Kathryn celebra su triunfo

Por Rafael Vega Curry
Fundación Nacional para la Cultura Popular

Para la puertorriqueña Kathryn Aidyl, dedicar su vida a otra cosa que no fuese la actuación simplemente no es una opción. Ese empeño le ha valido frustraciones, tristezas, incomprensión de sus seres queridos. Pero al final –o tal vez deberíamos decir al comienzo de lo que despunta como una carrera exitosa- valió la pena.

Kathryn posa para los fotógrafos junto a (desde la izquierda) Doug Lantz, productor de Hollywood y presidente del Rincón Film Festival; Enrique Lugo y José Javier Ferrer, co-directores de la película; y Julio Cabrera, quien es co-director del Festival. (Foto suministrada)

La joven actriz, natural de Humacao y residente de Yabucoa, acaba de ganar el premio a la Mejor Actriz del Rincón International Film Festival, por su rol protagónico en el cortometraje “El martirio de Eva”. La cinta también obtuvo el galardón al Mejor Drama.

El Rincón International Film Festival se ha convertido en una competencia de prestigio mundial a lo largo de sus 10 años de existencia. En el mismo participan tanto filmes locales como extranjeros y en esta última edición, más de un centenar de películas compitieron por los premios, que se entregaron a comienzos de abril.

La película, co-dirigida por Enrique Lugo y José Javier Ferrer -quien también fue el camarógrafo- podría estar siendo exhibida próximamente fuera de Puerto Rico, en otros festivales internacionales. También hay planes para filmar una versión de largometraje.

“Este premio es el logro más grande que yo he alcanzado hasta el momento. Actuar siempre ha sido mi sueño”, manifiesta Kathryn Aidyl, quien estudió arte dramático en la Universidad de Puerto Rico.

La actriz tuvo la dicha de ganar el premio en su primer rol profesional. En el pasado, había participado en un cortometraje para estudiantes, como parte de un trabajo universitario, y en papeles secundarios o de extra en filmes como “22 Jump Street”, con Channing Tatum; “Falcon Rising”, con Michael Jai White, y en pilotos de series televisivas como “Miami”.

La joven actriz ayunó por tres días para prepararse para el rol protagónico del filme. (Foto suministrada)

Sin embargo, puede afirmarse que ha estado en un escenario durante toda su vida. A los 12 años ya estaba participando en obras de teatro, “pero desde antes de estar en la escuela yo siempre fui bien dramática”, cuenta entre risas.

“Toda la vida mi sueño fue ser actriz”, recalca. “Mis padres me decían que siguiera otra carrera, pero nunca me interesó otra cosa que no fuera el entretenimiento”. Fiel a su vocación, también canta, ya que es mezzo-soprano, y hasta llegó a representar a Yabucoa en el certamen de Miss Universo 2009. También ha actuado en obras de teatro cristiano, vinculadas a su fe evangélica, y ofrece clases de actuación en dos academias distintas.

Frustrada por la falta de oportunidades, llegó a abandonar sus sueños durante tres años. “No quería saber nada de la actuación”, recuerda. “Fue un compañero actor y productor el que me dijo, ‘no, Kathy, ese es tu sueño y si no lo logras, alguien lo va a hacer por ti’”. Retomó entonces sus esfuerzos y la empezaron a llamar para trabajar en películas.

La temática de “El martirio de Eva” -filmada en el Bosque Carite- representó un reto, ya que enfoca la trata humana y en la misma la actriz interpreta a una joven cuyo esposo la prostituye entre los miembros de una sociedad secreta a la que pertenece.

“El martirio de Eva” ganó también el premio a Mejor Película del Festival. (Foto suministrada)

Pero ella asegura que estaba preparada para el desafío, gracias a una obra de teatro cristiana en la que había actuado anteriormente. “En esa obra yo era una mujer depresiva, alcohólica y suicida que se pega un tiro en el altar, que es un sitio santo. Fue una obra bien fuerte, para la que yo, disciplinadamente, me metí en un ayuno voluntario de tres días. Yo me dije, ‘tengo que estar fuerte espiritualmente para poder interpretar ese personaje, que estaba en contra de mis convicciones’. Ese proceso me ayudó. Tomé la misma disciplina y preparación psicológica de aquel personaje para poder hacer este”.

“Actuar no es fácil”, subraya Kathryn Aidyl. “La gente no sabe el sacrificio y la dedicación que conlleva ser un actor de verdad”.

La filmación también fue para ella un proceso de aprendizaje. “Aprendí que las cosas que suceden en la película sí pasan en la vida real. Es un tema que sucede mucho pero del cual se habla poco. Aprendí también a ser más fuerte y a cuidarme más, a entender que no siempre lo que ves es lo que es”.

“Gracias a Dios, por esta oportunidad se han seguido abriendo puertas”, expresa la actriz. “Me contactó otro director que está interesado en que yo participe en su película y estamos en negociaciones, vamos a ver qué surge. También estoy negociando con el productor de una obra de teatro”.

“Me siento feliz, esto es de lo mejor que me ha pasado en mi carrera. Siempre tuve fe en mí y este ha sido un escalón importante. Después de tantos años, tantas lágrimas que derramé, por fin se está viendo pagado ese esfuerzo”.

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