Oraciones para Luguito

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Luguito, como cariñosamente es conocido el productor, arreglista y pianista José M. Lugo por sus compañeros músicos, sigue librando una dura batalla contra el cáncer y, aparte de oraciones, en este momento su familia recaba la cooperación de sus amigos con la donación de plaquetas y la aportación de metálico para sufragar los costos de su tratamiento.

Al momento de redactar estas líneas, en las primeras horas de esta noche, en la campaña de recaudación de fondos iniciada el jueves en el portal gofundme (https://www.gofundme.com/josemlugo) se habían alcanzado $6,570 de una meta ascendente a $35 mil.

Ayer, su hijo JoseMa, informó en Facebook que “nuestro amigo (mi padre) sigue luchando y enfocado en su recuperación. Aún está hospitalizado en el área de intensivo, con visitas estrictamente limitadas a su esposa, hijos y familia inmediata”.

JoseMa, quien, además, es uno de los cantantes de Guasábara Combo, agradeció los buenos deseos y oraciones de la fanaticada del pianista, oriundo de Fajardo.

Sobre la donación de plaquetas, JoseMa escribió en Facebook que “todavía hace falta aún más para continuar su tratamiento. José mantiene una actitud positiva y su fe lo mantiene en pie, a pesar de la adversidad”.

Luguito se sintió mal luego de un viaje a Colombia en respaldo promocional al nuevo cedé de su Guasábara Combo, titulado “¿Dónde están?”

“Luego del viaje mi padre comenzó a confrontar problemas de salud que lo llevaron a recibir tratamiento y posteriormente un diagnóstico de cáncer […]. José, su familia y amigos cercanos están manejando esta crisis de salud con mucha entereza y fe en Dios. El proceso es complejo y cada familia tiene derecho a su espacio y respeto”, publicó su hijo JoseMa el pasado 24 de mayo.

José Lugo es sobrino segundo de la excelsa compositora puertorriqueña Sylvia Rexach, hermana de su abuela y tía de su mamá. Así, pues, Lugo creció escuchando buena música, particularmente boleros interpretados por Los Panchos, Los Tres Ases y otros tríos de la década del 60.

Contrario a lo que muchos creen, su primer instrumento no fue el piano, sino la guitarra. A los 12 años ya interpretaba música clásica hasta que a mediados de 1976, a los 17 años, Papo Meléndez le entregó un piano para que tocara en una actividad de su Orquesta Exposé.

Asumió el reto y de manera autodidacta desarrolló sus habilidades en el piano, tocando luego con La Panamericana de Lito Peña y sustituyendo más adelante a Mario Román en la orquesta de Bobby Valentín, a quien considera su padrino en la música. Lugo tocaba con Kim de los Santos y aceptó la oportunidad con el Rey del Bajo.

Otra influencia en su carrera fue el pianista Luisito Benjamín, quien también lo encaminó en la pianística afrocaribeña, forjando un nuevo giro en su carrera.

Sin embargo, Mr. Afinque, Willie Rosario lo motivó a incursionar en los arreglos. Fue en un baile de graduación en Casa de España en Puerta de Tierra donde específicamente Willie le solicitó un arreglo para “Caramelito del campo” que pegó en la voz de Tony Vega.

Autodidacta al fin, el licenciado en Farmacia compró y estudió métodos sobre cómo escribir arreglos para piano y luego continuó, con la disciplina que le distingue, sus estudios avanzados de armonía y orquestación.

De Jesús Caunedo y Mandy Vizoso también aprendió los secretos de la orquestación para ‘big band’. Lo cierto es que, tras alrededor de poco más de un lustro como pianista de Bobby Valentín, su nombre fue conocido en la industria y surgieron nuevos compromisos como arreglista, pianista y productor de los discos de Cano Estremera, Víctor Manuelle, Ismael Miranda y Gilberto Santa Rosa, cuya orquesta dirigió por casi una década.

Fue precisamente el sello Bronco, de su mentor Bobby Valentín, el que en 2003 distribuyó su primer disco como solista “Piano con mata”, un concepto de jazz puertorriqueño, de profunda identidad folclórica, suficiente para convencer a los conocedores de su genialidad y sapiencia musical.

Cinco años después sorprendió a la industria con la producción “Guasábara”, realizada por un ‘big band’ de ensueño que acompañó a los soneros Herman Olivera, Cano Estremera, Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle e Issac Delgado. “Guasábara” fue seleccionada como la producción más sobresaliente de 2008 por la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

Luguito, el puente entre la salsa dura y la salsa romántica cultivada en Puerto Rico y el mundo, reconoció que no era fácil mantener una orquesta grande y se ingenió la organización de Guasábara Combo, que en 2011 produjo el cedé “Poetic Justice” y a inicios del año en curso la producción “¿Dónde están?”

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