Mágico el sábado en el JazzFest

Por Isabel Lopés Franqui
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

“Mi música es para ti, para ti, para ti! ”, con ese epílogo en un perfecto español, sorprendió la leyenda del jazz Ellis Marsalis, al despedirse de un público heterogéneo disfrutando de buena música y la brisa marina el parque de Bahía Urbana, en el Viejo San Juan. Y de esta forma podemos resumir la tercera entrega del Puerto Rico Heineken Jazz Fest, música para todos y cada uno.

Harold López-Nussa Trio abrió la jornada del sábado del JazzFest. (Foto Joe Colón)

Con la puntualidad característica del Jazz Fest, la noche diáfana del sábado, sin lluvia que amenazara, comenzó con el enérgico Harold López-Nussa Trio, del pianista cubano con ascendentes boricuas, integrado, además, por su hermano menor Ruy López en la batería y Julio González en el bajo.

López-Nussa no permitió, prácticamente, que el público se acomodara en la silla, cuando ya los arrastraba en la intensidad del jazz en fusión con ritmos cubanos y caribeños. Los ocho temas interpretados fueron aclamados, especialmente, la refrescante pieza “Los muñecos”, en la cual Harold y Ruy se divirtieron tocando el piano “a cuatro manos”, intercambiando lados, en una hilarante armonía típica de una banda sonora de tirilla cómica.

Gustó mucho “Me voy pa’ Cuba”, más que un jazz latino, puro jazz cubano; “Y la Negra bailaba”, composición del legendario Ernesto Lecuona, en un arreglo de Harold; bajando luego el diapasón con la dulce balada “Mamá”.

Heredero de una familia musical y estudiante de piano desde los ocho años, incluyó la exitosa composición de su tío Ernán López-Nussa, “Lobo’s Cha”. Un ardiente cierre se escenificó con “Bacalao con Pan” de Chucho Valdés, provocando un ovación de pie y que no le dejaran marchar sin regalarnos “la otra”, despidiéndose con una pieza envuelta en acordes de danzón cubano.

El legendario Ellis Louis Marsalis dio muestra de su veteranía. (Foto Joe Colón)

Si bien Harold expresó la inmensa alegría de pisar tierra boricua y conocer parientes lejanos, igual de cierto es que se echó al bolsillo al exigente público puertorriqueño que le reciprocó instantáneamente con su aprobación. Con esa buena vibra flotando por el parque de la Bahía, se dio paso al “mejor pianista de jazz”, Ellis Louis Marsalis, quien a sus 82 años continúa en presentaciones y posee su propio sello disquero ELM.

Describir la ejecución de este educador, veterano, innovador y sobre todo patriarca de una familia del jazz, no es tarea fácil. Mas de eso trata este JazzFest, de introducir al público a todas las tendencias del jazz, un género que une al mundo, las razas, los pueblos y se enriquece de las influencias culturales/musicales de cada quien que lo abraza y lo interpreta.

La actuación de Marsalis fue un exquisito desplazamiento en sus veteranas manos. Ellis habló poco, nos hubiese gustado escuchar un poco más de su conocimiento y experiencia. Sin embargo, hizo lo propio, envolvernos en la magia de su destreza. Marsalis se dejó acompañar por cuatro músicos jóvenes, que igualmente ejercieron magistralmente su entrega: Derek Landon en el saxofón, Ashlin Mathew Parker, trompeta; Jason Charles Stewart en bajo y Stephen Randolph Gordon en tambores.

El quinteto nos deleitó con “Delilah”, “Soflty in the Morging Surise” y Marsalis cautivó superlativamente con la ejecución de “Tell Me a Bedtime Story”. Luego de ofrecernos ese conciertazo, el patriarca del jazz tuvo la gentileza de complacernos con una pieza adicional.

Danilo Pérez – músico, educador, humanista

El maestro del piano Danilo Pérez celebró con amigos y seguidores su gran noche en el encuentro de jazz. (Foto Joe Colón)

La dedicatoria de la 27ma. edición del Jazz Fest no podía tener mejor receptor que este impulsador del jazz en Panamá y fiel amigo de Puerto Rico: Danilo Pérez destacado músico, compositor, educador y activista social.

Danilo es un músico estudiado, graduado del Conservatorio Nacional de Panamá y de Berklee College of Music y curtido con las más distinguidas estrellas de jazz, entre otras, Dizzie Gillespie, Wynton Marsalis y Tito Puente. Pérez es embajador Cultural de la UNESCO y director artístico del Berklee Global Jazz Institute, donde, además, es profesor.

Para Danilo, el conocimiento y la pasión por la música es para compartirla, regarla y dispersarla como elemento imprescindible en el desarrollo del ser humano, para sacar a flote lo bueno de la persona. Por ello, mantiene una fundación con ese propósito que lleva su nombre y además, realiza anualmente el Panamá Jazz Festival.

Para su “noche”, Danilo se hizo rodear de amigos de la música y familia, pues no faltó representación panameña que avivaran el sentir patrio en este, su homenaje.

Abrió su presentación con la esmerada ejecución de “Suite of the Americas”, flanqueado por Miguel Zenón y David Sánchez, un dueto de saxos de lujo. Unir a estos dos grandes del jazz, puertorriqueños que actualmente se destacan internacionalmente, fue la sorpresa de la noche. Completó su quinteto con Nathan Winn en tambores, Benjamin Street en el bajo, el inquieto Ramón Díaz en percusión y la aparición especial de su esposa, la saxofonista Patricia Pérez.

Zenón y Sánchez pudieron ofrecer por separado magistrales solos cada cual en su característica técnica y estilo, que a la par con la maestría Pérez conmovieron a los espectadores en más de una ocasión.

Dando muestras de la naturaleza y flexibilidad del género del jazz, Danilo y su quinteto nos regalaron “Elegant Dance”, pieza que fusiona el ritmo de “punto panameño” y en “Galactic Panamá”, fusionó el conocido y sabroso “tamborito” con sonidos espaciales.

Danilo Pérez sumó a su presentación los talentos de los boricuas Miguel Zenón y David Sánchez, así como su esposa Patricia Zarate. Miguel (Foto Joe Colón)

Danilo hizo especial galas de su dotes con solos magistrales en las piezas “Impromptu” y la famosa “Overjoyed”. Tomándose un privilegio especial, dedicó la hermosa pieza del pentagrama latinoamericano del panameño Carlos Eleta Almarán, “Historia de un Amor” por la muerte reciente de un apreciado amigo.

Nos contó Danilo cómo para la composición de la pieza “Chocolito” tuvo que hacer variaciones a lo que era su plan, por sugerencias directas de su niño a los cinco años.

Concluyó la presentación de Danilo Pérez Quintet en un jameo donde se destacó la sección de percusión. Danilo recibió el cariño del público y reconocimiento del Festival plasmado en el cartel inspirado en su figura, diseñado la artista gráfica Nivea Ortiz.

El domingo, cerraba el Puerto Rico Heineken Jazz Fest con la presentación de Puerto Rico en Berklee, dirigido por el profesor Eggie Castrillo, la presentación de Lanni Basttistini & Hands In Motion y el querendón de Puerto Rico, el maestro Bobby Valentín & The LJ’s.

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