Sin barreras la canción de Nava

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Es un experto en la transformación del veneno en miel.

Musicalmente, es un talento extraordinario a quien no le desvelan el protagonismo ni la fama.

El músico y cantautor Rodolfo Barreras, sin embargo, tiene razones de sobra para presumir de sus hazañas en la música, pero sin egos prefiere canalizar su talento en su especialidad: la música de excelencia, siempre atemperada a los tiempos.

Sie7e, Cultura Profética y José Feliciano son algunas de las voces que recientemente han grabado sus composiciones, que suman cientos que a través de los años han popularizado Wilkins, Jerry Rivera, Ednita, Olga Tañón, Lucy Fabery, Melina León, Elvis Crespo, India, Sophy, Yolandita y Gilbertito Santa Rosa, entre muchos más.

Entrevistamos a Rodolfo, conocido también como el cantautor Nava, a raíz del reciente concierto de José Feliciano en Bellas Artes.

Conceder foro al artista boricua, creador de “Sexo, amor y risa”, es una deber periodístico por su pertinencia para el pentagrama y la cultura popular en general, pues también ha compuesto para cine y produjo un álbum-documental al fenecido Rey de la Plena, Ángel Luis Torruellas.

Jaime Torres Torres: ¿Qué ha sucedido con tu carrera como solista y cantautor?
Nava: “Sigo trabajando; tocando en Europa. En este verano, estuve con José Feliciano, tocando con él. Sigo trabajando, lo que pasa es que hubo un paréntesis por unos dos o tres años, en lo que cuidé a mi mamá. A ella le dio un derrame y el amor siempre gana. Gracias a Dios, pude levantarla y decidí en esos tres años trabajar música de película, como “Mal de amores”, “12 cartas” y el filme belga “It mean to be”. Y tengo el disco nuevo casi terminado. Pero me dediqué a cuidar a mi madre porque no la quise poner en un ‘home”.

JTT: ¿Qué puedes adelantar de tu tercer disco como Nava, con lo mucho que han cambiado la música y la industria?
Nava: “La verdad es que por más que cambien los estilos, no importa los estilos que sean, hacer una bonita canción es una canción. “Bésame mucho” [el bolero de Consuelo Velázquez más grabado en la historia] la pueden grabar en trap o reguetón; la pueden cantar en balada o salsa, y seguirá siendo esa canción. Mi enfoque es, aunque sea con diferentes ritmos o nuevas formas de encontrar como transmitir una melodía o una letra, es que siempre hay una base: la de una canción que tenga corazón y algo qué decir. Las canciones no son solo para hacer dinero. Yo vengo de la influencia de maestros como Tite Curet Alonso, Edmundo Disdier y Benito de Jesús, que siempre me enseñaron el respeto por la canción y hacerlo bien”.

JTT: ¿El disco saldrá con tu nombre o con el apodo Nava?
Nava: “Es curioso, en Europa soy Nava pero en Puerto Rico soy Rodolfo Barreras. La realidad de porqué es Nava es que al sacar el primer disco con Ryko se dieron cuenta que el nombre Rodolfo Barreras era un poco complicado para los mercados de Europa, donde se coló la cosa. Mi trabajo se desarrolla más en Europa como Nava, pero estoy viendo como uso Rodolfo y Nava a la vez”.

JTT: ¿La colaboración con José Feliciano en “Invítame a tu cueva” confirma que aun estás disponible para componer para otros artistas?
Nava: “Siempre. Soy compositor, forzado de alguna manera por el mercado a tener que volver a cantar. Las compañías cambiaron sus códigos y forzaron a los artistas a tener que componer ellos, lo que hizo que los compositores nos viéramos en la obligación otra vez de salir a cantar nuestras canciones. Básicamente, soy un compositor. Es mi trabajo y donde más cómodo me siento. Pero no he parado… Le compongo a Sie7e, Cultura Profética, José… Música de películas. Nunca me cierro a componer a otros artistas. El problema no soy yo, el problema es el mercado”.

