Labor didáctica tras ‘Días de cine’

Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Edgardo Huertas entiende que un público selecto -por dominar el tema- comenzó a seguir su programa “Días de cine” por WIPR Televisión. Pero, el productor y presentador dijo que luego fue variando al ir desarrollándose el espacio televisivo -que se transmite a las 9:00 de la noche- y empezar a presentarse “La Criada Malcriada” con Velda González y las películas de Adalberto Rodríguez, “Machuchal”.

Adalberto Rodríguez “Machuchal”, aquí en una escena de “El Jíbaro Millonario” con Chucho Avellanet, es una de las figuras que las nuevas generaciones han conocido a través de “Días de cine”. (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

“Se abrieron las puertas a una generación que desconocía a esos actores. Los jóvenes descubrieron a Machuchal a través de ‘Días de cine’. Eso me encantó, porque yo recibo cartas; por la comunicación de la gente. Me llaman para pedirme películas y las busco como loco. No las tengo. El otro día me pidieron ‘Un latin lover en Acapulco’, que fue la última película que hizo Paquito Cordero en México, que es con Marta Romero, Manuel López Ochoa…”, manifestó.

“Días de cine” ya lleva cerca de cuatro años en la pantalla de WIPR Televisión, al empezar cuando la directora interina Marietty Lasanta le hiciera un acercamiento. “Yo no estaba en el Canal Seis, pero a Marietty se le ocurrió la idea de traer ese concepto de programa de cine puertorriqueño a la pantalla. Yo lo había hecho hace 15 años. Quiso que fuese yo el animador. ¡Me gustó la idea! Fue lo único que hizo que yo regresara al Canal Seis. Los administradores anteriores me habían preguntado si tenía algo y de verdad yo no había querido venir para acá”, explicó.

Huertas señaló que el programa “ha ido creciendo y cautivando a una audiencia a la que le encantan las películas puertorriqueñas. Cada vez que tenemos los derechos de alguna, pues la pasamos. A veces tengo artistas invitados que presentan sus películas. Entre los planes está estrenar “Al final del eclipse” de Jacobo Morales, e “Isabel La Negra”, única película latinoamericana doblada al chino. También, los estrenos de Luis Molina Casanova; una serie de cuentos inéditos de Abelardo Díaz Alfaro”.

Ya por el espacio televisivo han desfilado, también, cineastas del proyecto Ponte Los Cortos, a quienes cree que veremos en apogeo dentro de unos años y desde ya en un festival que va por su tercera edición.

Promoción del espacio televisivo que WIPR transmite cada domingo. (Foto suministrada)

-¿Qué opinas sobre lo que está haciendo la nueva generación de cineastas?
-“Me gusta mucho lo que están haciendo. Creo que es bien válido el esfuerzo. Están reinventándose, tratando de hacer más con menos. Es menos dinero y más el cerebro lo que están usando. Eso me gusta mucho. Comoquiera que sea, es bien cuesta arriba. Fue cuesta arriba para Jacobo Morales y para Luis Molina, y es cuesta arriba para los cineastas nuevos. Lo que pasa es que se han unido más en cooperativas. ¡El trabajo en equipo! Se reúnen cinco personas talentosas, uno es editor, otro es camarógrafo, un director y salen los proyectos. Antes había que contratarlo todo y gastar miles y miles de dólares…”, indicó.

-¿Cuál es tu punto de vista sobre la calidad de los documentales y la proliferación de proyectos independientes, como “Antillano” y “Desalambrando”?
-“Todos son esfuerzos válidos. Lo que pasa es que hay un concepto de que un documental se hace en tres meses y no necesariamente. La investigación previa a un documental puede tomar dos años… Todas las producciones de Sonia Fritz (como “15 faros de Puerto Rico” y “Mona, Tesoro del Caribe”) llevan una investigación de tres pares de timbales. Ese es un buen ejemplo de lo que es un taller entre sus estudiantes y gente profesional; mezcla ambas generaciones y sacan unos proyectos espectaculares”, sentenció.

Huertas destaca la labor de documentales como “Mona, tesoro del Caribe” de la cineasta Sonia Fritz. (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Edgardo Huertas aseguró, por otro lado, que filmes puertorriqueños como “Broche de oro”, “Broche de oro… Comienzos” y otros aportan en “reafirmar las raíces con nuestra idiosincrasia, porque hablan en nuestro idioma… Cuando el mundo lo ve, va aportando. Se mantienen el nombre y lo escenarios del País… Los cineastas han hecho todo lo contrario a los publicistas… Los publicistas cambiaron el País para economizar dinero. Los cineastas apostaron al País y están haciendo un cine comercial”.

Huertas aclaró que no conoce los criterios que utiliza la Corporación de Cine para respaldar un proyecto, pero tampoco a ningún productor que ya recibido “un endoso maravilloso”. Agregó, “creo que en algunos casos dan una parte del dinero y a otros, un préstamo… Aquí es bien cuesta arriba hacer cine. (Repitió) Hacer cultura en el País que sea es bien difícil”.

Luego de acordarle las críticas que recibían las telenovelas producidas en Puerto Rico por sus libretos, cuestionamos a Huertas si sucede lo mismo con los guiones de cine. “Nuestros guiones son buenos. Además, es una falacia. La mayoría de los que han escrito los (libretos) de las telenovelas en Puerto Rico son extranjeros. Quien escribió ‘El derecho de nacer’ (protagonizada por Braulio Castillo) no era puertorriqueño. Quien escribió ‘El hijo de Angela María’, que no fue solo exitosa aquí, sino que se tuvo que llevar a cine y a teatro… Aquí es importante la calidad de actuación, la calidad de producción y el libro… Más localistas que las novelas de Colombia no hay ninguna”.

Antes de culminar la entrevista le inquirimos a Edgardo Huertas qué considera buen cine, a lo que respondió -sin pensarlo mucho- que es “una expresión visual que utiliza un lenguaje universal, sin dejar de ser autóctono. Un buen cine es el que te hace pensar, te hace soñar, reír o cantar”.

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