Memorable ‘25 años Jazzeando’

Por Patricia Rodríguez
Para la Fundación Nacional para la Cultura Popular

Con un magno concierto a lleno total en el Teatro Tapia, el trompetista Humberto Ramírez –a quien se le reconoce como uno de los principales promotores del jazz en Puerto Rico hoy día- celebró su trayectoria de 25 años en dicho género musical.

(Foto Alí Francis García / SLocal 115 Studio))
El trompetista Humberto Ramírez compartió la escena con su amigo, el bajista Oskar Cartaya, con quien grabó la destacada producción “Lifetime Friends”. (Foto Alí Francis García / Local 207 Studios)

Ramírez no solo estuvo acompañado por su big band en el concierto titulado “25 años jazzeando”, auspiciado por la Fundación Nacional para la Cultura Popular, sino que también se le unieron otros grandes colegas y amigos. Estos fueron el timbalero Tito de Gracia, el bajista Oskar Cartaya, el pianista Edsel Gómez, el percusionista Giovanni Hidalgo y una de las grandes figuras de la canción puertorriqueña, Nydia Caro. Varios de ellos viven fuera de Puerto Rico y tienen cargadas agendas profesionales, pero vinieron al país específicamente para acompañar a Ramírez.

Excepto tres de los temas, todo el repertorio estuvo formado por composiciones del propio Ramírez y las interpretaciones de la orquesta dieron vida a un “corpus” composicional de importancia. El trompetista y líder debe sentirse satisfecho de contar con una banda capaz de montar un espectáculo de alta calidad basado estrictamente en lo musical, sin luces de colores, visuales, bailarines u otros efectos especiales que, en el jazz de verdad, resultan meros elementos decorativos.

Giovanny Hidaldo ejecutó con maestría los timbales. (Foto Alí Francis García / Local 207 Studios)
Giovanny Hidaldo ejecutó con maestría los timbales. (Foto Alí Francis García / Local 207 Studios)

Como toda big band de renombre, la de Humberto Ramírez combina disciplina y creatividad a partes iguales. Solo de esta manera un grupo de 18 músicos sobre el escenario pueden ofrecer una propuesta exquisitamente afinada, coherente y con ricos matices.

Aunque Ramírez no presentó su repertorio en un orden cronológico, sus frecuentes (y en ocasiones bastante extensas) explicaciones entre un tema y otro fueron delineando el desarrollo de su carrera en el jazz y cómo cada uno de los temas se relaciona al mismo. En más de una ocasión manifestó lo agradecido que se siente de poder dedicarse a este estilo musical que le apasiona, cuando, en sus comienzos, todos le recomendaban que continuara trabajando en el género de la salsa. También presentó con cariño a cada uno de sus músicos, especificando cómo los conoció y las aportaciones que cada cual hace a la orquesta. “Estoy muy orgulloso de ellos”, manifestó.

Nydia Caro brilló en su interpretación de "My Funny Valentine" junto al maestro Edsel Gómez. (Foto Alí Francis García / Local 207 Studios)
Nydia Caro brilló en su interpretación de “My Funny Valentine” junto al maestro Edsel Gómez. (Foto Alí Francis García / Local 207 Studios)

Ramírez parece ser una persona con excelente memoria para las fechas, pues mencionó varias a lo largo del concierto. Entre ellas, destacó el 6 de marzo de 1991, cuando empezó a grabar su primer disco de jazz, titulado “Jazz Project”.

En cuanto a los temas en sí, hubo rumbas (“To the King” y “Señor Castro”), mambos (“30 de mayo”, “The Ballplayers”, “Right Call” y “Cohesión”), un son montuno (“Easy Time”), una guaracha (“La Caleta”), un bossa nova (“Razones para sonreír”) y una balada instrumental (“Midnight Talk”).

Mención especial merecen las interpretaciones de Nydia Caro en “My Funny Valentine” y “Vete de mí”. Para quienes no conocían el lado jazzístico de la cantante, esta fue una sorpresa muy agradable, con la exquisita tesitura de su voz y total aplomo en un género relativamente nuevo para ella.

Laorquesta tuvo una brillante ejecución. (Foto Alí Francis García / Local 207 Studios)
La orquesta tuvo una brillante ejecución. (Foto Alí Francis García / Local 207 Studios)

No faltaron los solos excelentes a lo largo del extenso concierto, de unas tres horas de duración. Cada uno de los miembros de la orquesta tuvo su momento especial, pero muchos recuerdan especialmente las participaciones de Luis Aquino, en trompeta; Frankie Pérez, en saxofón alto; Gamalier González y Kristhian Hernández en trombones; y el gran Tito de Gracia en timbales.

Los invitados especiales también tuvieron sus momentos de gloria, con Oskar Cartaya en “Razones para sonreír”; Edsel Gómez junto a Nydia Caro en “My Funny Valentine”; y el espectacular Giovanni Hidalgo en los dos temas finales, “Señor Castro” y “Cohesión”. Imposibilitado temporeramente de tocar las congas por motivos de salud, Hidalgo demostró que, aparte de ser probablemente el mejor conguero del mundo, podría ser uno de los mejores timbaleros del planeta si se dedicara a ellos. Sus descargas en este instrumento fueron simplemente espectaculares.

En fin, una noche memorable no solo para Humberto Ramírez y sus excelentes músicos, sino para todo el público boricua que ama el jazz latino de calidad.

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