Sandra y los 50 de la Comedia Puertorriqueña

Por Alina Marrero
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

En nuestra historia del teatro en el siglo 20, Puerto Rico cuenta con mujeres admirables que se hicieron senderos, contra toda adversidad, dejaron huellas y continúan labrando caminos. Una de esas extraordinarias mujeres es la actriz y productora Sandra Rivera, cuya compañía, La Comedia Puertorriqueña, cumple 50 años de labor teatral. Para celebrar la feliz ocasión, la Compañía subirá a escena la pieza “Red”, del prestigioso guionista y dramaturgo estadounidense John Logan, la cual forma parte de la cartelera del 51er Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Cuando habla de su mamá, la voz de la también actriz Sandra Teres adquiere una sensibilidad muy especial que

Sandra Rivera y su hija Sandra Teres en una escena de "Actrices" presentada en 1999 en el Teatro Tapia. (Foto suministrada)
Sandra Rivera y su hija Sandra Teres en una escena de “Actrices” presentada en 1999 en el Teatro Tapia. (Foto suministrada)

arropa con agradecimiento. Nos cuenta que en estos momentos, cuando la salud de su progenitora es delicada, ella y sus hermanos Edmundo y Gilberto se desviven en atenciones de acción y de amor. Le preguntamos: “¿Tu hermano mayor se llama Edmundo por Edmundo Rivera Álvarez?” Nos responde: “Tiene que haber sido porque mi mamá tiene muchos cuentos de las veces que él la dirigió en televisión”.

Después de estar un rato conversando sobre el recordado director de teatro y televisión, nuestra conversación giró en torno al rol de Sandra Rivera como madre, y la niñez y juventud de sus hijos, mientras la actriz dividía su tiempo entre su familia y la producción. “Nuestra niñez fue parecida a la de los niños de la familia Monclova Vázquez. Myrna Vázquez y mi mamá eran muy amigas. Desde sus tiempos universitarios, mami pertenece a un cuarteto de grandes amigas que aún se mantienen como hermanas: Myrna Vázquez, Velda González y Helga Avilés. Ellas estudiaron en la Universidad de Puerto Rico entre 1953 y 1956. De hecho, el nombre de la hija mayor de Velda González, Mirelsa, surge de la unión de los nombres de estas amigas. Cuando Myrna Vázquez murió en Boston, mami y Velda la fueron a buscar”.

Confesó la hija menor de Sandra Rivera que entiende que el haber crecido en una familia de teatreros, influyó mucho en su personalidad tolerante hacia cualquier condición humana, sensible, creativa y feliz.

“Mi niñez estuvo rodeada de personas muy interesantes, como la mujer que se la pasaba tras bastidores

En "Boleros para los desencantados" de José Rivera, Sandra Rivera, Jazmín Caratini y Sandra Teres actuaron bajo la dirección de Dean Zayas. (Foto suministrada)
En “Boleros para los desencantados” Sandra Rivera, Jazmín Caratini y Sandra Teres actuaron bajo la dirección de Dean Zayas. (Foto suministrada)

atendiendo y divirtiendo a los artistas, Yeyita Cervoni. Ella nos cuidaba en el teatro durante las funciones. También nos cuidaba el periodista y director Jorge Rodríguez, y a nosotros nos encantaba porque nos leía cuentos y los dramatizaba. Recuerdo que nos hizo toda una dramatización de ‘El principito’ Antoine de Saint-Exupéry, así fue como conocimos este famoso cuento. En aquel momento, no había ‘baby sitters’ como ahora. Si mi mamá tenía muchos ensayos, nos llevaba con ella. Se ensayaba donde es hoy el Salón de Protocolo en Viejo San Juan, frente al teatro Tapia. Le decíamos el Antiguo Instituto de Cultura. Mientras nuestros padres ensayaban, nosotros nos juntábamos con los hijos de Félix Monclova y Myrna Vázquez (Eugenio, René, Iván), y jugábamos en el patio del edificio entre los árboles”, contó Sandrita con dulce nostalgia, mientras también aclaraba que Sandra Rivera los motivó a seguir el corazón en cuanto a elección de carreras y que fue muy firme en la educación.

