Pícalo: más que una marca de ropa

Por Gabriela Ortiz Díaz
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

“Hace falta ideas nuevas, aporta lo que sientes. Hace falta ideas nuevas, pues la costumbre nos encierra. Hace falta ideas nuevas, descúbrete”.

Esta canción de Cultura Profética, titulada “Ideas nuevas”, ha sido el himno de Pícalo desde sus comienzos, pues lo que propone la letra es lo que el fundador de esta marca puertorriqueña de ropa ha hecho: apostar por establecer y consolidar su idea dentro del mercado local, además de crear un sello comercial que se distinga por la calidad del trabajo.

La influencia de la cultura popular se ilustra en las colecciones que diseña Pícalo para sus productors. (Foto suministrada)
La influencia de la cultura popular se ilustra en las colecciones que diseña Pícalo para sus productos, como es el caso del juego de la pelegrina en esta gorra. (Foto suministrada)

El joven Emilio Meléndez, fundador de esta marca de camisas y gorras, estudió sociología en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. A raíz de algo aprendido en una de sus clases de bachillerato, eso de que “las personas nos estamos convirtiendo en letreros ambulantes (‘billboards’)”, y de su gusto por vestir camisetas de marcas locales, le surgió la idea de crear su propia marca de ropa.

Una de las inquietudes que tuvo cuando comenzó a configurar su propuesta fue que si las personas compran piezas de ropa de marcas reconocidas y las promocionan gratuitamente al vestirlas, por qué no utilizar ese recurso productivamente visibilizando imágenes que transmitan mensajes y a la vez, auspiciando el mercado de aquí.

Con eso en mente y con el objetivo de aportar a su País, basándose en el refrán popular “A cada guaraguo le llega su pitirre”, creó el concepto Pícalo y el logo de esta marca, que es un pitirre. Así, ocho años después y con un proyecto mucho más abarcador del que se imaginó al principio, Emilio y sus “pitirres” – como le llama a los demás integrantes de Pícalo – continúan enfocados en realizar piezas de vestir que no solo luzcan bien y a la moda, sino que también identifiquen a quien las lleve puestas. De esta manera, aseguran que “queremos crear un cambio picando conciencias; demostrando que podemos utilizar nuestra línea como un modo de expresión y brindar nuestro granito de arena hacia un cambio social positivo”.

Aunque Emilio comenzó con esta faena en 2007, no fue hasta hace dos años que logró posicionarse en el mercado local a tal magnitud que pudo abandonar su trabajo para dedicarse de lleno a este proyecto que tanto le satisface. Esto lo logró gracias a una nueva forma de estructurar el concepto de trabajo: ahora es un negocio colaborativo al que se integraron representantes de venta que están en diferentes puntos de la Isla. Un total de 20 representantes han aportado a que, desde el 2014, la marca se diera a conocer.

Emilio confesó que tuvo obstáculos al momento de registrarse como artesano en el Banco Gubernamental de Fomento porque, según los paradigmas de esta institución, las creaciones de Pícalo no son consideradas artesanías. La negación de este certificado no lo frustró, sino que le dio más ánimo para continuar impulsando su línea de ropa.

La producción de la firma Pícalo es ejemplo de un proyecto de autogestión empresarial. (Foto suministrada)
La producción de la firma es ejemplo de una iniciativa de autogestión empresarial. (Foto suministrada)

Es por eso que todos los logros de esta línea se deben a la autogestión. Esta empresa local cree vehementemente en fomentar el autoempleo como medida para liquidar la crisis económica existente. La experiencia con Pícalo los ha dotado de poder para ofrecerles a jóvenes talleres sobre la autogestión, la industria local, entre otros temas.

Es menester mencionar que el movimiento del rap en español ha influido grandemente en la marca. En ese sentido, Emilio Meléndez expresó que “el rap en español quiere lo mismo que nosotros: llegarle a los jóvenes de una manera distinta, moderna, pero seria. La gente a veces ve lo urbano como informal, y no es así”. El fundador de Pícalo se ha amparado en la idea del rapero Siete Nueve “busqué la respuesta al cambio y encontré que es unirnos” y la ha tratado de ejecutar al cien por ciento creando una comunidad, una red en la que todos aportan para lograr un mismo fin: mantener a flote el proyecto. Meléndez aseguró que esa será la estrategia que nos hará salir de la situación económica actual, además, testificó que ha sido la herramienta que él ha utilizado para salir de la zona de comodidad de simplemente criticar.

‘Recuerdos’: la más reciente colección –

Luego de “Barrios”, primera colección oficial de Pícalo, el pasado 12 de diciembre salió “Recuerdos”, una colección que consiste en cuatro diseños de camisas y tres de gorras. Entre las imágenes están el trompo, el juego de gallitos, las canicas, la peregrina y las Crayolas. Con “Recuerdos” Pícalo quiso rescatar los juegos de antes, específicamente de la década del ochenta y noventa, que fue en la que Emilio se crió.

Meléndez recalcó que su objetivo es llevar a sus clientes a “recordar, por eso de que recordar es vivir, y porque, cada vez que hablamos de estos juegos y de estos recuerdos, lo que le sale a uno es una sonrisa… No sale nada negativo”. Con “Recuerdos” pretende capturar esos recuerdos de los padres para que estos se los transmitan a sus hijos y de esta manera, se rescate y se apele a la cultura popular puertorriqueña.

Pícalo exhibirá su nueva serie "Recuerdos" en las Fiestas de la Calle San Sebastián. (Foto suministrada)
Pícalo exhibirá su nueva serie “Recuerdos” en las Fiestas de la Calle San Sebastián. (Foto suministrada)

Por otra parte, Emilio quiso problematizar la manera en que los niños juegan en la actualidad, época en que la inseguridad social conduce a los padres a mantener a sus hijos encerrados y entretenidos con la tecnología. “Tiene que haber un balance; no se puede privar a los niños de crear, de vivir y de saber lo que hay afuera”, expresó Meléndez.

Según este joven comerciante, cada una de las imágenes que plasma la nueva colección tiene una historia y un proceso de creación orgánico. Como las imágenes son fotos que luego se digitalizan para convertirse en la fotoserigrafía que se pegará en las camisetas, cada foto tomada se obtuvo a partir de un proceso creativo previo. El disfrute que los integrantes de Pícalo experimentan al crear las imágenes se observa en la calidad de los productos y en el apoyo de los clientes.

Todas las fotoserigrafías se trabajan en Niteco Estudio en Bayamón, la casa de la creatividad. Emilio agradeció a Kike Varela, dueño de este local, por el respaldo de siempre.

Además de en un sinnúmero de festivales locales celebrados a través del año y en la tienda online, la mercancía de Pícalo se puede adquirir en tres tiendas: Prisma Collective en Aguadilla, Waves Surf & Fishing en San Patricio Plaza y Concalma Handbags en Viejo San Juan. Para este año, Meléndez espera tener un espacio para que sirva de centro de distribución para varias marcas locales.

También, la marca Pícalo estará representada esta semana en la feria de artesanía de Plaza Las Américas y en las Fiestas de la Calle San Sebastián del 14 al 17 de este mismo mes.

Para Emilio Meléndez no es una utopía querer luchar contra la corriente de lo establecido comercialmente, sino que apostar por irrumpir y ganar un espacio en el mercado local es un hecho que tenía que darse en el momento socioeconómico que vivimos, una idea nueva que tenía que instituirse.

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