‘Mural-Espejo’ con buenos reflejos

Por Alina Marrero
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Cuarzo Blanco, Inc., compañía teatral puertorriqueña que dirige la dramaturga, actriz y productora, Adriana Pantoja, ha estado muy ocupada con diversas actividades, todas inclusivas. Con el proyecto “Leamos todos juntos”, dirigido a los niños, esta compañía está de gira por escuelas y universidades del País. No obstante la atareada agenda, Cuarzo Blanco se unió a la celebración de la Campechada 2015 en Viejo San Juan, para rendir homenaje al escenógrafo y primer muralista de Puerto Rico, el ponceño Rafael Ríos Rey (1911-1980). Para la ocasión, la compañía presentó la obra teatral “Mural-Espejo”, escrita y dirigida por Adriana Pantoja, en el Patio Interior del Cuartel de Ballajá.

La tarde del domingo estaba preciosa. Nuestra ciudad amurallada rendía tributo a su propio encanto. A pesar de que

La producción teatral fue inclusiva al integrar el lenguaje de señas al drama. (Foto Alina Marrero para Fundación Nacional para la Cultura Popular)
La producción teatral fue inclusiva al integrar el lenguaje de señas al drama. (Foto Alina Marrero para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

fue fácil entrar en la ciudad y no vimos la cantidad de personas en las calles que esperábamos, encontrar estacionamiento fue toda una proeza. Estacionamos en Covadonga, y mientras hacíamos la ruta para llegar a Ballajá, nos olvidamos de la pesadilla del estacionamiento. Una vez en el bellísimo edificio, patrimonio nuestro, nos envolvimos con la emoción que compartían, niños, adolescentes, jóvenes y adultos, que estaban en el patio interior esperando a que comenzara la función. Mientras observábamos la escenografía, que consistía de la reproducción de un detalle del mural “Agricultura”, de Ríos Rey, recreada por José Luis Gutiérrez, asistido por Edgardo Cortés y Wendel Agosto, y la ambientación propia del taller de un artista, pensamos que por la noche la función al aire libre tendría otro encanto y lamentamos no haber estado la noche anterior.

“Mural-Espejo” presenta una conversación entre dos hombres a dos tiempos: el presente en un día de la vida del artista Julián y su amigo Francisco, y el pasado en un día de la vida del artista Rafael Ríos Rey, entrevistado por el periodista Sergio Ramírez. Al comenzar la obra, Julián se presenta como un artista con las inseguridades propias de todos los creadores de arte, en el momento en que cuestiona su propio talento y su función en el arte, mientras reproduce un mural de Ríos Rey, a quien no conoció, pero cuyo trabajo conoce y admira. Entre las dudas de Julián se presenta el jovial y positivo Francisco, “agitando” a Julián para que termine con la obra que le ha sido comisionada “porque si no, no le pagan”, a la vez que lo anima a confiar en sí mismo. Cuando Julián se queda solo, trata de establecer una comunicación mística con Rafael Ríos Rey para saber qué estaba pensando cuando diseñó el mural, cómo era su vida, cómo enfrentó el momento que le tocó vivir. Rodeado de objetos que pertenecieron a Ríos Rey, Julián decide ponerse una boina que usaba el muralista, y a través de esa acción ocurre una transformación. Julián se convierte en Rafael Ríos Rey. Entonces, la misma escena se convierte en el pasado, el día en que Rafael Ríos Rey que fue entrevistado por el periodista Sergio Ramírez, mientras pintaba “Agricultura”. En la medida de la conversación nos vamos enterando de la vida, obra y motivos del artista. El final de esta obra, de unos 30 minutos de duración, ocurre cuando la entrada de Francisco regresa al presente a Julián, con una excelente noticia relacionada con su arte.

Recoger toda una vida en 30 minutos de teatro, no es tarea fácil. Se requiere investigar, meditar y seleccionar. La dramaturga puso a funcionar tres personajes de ficción junto con un personaje real, pero la situación exacta es ficticia. Pantoja, no solamente logra con maestría esa difícil tarea, sino que aprovecha el diálogo para hacer sus comentarios, propios de la vida de cualquier artista, y de nuestro presente. Hay situaciones que viven desde siempre. Pero en el momento de confusión y conflicto que vive el mundo, donde, ni siquiera los periodistas tienen toda la información, nos atrevemos a juzgar a los demás y a tomar decisiones que afectan el destino de la humanidad.

