Intensa y conmovedora, ‘Mejorando la vida’

Por Joselo Arroyo
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Hay momentos de impacto en la historia que no se pueden olvidar. Documentarlos desde todos los ángulos posibles – y a través de todos los medios existentes – es una necesidad imperante para evitar que caigan en el lamentable olvido. O peor aún, en la repetición. La masacre acaecida en la discoteca Pulse, en la madrugada del domingo, 12 de junio de 2016,. en Orlando es, sin lugar a dudas, uno de esos eventos.

Marcos Carlos Cintrón y xx forman parte del electo. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)
El dramaturgo Cabranes-Grant aborda el aspecto humano más allá de la tragedia. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

A poco más de dos meses del hecho, “Mejorando la vida”, obra del dramaturgo puertorriqueño radicado en Estados Unidos Leo Cabranes-Grant, tiene su estreno mundial en Puerto Rico en memoria a las víctimas de tan triste acontecimiento. Escrita originalmente en inglés, la propuesta histriónica fue traducida al español por Fernando Gabriel Asencio, quien también fungió con acierto como regidor de escena en su estreno el pasado fin de semana en la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

Este montaje teatral no pretende ser un documental sobre los sucesos acaecidos en Orlando. En todo caso la producción es una obra de ficción que invita al público a contemplar la complejidad del presente que todos vivimos. En la pieza conocemos a un grupo de personas que, dentro de sus respectivos mundos, tienen un vínculo de conexión. Se trata de vidas individuales con planes futuros y muchos deseos de cumplirlos. Son seres ávidos de establecer nuevos comienzos e iniciar nuevas relaciones. Pero el camino hacia la ejecución de esas metas es tronchado por una lamentable – y vergonzosa – masacre.

En la obra se marcan contrastes sobre la diversidad cultural y religiosa. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)
En la obra se marcan contrastes sobre la diversidad cultural y religiosa. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Ante el acto violento queda entonces expuesta una comunidad minoritaria con innegables diferencias culturales. En ese lugar contiguo al venerado “mundo mágico de la fantasía”, se centra una diversidad cultural que también presenta las distintas perspectivas de los integrantes de la comunidad LGBTQA. Así afloran las experiencias latinas en los Estados Unidos, los conflictos por la diversidad religiosa y la identidad personal. Son áreas en controversia que aquí, tras su exposición, desembocan necesariamente en una visión sanadora en unidad y amor.

La dirección de Josean Ortiz, concentra su trabajo en la labor actoral y el texto. Con apenas lo necesario (incluyendo en elementos de utilería), el director logra una propuesta visual simple. Ortiz lleva a sus personajes por distintos espacios sin necesidad de recrearlos en su contexto real, y maximiza con éxito el espacio escénico – creado en la FNCP – para que el público se transporte a cada rincón donde se desarrolla la trama.

(Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)
La pieza presenta momentos de intensidad. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Un elenco variado en el contexto generacional, compuesto por Frances Cardona, Marcos Carlos Cintrón, Marcos Garay, Edgar Quiles, Mariana Quiles, Lourdes Morán, Jorge Alexander Ramos, Esthela Ríos y Carmen Sánchez, se integra a la pieza con acierto para lograr un trabajo lleno de dramatismo e intensidad. Sabiamente, la integración de este grupo de maestros y veteranos en el teatro, se complementa con una generación joven – e igualmente talentosa – para tener como resultado un trabajo colectivo conmovedor.

Uno de los momentos más emotivos fue la escena de la vigilia donde el propio director, realizó un “performance” con la canción “Pulse” de la cantante y compositora Melissa Ethridge, inspirada precisamente en este trágico acontecimiento. Personajes sobrevivientes entran por todas partes con velas encendidas e integran al público en dicha experiencia. La escena fue sublime. Y como resultado fue imposible no conectarse y conmoverse hasta – incluso – el llanto.

Josean Ortiz sella la producción con el sublime tema de Melissa Ethridge. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)
Josean Ortiz (izquierda) sella la producción con el sublime tema de Melissa Ethridge. (Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Lástima que esta producción -que cuenta con el auspicio de Amigos del Corralón Inc. y el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe- se limitara a tres funciones, pues es un trabajo que debería ser masivo y expuesto a una concurrencia mayor. Esperamos que una reposición sea considerada. De igual manera le recordamos a la producción la importancia de un programa de mano para documentar todo el grupo de artistas que está integrado a esta encomiable producción teatral.

Ciertamente, en “Mejorando la vida” el dramaturgo Leo Cabranes-Grant nos hace recordar que después de la tormenta viene la calma. Que después de llorar y lamentar, solo nos queda aprender, continuar y no olvidar. Por ellos, por todos, porque el amor nos une y es más fuerte que cualquier idea que pueda separar… ¡Aplausos!

“Soy humano; soy amor.
Y mi corazón late con mi sangre.
El amor siempre gana.
Debajo de la piel,
todo el mundo tiene un pulso».
(fragmento traducido “Pulse” de Melissa Ethridge)

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