Carmín Vega a las puertas …

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Bastó solicitarle una descripción del ambiente en el club Ocho Puertas para que, avasallada por la nostalgia, la cantante e imitadora Carmín Vega evocara sus recuerdos sobre el mítico escenario del Viejo San Juan.

La cantante rememora con nostalgia aquellos inicios en el arte. (Foto suministrada)

“Era un ambiente divino y maravilloso… Ahí se daba cita la clase de Puerto Rico; la gente acaudalada; la gente de la alta sociedad… Era un sitio acogedor; un salón con butacas españolas y con un espacio para el pianista Joe Valiente, que acompañaba a todos los artistas. La música comenzaba a las 10:30 p.m. Los shows eran viernes y sábado, a las 11:30 p.m., 1:00 a.m. y 2:30 a.m.”

Carmín, que en 1964 debutó en el Ocho Puertas, cuando aún era menor de edad, es una de los artistas del patio que durante mayo y junio desfilarán por el teatrito de la Fundación Nacional para la Cultura Popular para cantar en la serie de recitales “A las puertas del Ocho Puertas”.

“El lugar, localizado en la Calle Fortaleza, tenía ocho puertas en un local que hacía esquina con la Calle Del Cristo. Era hermoso por dentro… La decoración con aires victorianos, el caché… La misma pareja Bern y Tor, sus dueños, recibía a las personas en la entrada. A la gente le encantaba y por eso el local siempre estaba lleno”.

Con su incursión en el Ocho Puertas prácticamente despegó la carrera de Carmín Vega. En 1964, semanas antes, Carmín ganó el concurso del Desfile de Aficionados que José Carlos Colón produjo para la Telecadena Pérez Perry Canal 11 con la interpretación del tango “Sus ojos se cerraron”.

El reto comenzó temprano con una audición a la que asistieron alrededor de 400 personas. El maestro Lucho Muñoz le preguntó que canción interpretaría y Carmín le mencionó el tango “Te sigo esperando”.

La entonces adolescente Carmín Vega debutó el 10 de febrero de 1964 en el legendario Ocho Puertas. (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Pasó la prueba y por la noche se consagró con “Sus ojos se cerraron”, ganando un reloj, $250 en efectivo y la oportunidad de grabar un sencillo 45rpm. Carmín grabó “La marca de un beso”, su debut discográfico.

Del concurso pasó al show de Caridad Pereda, también por el Canal 11, donde compartió escenario y cámaras con Lucecita, Danny Rivera y Sophy. Carmín cantaba tangos y valses peruanos. Y la pareja Bern y Tor se comunicaron con Caridad interesados en presentar a la jovencita en Ocho Puertas.

“Hablaron con mi padres Leopoldo Vega Rivera y con uno de mis hermanos, Lenny, que me llevaría. Lenny era diseñador de moda, que luego pudo coser para Carmita Jiménez, Iris Chacón y Charytín. Lenny se encargó de llevarme todas las noches y esperarme hasta que yo terminara”.

Otra anécdota es que, al ser una niña de 16 años, Carmín se tuvo que vestir como una mujer madura, emulando la moda de trajes grandes con “strapless”, sin mangas y entallados al cuerpo, con una campana a la altura de las rodillas, al estilo de María Victoria.

“Hice una temporada con el dúo español Luis y Soledad, y luego hice otra temporada con la española Isabel Sánchez (esposa de Ricardo Fábregas y madre del dúo Kantares). Como iba mucho turista, en ese tiempo tuve que aprenderme canciones en inglés, como “I Left My Heart In San Francisco”, “The Girl From Ipanema”, “More” y otras. En ese tiempo hice tres largas temporadas. Y me pagaban $175 a la semana. Mi papá me dijo: ‘tal cantidad es para la ropa y la otra para una cuenta de ahorro”, recordó Carmín, la menor de 10 hermanos, cinco mujeres y cinco varones.

Otra vivencia que jamás olvidará es sobre la madrugada que su hermano Lenny se fue de farra al Condado con unos amigos y no la fue a buscar al Ocho Puertas.

Tras su presentación en el exclusivo centro nocturno capitalino la intérprete fue contratada por Tony Chiroldy para cantar en el programa “Rambler Rendezvous”. (Foto suministrada)

“Se le olvidó ir a buscarme. Terminé a las 3:00 a.m. y él no aparecía. Tuve que llamar a mi papá y a esa hora salió de Puerto Nuevo a buscarme. Mi papá media seis pies con dos o tres pulgadas. Tenía un carácter fuerte. No olvido la galleta que le dio a mi hermano mientras le increpaba que era su responsabilidad buscarme”.

Del Ocho Puertas, en pleno auge de la Nueva Ola, pasó a trabajar con Tommy Muñiz y más adelante con Vilma Carbia y Tony Chiroldes en el programa “Rambler Rendezvous”. Posteriormente, se embarcó a México, mercado donde se consagró como comediante e imitadora. Todo gracias a la proyección inicial del Ocho Puertas.

“Ese fue mi despegue como artista. Ahí es donde desarrollé una disciplina en el arte porque una cosa es querer ser cantante y yo en mi vida nunca he cogido una clase de canto ni nada por el estilo. Todos los días tenía que ensayar para los lunes encontrarme con Joe Valiente. No se cantaba lo mismo y se variaba el repertorio. Al trabajar con Sylvia del Villard, que era una persona tan recta, aprendí mucho. Y trabajando en Ocho Puertas me surgen todos los programas que habían en Puerto Rico y entro a ‘Rambler Rendezvous’, que para mí ha sido el mejor programa que ha tenido la televisión puertorriqueña”.

A su regreso de México, entre 1978 y 1979, regresó al Ocho Puertas en compañía de Alejandro I. “Cuando me enteré de que lo iban a cerrar me entristeció. Por mi mente pasó como una película. Llegaron a mi mente los recuerdos de mi papá esperando allí; el público aplaudiendo y la imagen de Joe Valiente, que era una persona simpática, en el piano. Cuando cerró el Ocho Puertas sentí que algo de mi pasado murió”.

Su función será dedicada a visitantes de la diáspora, representados por Acacia Network y el Instituto Puertorriqueño/Hispano para Personas Mayores de Nueva York. (Fopto suministrada)

Siempre, empero, sobran pretextos para la nostalgia. Y el mañana martes, 9 de mayo, en el café-teatro de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, Carmín será la atracción del recital “A las puertas del Ocho Puertas”, en el que le cantará a la representación de la diáspora boricua en Nueva York que todos los años visita a Puerto Rico.

“Me acompañará el maestro Carlos Roig y voy a comenzar mi show con el primer tango que canté en Ocho Puertas: ‘Te sigo esperando’. También voy a cantar “Sus ojos se cerraron”, algunas milongas y valses peruanos, sin olvidar algunas imitaciones que la gente espera, como las de Lucy Fabery, Lucecita, Olga Guillot, Carmita Jiménez y Blanca Rosa Gil”.

“A las puertas del Ocho Puertas” es un taller producido por la Fundación Nacional para la Cultura Popular, gracias al apoyo de la National Edowment for the Arts, el Instituto de Cultura Puertorriqueña y su Oficina de Apoyo a las Artes.

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