Pablo cantó para todos y todos para él

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

El impacto de la reciente tragedia aérea en suelo cubano estaba presente en el sentir del artista. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

El Gabo decía que Pablo Milanés canta para todos y todos cantan para él.

El fenecido escritor colombiano, Premio Nobel de la Literatura, comparaba la residencia del cantautor cubano con una acogedora casa sin puertas ni ventanas donde la música permeaba para el deleite de sus visitantes.

Fuimos testigos de esa metáfora anoche en la modalidad intermedia del Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, escenario de su concierto “Canciones de siempre”, que marcó su regreso al País.

Aunque hubo numerosas butacas vacías [tal vez por los precios de los boletos (entre $75 y $150), la cancelación de la apertura de la Banda Acústica Rodante que pudo atraer a su público, el concierto de Residente en el Hiram Bithorn, la lluvia y la pobre promoción de Single Stars Productions] Pablo presentó un recital íntimo en que incluyó lo mejor de su repertorio de trovas, baladas, boleros y ritmos como el son montuno, el changüí y otras expresiones de la herencia afrocubana, complementado con estrenos de nuevas canciones.

Milanés estrenó temas de nuevo cuño como “Vestida de mar”. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Aunque un poco triste (y no es para menos tras el accidente aéreo en que el viernes murieron poco más de 100 personas en la Habana), el cantautor –tras el saludo de rigor- solo se limitó a cantar y a escuchar a su público cantarle a él, entonando las letras de éxitos como “Si ella me faltara alguna vez”, “Canción” (“De qué callada manera”), “Ya ves”, “Amo esta Isla”, “La soledad” y otras.

Este baluarte de la Nueva Canción posiblemente es el artista cubano cuyas composiciones más se han grabado a nivel internacional. En Puerto Rico, desde la balada y la salsa hasta la trova, en una lista que incluye a Glenn Monroig, Haciendo Punto, Sonora Ponceña, Ray Barretto, Roberto Roena, Gilbertito Santa Rosa, Sophy, Lucecita y muchos más.

Por eso Gabo atinó con la idea de que Pablo canta para todos y todos para él. Anoche, con el acompañamiento de un trío excepcional, integrado por el pianista Miguel Núñez, el bajista Sergio Félix y el baterista Osmani Sánchez, que tiene la capacidad de renovar su repertorio con colores del jazz y el filin, Pablo Milanés confirmó su grandeza sin mayor pretensión que su canción honesta.

Incluso, estrenos como “Vestida de mar”, inspirada en su entrañable Habana, fueron acogidas con receptividad y entusiasmo por su fanaticada, que cantó, aplaudió y apreció el arte del cantautor con silencio reverencial.

El cantautor cerró su concierto con la interpretación de sus siempre esperados clásicos. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Pablo, que no tocó la guitarra, cantó sentado en el centro del escenario y proyectó su voz con brillantez. El concierto, el mismo que presentó la noche del pasado 17 de mayo en el Hard Rock Live de Santo Domingo, consistió de una veintena de canciones.

El poeta y cantautor latinoamericano reservó para el final la balada “Para vivir”, la trova “Yolanda”, “El breve espacio en que no estás” y, tras la falsa salida, “Yo no te pido”.

Fue un bálsamo.

Una pausa para la introspección.

Un paréntesis para la reflexión.

Un encuentro con la poesía.

Un abrazo al Amor, representado en una voz cercana y presente, que realmente nunca ha estado ausente porque Pablo Milanés también es Puerto Rico.

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