‘Delirium…’ que rompe con los tabúes

Por Mariana Quiles

El fin de semana del 4 de febrero la sala Beckett en Río Piedras se convirtió en una esquina lejana de un abandonado parque, donde el montaje “Delirum: Un culo anda suelto” tomó forma y vida gracias a la producción escénica de Amigos del Corralón Inc.

A pesar de tener un título que genera cierto recelo y suspicacia, esta pieza teatral, escrita por el español Severiano García, sirvió de reflejo y reflexión sobre la problemática social que existe hoy día en Puerto Rico. Esa situación donde la crisis laboral y por ende económica hace muchas veces que las personas experimenten y atraviesen situaciones dramáticas extremas.

 Josean Ortiz, Marcos Carlos Cintrón y a Ricardo André Lugo (Foto suministrada)
La pieza teatral de Severiano García cuenta con las actuaciones de Josean Ortiz, Marcos Carlos Cintrón y Ricardo André Lugo. (Foto suministrada)

Por medio de una comedia absurda y surrealista se presentó ante el público un culo que se ha ido a huelga separándose de su dueño y encontrándose así en un parque, con un hombre recién despedido de su trabajo y que considera suicidarse. Todo ello para desarrollar como temas principales la desolación que provoca la huelga, la injusticia de despidos, la codicia y la corrupción.

Dicho texto fue acompañado por la original y controvertible idea de un trasero parlante. Este particular personaje estuvo a cargo del novel actor Ricardo André Lugo quien tuvo un gran reto tanto físico como interpretativo. Ya que el mismo, además de estar más de una hora en una posición sumamente incómoda, debió darle vida a esa parte del cuerpo no siempre expuesta al sol y hacerla hablar, pensar, sufrir e incluso beber. También debemos señalar que supo manejar el pudor que el público en un principio estableció por no estar acostumbrados a ver un trasero parlante. Sin embargo logró que el espectador fuera familiarizándose con él hasta que finalmente se convirtió en el centro de todas las miradas. Josean Ortiz, por su parte, fue el personaje cesanteado, borracho y que está a punto de suicidarse. Por medio de su ya conocido histrionismo y veteranía teatral provocó situaciones hilarantes al encontrarse en interactuar con dicha parte del cuerpo. Inclusive creer y hacernos creer así que estaba experimentando un Delirium Tremens. Otro que compartió escena con estos dos actores fue Marcos Carlos Cintrón quien tuvo sobre sus hombros el personaje dueño del culo. De forma sólida y contundente Cintrón supo establecer el personaje sin escrúpulos y con muchas carencias, aspecto necesario y que aportó al sentido y mensaje de la obra en el momento preciso.

La obra escrita hace mas de 25 años en España nos mostró lo contingente y necesaria que es hoy día en el País. A pesar de haber llegado con cierto a recelo a verla podemos concluir indudablemente que la misma es un acierto en estos días en Puerto Rico. Lo original de la sorpresa y el aspecto crítico social convirtieron este montaje en uno interesante y pertinente para con nuestros escenarios. Ello nos lleva a decir que “Delirium: Un culo anda suelto” es un disparate de comedia para disfrutar y dejar a un lado los tabúes y tomar con humor nuestra realidad.

Esta pieza regresa a escena este fin de semana en funciones viernes 26, sábado 27 y domingo 28 a las 9:00 de la noche, en la Plazoleta del Restaurante Ostra Cosa @Tótem en el Viejo San Juan.

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