Influencias en Moncho Ríos

Por Rafael Vega Curry
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

La vida de Moncho Ríos está llena de recuerdos que le producen alegría y afecto, muchos de ellos vinculados a sus dos sitios favoritos: el sector de Santa Rita en Río Piedras y la urbanización Roosevelt en Hato Rey.

“Me crié por ahí, tocando guitarra española en las azoteas de los edificios en Santa Rita, llevando serenatas o practicando con otros músicos”, dice el guitarrista de 62 años. Las tardes ocupadas enteramente en correr bicicleta o patines también figuran con prominencia en su imaginario, así como la música de los pianistas salseros -Richie Ray, Eddie Palmieri y Papo Lucca- quienes hicieron de él, hasta el día de hoy, “un timbero de corazón”, según sus propias palabras. Su primer contacto con la música, rememora, fue en el segundo piso del edificio #1002 de la calle Humacao en Santa Rita, donde comenzó a escuchar salsa y a tocar con lo que hubiera disponible, aunque fueran solamente los cubiertos sobre la mesa.

También recuerda con cariño la ocasión en que tocó junto con Noel Hernández en un acto de reivindicación patriótica, en el mítico café-teatro La Tea, en el Viejo San Juan, cuando tenía alrededor de 18 años, y las noches junto al grupo Collage (con Sammy Morales en el bajo), en el desaparecido local The Place, en el Viejo San Juan.

Sin embargo, su vida daría un giro decisivo con el descubrimiento del jazz, específicamente la guitarra de Wes Montgomery en el disco “A Day in the Life”. Ello ocurrió cuando tenía 12 años y escuchó la grabación en la casa de su hermana Griselle Ríos -cantante profesional que grabó dos discos- y su esposo Roy García, “un guitarrista increíble”. “Me frikié con Wes Montgomery”, recuerda. “Me volvió loco con sus octavas”.

Esa fue la puerta que le abrió el mundo del jazz, donde poco después descubriría a gigantes como John Coltrane, Miles Davis, Thelonious Monk, Freddie Hubbard y Herbie Hancock, quien es uno de sus ídolos personales.

Toda esa historia, esos recuerdos e influencias convergen en “Just Feeling”, el primer CD que lleva la firma de Moncho Ríos, estrenado en 2016 ante el aplauso de la crítica. Centrado en el marco de un funk poderosamente rítmico y con frecuentes pinceladas de blues-rock, el disco es una optimista y agradable vitrina para el sonido limpio y asertivo de la guitarra de Ríos.

Lo es así también para sus destacados músicos acompañantes, entre los que se cuentan Egui Sierra en bajo, Ángel David Mattos en piano, Raúl Romero en guitarra y cuatro excelentes bateristas, José Ruiz, Héctor Matos, Pepe Jiménez y Efraín Martínez. Los invitados especiales incluyen al saxofonista David Sánchez; a Jorge Laboy en guitarra rítmica; Amuni Nacer en órgano; Raúl Rodríguez y Rigo Collazo en percusión; Fidel Morales en tambores batá; y Yan Carlos Artime en piano eléctrico. El fenecido Eusebio “Chebi” Rodríguez, amigo de Ríos durante muchos años, toca en uno de los temas más inolvidables del álbum, “Cenizas”.

“Yo nunca he sido muy rockero”, manifiesta el guitarrista, quien estudió en las escuelas Osuna y Roosevelt. “Más que los Beatles, prefería la música de la banda Chicago”. También gusta de grupos como Tower of Power, intérpretes como Stevie Wonder… y grandes maestros de la guitarra de jazz, como George Benson y Pat Martino. “Me gustan los guitarristas que tengan color, así como un sello ‘straight ahead”, explica.

En cuanto al origen del disco, Ríos cuenta que utilizó dos grabadoras, una para registrar “la forma” de cada canción y otra para las melodías, procediendo luego a hacer una especie de “overdubbing” casero. Algunas de las canciones fueron comenzadas a trabajar hace 22 años, con su desaparecido amigo Chebi Rodríguez.

“Este soy yo”, afirma Ríos sobre la música contenida en el álbum. “Esta es una producción que tiene historia. En cierto momento, desilusionado, estuve a punto de eliminar las cintas. Pero mi amigo, el ingeniero Kiko Hurtado, me convenció de lo contrario”.

Ríos también agradece el cuidadoso trabajo de producción de otro de sus amigos cercanos, el guitarrista Luis Raúl Romero, quien tomó las fotos del disco (la de portada fue en el callejón Paradise, en Santa Rita), lo diseñó y fue el ingeniero de sonido. También manifiesta su agrado con la participación de otras amistades como Jorge Laboy, Pepe Jiménez y Egui Sierra. “Me gustan los colores que aportan”, expresa.

“Es un disco bien rítmico, porque yo soy un timbero”, recalca Ríos. “Cuando improviso, pienso en una conga. En el fondo, soy un rumbero de corazón”.

“De hecho, yo soy un autodidacta que no sabe leer música. De ahí viene el título del disco, ‘Just Feeling”, puntualiza.

De acuerdo con el guitarrista, “Just Feeling” está sonando en programas radiales en ciudades como París, Francia; Oakland y San Francisco, en California; Nueva York; y en ciudades de Japón, España y México.

Ríos dice sentirse “ciento por ciento satisfecho” con el álbum y asegura tener “canciones de sobra” para grabar otro más. Ojalá que la espera no sea larga.

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