Otra noche perfecta para la Sinfónica

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

La segunda jornada del Festival Casals, celebrada el sábado en la Sala de Festivales Antonio Paoli del Centro de Bellas Artes de Santurce, brindó al escaso público presente la oportunidad de apreciar el virtuosismo del director invitado Giancarlo Guerrero, ganador de cinco premios Grammy, y al prodigioso pianista ruso, de prestigio internacional, Alexei Volodin.

“The Chairman Dances”, foxtrot para orquesta, de John Adams, fue la obra de apertura para el concierto en la Sala Pablo Casals del Centro de Bellas Artes. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Nuestra OSPR, tras extenuantes y rigurosas horas de estudio y preparación para dos obras de enorme complejidad interpretativa la noche inaugural del pasado miércoles y tres de desafiante ejecución colectiva anoche, se escuchó bien afinada y ensayada, como de costumbre, al nivel del director de turno, en este caso Giancarlo Guerrero, titular de la Orquesta Sinfónica de Nasville y de la Filarmónica de Breslavia, Polonia.

La segunda velada del Festival Casals inició con la interpretación de “The Chairman Dances”, foxtrot para orquesta, de John Adams. Esta obra contemporánea exige demasiada precisión en la lectura de las cuerdas, lograda sin dificultad, exponiendo al contado público a una experiencia de sensaciones diversas: a veces celestial e intrigante; en otras centelleante y cautivadora. La presencia oportuna del timpani al final impartió una sonoridad cuasi cinematográfica a la interpretación colectiva.

La primera parte del programa finalizó con “Rapsodia sobre un tema de Paganini, para piano y orquesta. Opus 43”, que bajo la conducción del maestro Guerrero incluyó como solista con la Sinfónica al virtuoso Alexei Volodin.

Caracterizado por una técnica pianística espectacular, Volodin deslumbra con sus legatos y staccatos, y una digitación sobria, pero muy expresiva, llevando al espectador de lo solemne y alegórico a lo oscuro e idílico.

El pasaje de los efectos percusivos logrados con los arcos de los violines, las ornamentaciones de la arpista Elisa Torres y las transiciones de gran riqueza y hermosura melódica articuladas por los profesores y el solista elevaron la obra al nivel de un eximio poema sinfónico para piano y orquesta.

A segunda hora, el concierto concluyó con la “Sinfonía número 5 en re menor, Opus 47” del ruso Dimitri Shostakovich, cuya obra –de rasgos nacionalistas- admite clasificación en el periodo de la música moderna o contemporánea.

El cierre con “Allegro non troppo” alcanzó un clímax avasallador para este encuentro de excelencia. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Shostakovich compuso su obra como una respuesta de resistencia a la opresión del estalinismo y en su época, en la década de 1930, fue objeto de censura por el régimen de Stalin.

El contexto social e histórico en que Shostakovich, con la tensión y desesperanza que acarreó entonces la injusticia de la dictadura socialista rusa, justifica la complejidad anímica de la partitura interpretada por la OSPR, con la batuta del maestro Guerrero.

En el primer movimiento (Moderato) la obra expone momentos sublimes durante la cohesión de la piccolista Ana María Hernández con las cuerdas; los pizzicatos en éstas y la prudencia con que las arpas y el clavecín sellaron el final de la sugerente marcha militar, con la tensión inherente.

En el segundo (Allegretto) Shostakovich apela a la sátira, la burla y la parodia de las políticas antipopulares del régimen estalinista y la OSPR con su director invitado estremecen la sala con una expresión desafiante e irreverente, resultando detonante el interludio, a juicio de este periodista, interpretado por el concertino Omar Velázquez.

El tercer movimiento (Largo), con énfasis en los violines y las violas, recreó mediante sus melodías luctuosas y fúnebres, la angustia del exilio, la prisión y el destierro.

Como colofón, en Allegro non troppo el maestro Guerrero, intenso e inmenso desde el podio, fue gestor de un clímax contundente y avasallador que recreó la victoria moral que entrañó la rebelión de Shostakovich contra el estalinismo amén de la lectura perfecta de los profesores de la OSPR.

Una pena que, por distintas razones, la promoción del Festival Casals 2018 no haya atraído al público deseado. Incluso, los estudiantes de música brillan por su ausencia en estos conciertos…

El evento continuará este miércoles 7 con el concierto del pianista Garrick Ohlsson y el jueves 8 con un programa concebido en torno al Día Internacional de la Mujer.

Para reservaciones acceda ticketpop.com o llame al 787-294-0001.

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