“La diferencia de crecer con una familia en las artes te da visión de mundo extraordinaria”, afirmó Sandra Teres, “te da humanidad. El niño está también creando artísticamente e intelectualmente. La vida es más natural. Nosotros crecimos sin medir ni separar la raza de las personas, crecimos libres de prejuicios, tuvimos contacto con personas muy variadas. Eso nos hizo valorar al ser humano tal cual, sin juicios. Venir de familia de artistas propicia ese estado de sensibilidad”.

En la medida que fueron creciendo, los hijos de Sandra Rivera se incorporaron a la realidad de bonanza y escasez en la vida de un artista. A la época de bonanza, ellos la llamaban “la época de las papas majadas”. Eso no fue un obstáculo para Edmundo (a quien le dicen Mundo y es cineasta), para Gilberto, (quien es escritor y productor), ni para Sandrita (quien es actriz).

La también productora nos recordó que su mamá fundó su compañía teatral con el prestigioso artista, gloria de

"Los monólogos de la vagina" fue uno de los grandes aciertos de Sandra Rivera y su compañía Comedia Puertorriqueña en fechas recientes. (Foto suministrada)
“Los monólogos de la vagina” fue uno de los grandes aciertos de Sandra Rivera y su compañía Comedia Puertorriqueña en fechas recientes. (Foto suministrada)

Puerto Rico, Carlos Marichal, por lo que existen vínculos y afectos con esa familia. Ella también creció con Flavia, Poli y Tere, hijas de Flavia Lugo y Carlos Marichal. Marichal murió cuatro años después de formar la compañía, cuando tenía 46 años de edad.

Sandrita no decidió ser actriz de la noche a la mañana. “Todo fue parte de un proceso”, apunta. “Si se necesitaba una niña para una obra de teatro, me ponían a mí. Podría decir que lo decidí cuando cursaba mi escuela intermedia, allí me di cuenta del estudio y la disciplina que implica ser actor. Decidí hacer de esto mi vida y ampliar también diferentes disciplinas. Por ejemplo, me gusta producir porque une las diferentes facetas del teatro”.

Muchas personas le comentan a la joven actriz sobre el parecido que tiene con su madre, y aunque ella admite que existe un parecido físico, se considera más dócil: “Mi mamá viene de una generación donde a una mujer se le hacía difícil abrir paso. Fue un momento de cambio. Sin embargo, mujeres emprendedoras, con una fuerza superior a la de los hombres, como Piri Fernández, Lucy Boscana, Iris Martínez, Myrna Casas, y Victoria Espinosa, entre otras, lo lograron”.

Sandra Teres admite que, como actriz, el trabajo que más le impresionó de su madre fue su interpretación de la abuela en “Los árboles mueren de pie” del dramaturgo español Alejandro Casona, dirigida por Axel Anderson y producida por La Comedia Puertorriqueña. “La obra fue un palo”, recuerda. “Mi mamá estaba en sus 40 y su personaje tenía 84. Yo estaba en el público, no me había envuelto en el proceso de ensayos. Cuando subió el telón y ella salió, yo no vi a mi mamá, porque ella estaba totalmente convertida en su personaje. Tiene que haber ocurrido una conexión extraordinaria entre ella, el texto y su personaje; una especie de invocación. Yo creo que la actuación a veces es una invocación y hay una energía divina donde el actor se conecta. Cuando todos los elementos están en su debido lugar, hay magia”.

"La Corista y el Príncipe" fue protagonizada por Sandra Rivera y Juan Carlos Santacruz en el Teatro Tapia en 1971. (Foto suministrada)
“La Corista y el Príncipe” fue protagonizada por Sandra Rivera y Juan Carlos Santacruz en el Teatro Tapia en 1971. (Foto suministrada)

Como datos curioso, Sandrita informó que en “En boleros para desencantados” del dramaturgo puertorriqueño José Rivera, producción de La Comedia Puertorriqueña en 2010, ella interpretó, en la misma obra, el mismo personaje de su madre, pero joven. También nos dijo que el trabajo como actriz que más le ha dado satisfacción personal es “Eurídice” de Sara Ruhl, presentada por la Compañía en 2012.

