‘Fase II’ de excelencia para Juan Pablo

W139

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Albergo la satisfacción de contarme entre los melómanos y estudiosos de la salsa que en 2013 patrocinó la producción “Díaz” del cantautor Juan Pablo Díaz.

Llegué a la desaparecida Catedral de la Música del amigo Rafael Viera y compré dos discos. Uno para una amiga salsera y otro para mí. Entonces, rápido me convencí de que participaba del privilegio de observar el surgimiento de una nueva estrella en el firmamento salsero.

Y ahora, al escuchar su segundo disco “Fase II”, reafirmo dicha aseveración. Como compositor, Juan Pablo es digno de vuestra atención por la pertinencia, honestidad y actualidad de sus letras. Como cantante, es portador de un registro que no admite comparación, caracterizado por su afinación perfecta, proyección vocal limpia y dominio de la clave afroantillana. Y como sonero, es un artista versado, original y natural.

Credenciales que sugieren, en la coyuntura del lanzamiento de su segundo trabajo discográfico, que hace tiempo que enriquece y desarrolla sus sentidos con buena música, naturalmente con la influencia inmediata de su progenitor, el respetado intérprete puertorriqueño Rafael José.

Juan Pablo se rodeó en su “Fase II” de un núcleo de primerísimos arreglistas, integrado por el legendario Louis García y los experimentados Franky Suárez, Tommy Villariny, Ricardo Pons y Antonio Caraballo, con quien arregló la versión salsera de “La gallera” de Juan Luis Guerra, su acercamiento afrocaribeño al rock “Puente” de Gustavo Ceratti y la danza que desemboca en un rico chachachá “Requiem para Lita”, su magistral aportación al concepto patriótico “Betances suena así”, editado en 2015.

Una atinada representación de la crema de instrumentistas nacionales conforma la orquesta de la sesión, en cuyos coros convergen talentos como Gilberto Santa Rosa, Jerry Medina, su hija Kiani y el propio Juan Pablo, quien nuevamente echó mano a instrumentos sinfónicos para ampliar, en términos de orquestación, su propuesta vanguardista, como hizo en “Díaz”.

Un cantante es un ente de una enorme e ineludible responsabilidad y función social. Y Juan Pablo no es de los intérpretes salseros que cantan por cantar. Nada de letritas cosméticas, cursis y por encargo. En “Fase II” hay sustancia, credibilidad, fuerza, conciencia, honestidad y valentía.

Basta escuchar “Canten” de Polo Montañez, clamor a ritmo de guaguancó -con una orquestación soberbia de metales, cuerdas y una percusión aplomada, rubricada por Louis García- por las voces que no hipotecan sus conciencias a la hora de cantar verdades y que son dignas de oportunidades, al margen de una industria donde el “mainstream” dicta las pautas.

Como una evocación del Septeto Nacional, Matamoros, Mayarí y otros conjuntos de la época dorada del son cubano, en “El son de las malas compañías” el cantautor apela al sentido común a la hora de escoger las amistades que pudieran aportan calidad y buena vibra a una relación. El mambo que sigue al solo de tres de Louis García es de un swing arrollador que hará las delicias del bailador.

En “El poderoso caballero”, obra en que nos parece escuchar a Cheo Feliciano guapeando en “El ratón”, Juan Pablo nos comunica, al ritmo irresistible del son montuno, que hay que cuidarse de las malas influencias y de la gente que presume de “poder”, que podrían ser políticos y narcotraficantes [no lo afirma él, lo inferimos] que empobrecen y destruyen vidas a mansalva. El solo de trompeta de Jan Duclerc es tan violento como la denuncia del autor.

“Aquí o allá” es otro discurso de actualidad que enfoca la realidad de los hermanos boricuas que son parte de la presente ola migratoria a Estados Unidos. Juan Pablo recuerda que no podemos juzgar al que se va y plantea que se puede honrar la Patria desde el exilio.

“La gallera”, su acercamiento al exitoso merengue de Juan Luis Guerra, entraña otro planteamiento social: a veces nos perdemos hasta a nosotros mismos por los juegos de azar.

Un preludio, de matiz sinfónico, escrito por Ricardo Pons, es la obertura del guaguancó “País gris”, secuela -se me ocurre- de “Las calles de mi ciudad”, que presenta una radiografía del Puerto Rico de la posmodernidad con sus contradicciones e intrigas sociales, pero con un potencial inmenso de cambio que, aunque aletargado, podría con voluntad popular despertar y alterar el curso de la vida en Borinquen. Aunque en sus pocos compases, el solo de saxofón barítono de Ricardo Pons, quien arregló la versión bailable de la balada “No fue suficiente” que estampó en “Díaz”, es arrollador.

La plena “Una vez yo te quisí”, original de Silverio Pérez y con Pedrito Guzmán en el cuatro, aporta la nota jocosa al trabajo y confirma la versatilidad interpretativa de Juan Pablo, como se evidenció durante su lanzamiento en la pasada Navidad.

Las entregas de “A tu lado” y “De efectos y causas” son clase aparte. La primera es un bolero de una orquestación soberbia, arreglado por Franky Suárez, con énfasis en las cuerdas e instrumentos sinfónicos en hermosos contrapuntos. La pista, en sí, es una obra de arte. Y la vocalización de Juan Pablo es otra confirmación de su versatilidad interpretativa. La segunda es un guaguancó lamento, que comienza en sepia e incorpora una orquestación de exquisita musicalidad, ideal para un planteamiento existencial y filosófico sobre la vida y los fundamentalismos.

Sería imperdonable ignorar su versión de “Puente”, del inolvidable Ceratti, en la que Juan Pablo demuestra (él escribió el arreglo junto a Antonio Caraballo) que en la música no hay límites. Su vocalización es ejemplar y su arreglo con énfasis durante los primeros compases en el saxofón barítono y los contrapuntos de los metales y las cuerdas son hermosos. Sencillamente, no admite parangón con “covers” incorporados a la salsa por su extraordinaria originalidad.

En síntesis, “Fase II” es un disco obligado; una producción de excelencia; que desde ya merece ser considerada entre las propuestas salseras más creativas, innovadoras e impactantes de la música popular puertorriqueña de la posmodernidad.

Desde ya está a su alcance en la tiendita de la Fundación Nacional para la Cultura Popular y pendientes que el viernes 11 a las 9:00 p.m. lo presentará en La Respuesta, en Santurce.

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