JTT: ¿Cómo es eso?
Nava: “El mercado es orientado a obligar al artista a componer, aunque no componga, para poder ellos [las disqueras multinacionales] controlar las editoras. Es un asunto de editoras. No es un asunto de que no haya compositores. Te dicen: ‘Barreras, la canción va, pero va a aparecer el nombre del artista y el tuyo’. Uno les pregunta: ¿qué hizo el artista para merecerse estar ahí? Y me dicen: ‘ah, no, para dividir la editora’. Si el artista no puso una letra o una melodía, ¿cómo le voy a dar el 50% de lo que hice? Las compañías quieren ganar de las presentaciones, de los discos y las editoras. Ese es el problema que ha complicado el asunto de la música y los compositores están secuestrados”.

JTT: ¿Se ha perdido calidad poética?
Nava: “Estamos ahora mismo en la energía de 13 años, como le llamo. A mis 13 años, hacía canciones de cualquier artista, le cambiabas la letra y las hacía vulgares con malas palabras para uno divertirse con los muchachos. Ahora eso, que nosotros hacíamos a lo loco, es un negocio explícito, vulgar. Al menos si trabajaran, se esforzaran y retaran a sí mismos a tratar de hacer algo diferente con lo explícito y lo conviertes en una poesía. Al negocio no le interesa que lo conviertas en una poesía. Al negocio le conviene que sea explícito porque esa es la orden del día. Los comprendo. Son buenos muchachos. Hacen las cosas muy bien, pero no se retan a sí mismos a mirar la poesía de las cosas. Yo vengo de la escuela de Tite”.

JTT: ¿Realmente qué es hacer una canción?
Nava: “Una cosa es hacer una canción y otra cosa es componerla. Es muy diferente. Una canción te la hago en diez segundos. Componer la canción “Espíritu libre” me tardó diecisiete años; me tardó siete años lograr “Mi mayor venganza”; me tardó diez años “Lloviendo flores”. Una composición eres tú; es tu sangre. Una composición conlleva componer y arreglar un sentimiento que también uno arregla para sí. “Mi mayor venganza”, por ejemplo, fue inspirada en unos terribles celos que tuve y transformé en esa canción. Es el arte de transformar el veneno en miel”.

JTT: Hablemos nuevamente de “Invítame a tu cueva”, que tiene un trasunto de reguetón-bolero…
Nava: “La composición es mía y coproduje el tema. Trabajé en Prime Records, en los tiempos de Vico C., Lisa M., Francheska y Brewley MC. Conozco de dónde viene lo urbano. Soy bien fanático del bolero. Me parecen increíbles los tríos. Eso no era maquinita. Esa gente canta. Quisiera en mi trabajo durante estos últimos cinco o siete años trabajar mucho el bolero con lo urbano del reguetón y el trap. Estuve trabajando con una compañía de rones e “Invítame a tu cueva” viene por eso. Por eso lo de la cueva, que parece vulgar, pero no lo es”.

JTT: También sigues colaborando estrechamente con Wilkins…
Nava: “Siempre con Wilkins voy a trabajar porque es el maestro. Gracias a él estoy en este negocio. En 1979, “¿A quién vas a engañar?” se convirtió en un éxito y me abrió las puertas para Yolandita, Sophy, Olga y todo lo demás”.

JTT: ¿Qué necesita la música que se produce en Puerto Rico?
Nava: “Nuevos artistas y nuevos compositores. Está muy limitado el asunto. Hay que comenzar a trabajar con las nuevas generaciones. Hay una situación de medios, que han cambiado. No hay tantos para que la nueva generación surja y lo que surge es una cosa amorfa. No han tenido la suerte que tuve de compartir con Benito de Jesús y otros. Se necesita que los nuevos compositores compartan con los veteranos. Ya no hay la efervescencia de cuando surgió Olga, que había tantos artistas. Se tenía tanto taller; estaba el merengue, salsa, baladas. Cada género tenía su magia y había muchas emisoras de radio. Ahora las cadenas lo que han hecho es limitar la exposición de los artistas. Nosotros venimos de la poesía. Los compositores tenemos que adaptarnos. De la balada pasé al rock y del rock al merengue y luego a la salsa, con “Que se lo lleve el río” de Gilberto Santa Rosa. Ahora estoy en el reguetón y el trap, pero siempre buscando el bolero, como hago en “Invítame a tu cueva”, que apelo a la nueva generación, pero siempre con respeto a los maestros”.

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