Al finalizar la emotiva conversación con Sandra Teres pensamos en el entusiasmo que sentimos cuando conocemos a los protagonistas de la historia y nos abren las puertas de su encantadora intimidad. Esto último es un privilegio que atesoramos. Son las anécdotas propias de nuestra más hermosa humanidad, lo que logra inspirar a los demás.
La Comedia Puertorriqueña fundada en 1965, respaldada por el I.C.P., con Sandra Rivera, Carlos Marichal y Rafael Acevedo, es un colectivo teatral que continúa aportando culturalmente a nuestra Nación. En su primera temporada, presentó “Ejercicio para cinco dedos” de Peter Schaffer, “Complejo de champagne” de Leslie Stevens y “Yerma” de Federico García Lorca dirigida por Victoria Espinosa. Al crearse el Primer Festival de Teatro Internacional en 1966, por el Instituto de Cultura Puertorriqueña, subió a escena “La zorra y las uvas” de Guillermo Figueiredo. Después, presentó “La gata sobre el tejado caliente” de Tennessee Williams y “Vestir al desnudo” de Luigi Pirandello. Entre 1970 y 1994, Xavier Cifre se integró a la compañía como su productor ejecutivo. Hoy, La Comedia Puertorriqueña continúa bajo la dirección de su fundadora y compartiendo labores de producción con sus hijos Sandra, Edmundo y Gilberto.

Entre otras obras, además de las mencionadas, La Comedia Puertorriqueña ha llevado a escena: “Réquiem para
una mujer” de William Faulkner, “El amigo duende” de Flavia Lugo Marichal, “Ay papá, pobre papá en el closet te enganchó mamá y que pena me da” de Arthur Kopit; “Los soles truncos” de René Marqués; “Sirena” y “Tú, mi pasión” de Francisco Arriví; “Tú y yo somos tres” de Enrique Jardiel Poncela; “La corista y el príncipe” de Terence Rattigan; “Ana Christie” de Eugene O’Neill; “Tiempo muerto” de Manuel Méndez Ballester; “Okey” de Isaac Chocrón; “El cochecito” de Norberto Aroldi; “Locura de amor” de Tamayo y Baus; “Cartas de amor” de A.R. Gurney; “Locos de remate” de Christopher Durang; “La cuarterona” de Alejandro Tapia y Rivera; “Las amantes pasan el año nuevo solas” de Roberto Ramos-Perea; “Actrices” de Josep M. Benet i Jornet; “Los monólogos de la vagina” de Eve Ensler; “La prueba” de David Auburn; “Amores, penas y qué me pongo” de Nora y Delia Ephron y, para celebrar los gloriosos 50 años de existencia, se presentará “Red” de John Logan.

Esta obra, metáfora con la que se explora la relación mentor-discípulo, recibió el Tony a la Mejor Obra en 2010 y

Con Rocky Venegas en "Boleros para los desencantados" del dramaturgo puertorriqueño José Rivera. (Foto suministrada)
Con Rocky Venegas en “Boleros para los desencantados” del dramaturgo puertorriqueño José Rivera. (Foto suministrada)

otros cinco premios por su puesta en escena. El autor ha creado reconocidos guiones cinematográficos que han sido nominados al premio Oscar. Como dramaturgo, ha escrito 14 obras entre las que se destacan “Never The Sinner” y “Peter and Alice”.

“Red” estará en cartelera desde el 13 al 22 de noviembre en la sala que lleva el nombre de uno de los fundadores de la compañía, Carlos Marichal, en el Centro de Bellas Artes de Santurce, con las actuaciones de Junior Álvarez y Gabriel Leyva, dirigidos por Dean Zayas. La escenografía es de José Manuel Díaz, las luces de Enrique “Quique” Benet y el diseño de maquillaje y peinados de Bryan Villarini. Funciones, viernes y sábado a las 8:30 p.m. y domingo a las 4:00 p.m.

La Comedia Puertorriqueña continúa comprometida a llevar a escena teatro de gran calidad con historias que perduran y excelentes artistas. Fortaleciendo y fomentando la creación de nuevos públicos de nuestras obras y nuestra poesía a todos los rincones de Puerto Rico.

¡Felicidades a nuestra Sandra Rivera y la compañía teatral La Comedia Puertorriqueña por estos 50 años de gloria y excelencia!

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