Una D.E.P.R.E. muy divertida

Por Joselo Arroyo
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

“Depre” es el “apodo” coloquial para depresión, según la biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU. La depresión se puede describir de manera general, como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. Nada más lejos de lo experimentado el pasado sábado en Café Teatro Punto Fijo, en el Centro de Bellas Artes de Santurce. Claro, si se toma en cuenta, que la mayoría de los asistentes se ha sentido así al menos una vez en la vida, y tomando como punto de partida que el teatro es un reflejo de su público, entonces; la idea comienza a ser más llevadera. Después de todo es mucho más divertido reírse de situaciones cuando son proyectadas por otros.

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Julio Ramos y Lilly García en una de las escenas de la producción. (Foto Joselo Arroyo para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

“Me entró la D.E.P.R.E.” es el más reciente proyecto del colectivo Corillo Eventos Inc. compuesto por Marian Pabón, Julio Ramos, Lynette Torres, Lilly García, Wanda Sais y José Manuel Díaz; con el cual celebran su tercer año de fundación. Tiempo dentro del cual este colectivo, nos ha ofrecido distintas propuestas, todas divertidas, excelentemente ejecutadas y siempre con un punto de reflexión.

Ya se sobrentendía que D.E.P.R.E. eran unas siglas que oportunamente formaban el “apodo” de depresión, solo faltaba saber cuál había sido la ocurrente combinación. Tan pronto llegamos a Punto Fijo, vimos un cartel en el escenario que nos sacaba de dudas, pues D.E.P.R.E eran las siglas de Departamento Especializado en Prevención de Recaídas Emocionales. Así nos fuimos sumergiendo “dentro” de una reunión de un grupo de apoyo de deprimidos capitaneados por la “Doctora Maryorie”.

Desde la segunda llamada – en una sala completamente llena – los personajes comenzaron a interactuar con el público, exponiendo sus problemas de manera muy divertida. Uno a uno fueron llegando, se presentaban y se confesaban como depresivos, a los que el público, contestaba con un saludo a coro como suele ocurrir en los grupos de apoyo. Situaciones que iban desde las más cotidianas hasta las más profundas y lamentablemente serias fueron revelándose ante nuestros ojos. Todas muy bien logradas según fueron delineadas por su autora Marian Pabón. Ante cada exposición el público no paraba de reírse e interactuar directamente con los personajes. Y con la chispa encendida los actores aprovechaban las reacciones sin perder tiempo.

Una dirección a tono, completamente hilvanada y orgánica, en el que los actores y actrices cambiaban personajes, facilitaron que la propuesta escénica corriera sin tropiezos. Por lo propio del espacio reducido, los elementos escenográficos y de utilería utilizados fueron los estrictamente necesarios. Un derroche de elementos de vestuarios y pelucas, ayudaron a reforzar los cambios de personajes y de tiempo. Todo muy bien cronometrado para que el público no dejara de reírse ni un solo momento.

La actriz Marian Pabón escribió la pieza presentada en Punto Gijo. (Foto Joselo Arroyo para Fundación Nacional para la Cultura Popular)
La actriz Marian Pabón (derecha) escribió la pieza presentada en Punto Gijo. (Foto Joselo Arroyo para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Las actuaciones, por otro lado, fueron el punto más fuerte y la mejor carta de presentación de este proyecto. Ciertamente, la labor histriónica fue graciosa y bien ejecutada. Algo que era de esperarse pues, el grupo compuesto por Pabón, Ramos, Torres, Sais y García han probado innumerables veces su dominio del género. A ellos se suma en esta ocasión como actor invitado Gerardo Ortiz, quien igual que sus colegas, nos ofrece personajes, bien definidos, algo caricaturizados pero ejecutados con innegable acierto. A nuestra cuenta este grupo de actores se multiplican y caracterizan sobre 15 personajes, todos interpretados con gran dominio. Claramente Ortiz se divierte junto con sus compañeros en escena y eso es evidente para el público, pues como hemos comentado anteriormente, un elenco compenetrado y sincronizado, transmite una energía tan especial que no hay público que no la disfrute y se contagie de ella. Recomendamos de igual manera al colectivo, alguna alternativa como programa de mano, pues es lamentable no darle el crédito de todo el grupo que estuvo colaborando en el proyecto.

En resumen, “Me entró la D.E.P.R.E”, es una receta muy divertida contra la “depresión”. Aplausos para este colectivo en su tercer aniversario de hacer reír a su público.

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