jugando
a ser miserables, encendidos hasta las ceretas,
viendo la tv, a to’ gendel en su idea de estar cómodos…

Un par de zapatos y su número formó parte de la exhibición que remoraba en la Casa Ashford las miles de víctimas generadas tras el pasoo del huracán María en el País. (Foto Eduardo Lamadrid)

La presentación de un puñado de los textos de “Pa’ la posteridad” discurrió, de sala en sala como de estación por estación, asemejando un rosario o quizá un vía crucis que arrancó lágrimas y suspiros de los asistentes que no disimularon expresar las penas ajenas y las suyas porque, indiscutiblemente, María nos arrasó a [email protected]

“Las imágenes aunadas en este libro constituyen un rosario articulado de los preparativos; de la resistencia durante las horas del huracán, combatiendo el viento y el agua; de la salida de las casas; del encuentro con lo que quedó; del trabajo comunitario; de la búsqueda de provisiones y gasolina; de las filas, de la espera, de la desesperación; de la falta de luz, de internet, de comunicación, de noticias; de la incertidumbre por los familiares y amigos a los que no se podía llegar; del toque de queda […] de la corrupción; de la visita del presidente de los Estados Unidos; de la colonización”, concluyen los editores.

La obra se consigue en las principales librerías del País.

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