¿Dónde ponemos la solidaridad? ¿Creemos todo lo que dicen los medios? En el caso de Ríos Rey, a quien el gobierno

Detalle de un mural de Rafael Ríos Rey fue inspiró el telón de la obra. (Foto Alina Marrero para Fundación Nacional para la Cultura Popular)
Un detalle del mural “Agricultura” de Rafael Ríos Rey inspiró el telón de la obra. (Foto Alina Marrero para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

de Luis Muñoz Marín comisionó muchos trabajos, y quien fue administrador residente en el teatro Tapia, local que usaba como taller de pintura, el dato de las comisiones del gobierno puede ser suficiente para que su arte pase a segundo plano, o, peor aún, desaparezca. Por otro lado, un artista puede verse sometido solamente a preguntas sobre su vida personal, y su creación pierde protagonismo. En la obra de Pantoja, el periodista funcionó como inquisidor del artista al acusarlo, por ejemplo, de estar aludiendo al programa “Manos a la obra” de Luis Muñoz Marín, por las manos en el primer plano del mural. Adriana Pantoja, en el diálogo de Ríos Rey, defiende la posición de un artista que vive de su arte con la dignidad que su profesión merece, en forma convincente. A un artista se le comisiona una obra, el artista la ejecuta y cobra dinero por su trabajo. En Puerto Rico, donde cualquier situación es politizada, un artista que trabaja con los anaranjados es descartado por los violetas, sin que importe su talento y dedicación.

Aunque la conversación entre periodista y artista en la obra es ficticia, aprovechamos para comentar que la historia se encarga de poner los puntos sobre las íes. Rafael Ríos Rey, primer muralista puertorriqueño con reconocimiento internacional, es inspiración de muchos. Destacamos que, como dramaturga y directora, Pantoja no subestima la inteligencia del público. El diálogo se torna interesante, por la información y por la definición del carácter de los personajes en la interacción. El público, diverso en edades, mantuvo el interés de principio a fin.

Omar Torres Molina interpretó a Francisco y al periodista Sergio Ramírez con dignidad. José Broco tomó las riendas de Julián y de Rafael Ríos Rey. Broco logró un trabajo sorprendente, sobretodo en su transición de Julián a Ríos Rey; esta última interpretación, con solo una boina de diferencia, tuvo aciertos de magia.

Los intérpretes de señas para los sordos, algo que nunca falta en las producciones de Cuarzo Blanco, hicieron mucho más que interpretar. Joselo Santiago, intérprete de señas de Omar Torres fue muy efectivo. Jorge Santiago, intérprete de José Broco, estuvo a la altura del actor, también sorprendente. Hubo un momento exquisito cuando actor e intérprete funcionaron como espejo. El momento resaltó el título de la obra y sirvió como comentario de inclusión: somos lo mismo, no existen las barreras. ¡Precioso!

La música, la escenografía, el vestuario y la utilería funcionaron a favor de este montaje educativo y entretenido. “Mural-Espejo” fue una producción de Cuarzo Blanco, Inc., en colaboración con el Municipio de San Juan, el Instituto de Cultura Puertorriqueña y el Museo de las Américas. Auspiciaron Fundación Nacional para la Cultura Popular; Comisión Especial Conjunta sobre Fondos Legislativos; Olazábal; TBAS; Servicios Orientados al Sordo; Museo de Arte de Puerto Rico; Escuela de Artes Plásticas; Fruttery; Estuche Digital; AAA Fast Printing; y ARTEFUSION.

CRÉDITOS: Dirección: Adriana Pantoja. Asistencia y regiduría: Ingrid Baldera. Reproducción mural “Agricultura”:

El elenco de la obra estuvos compuesto por xx, Omar Torres, José Luis Figueroa y Joselo Santiago. (Foto Alina Marrero para Fundación nacional para la Cultura Popular)
El elenco de la obra estuvos compuesto por Jorge Santiago, José Brocco, Omar Torres Molina y Joselo Santiago. (Foto Alina Marrero para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

José Luis Gutiérrez. Montaje escenográfico: Wendel Agosto. Construcción canvas: Edgardo Cortés. Música y sonidos: Chenan Martínez. Luces: Eric Lopés. Arte gráfico: José Broco. Programa: Adriana Pantoja. Fotos en función: Cristina Martínez. Vídeo en función: Julio A. García. Asistencia de producción: Héctor García, Ingrid Baldera. Relaciones públicas: Grandes Eventos.

Algunos datos sobre Rafael Ríos Rey –

Nació en Ponce el 28 de julio de 1911. Su padre, Octavio Ríos, fue escenógrafo de la bailarina rusa Ana Pavlova. En 1936 viajó a New York, donde tuvo contacto con el movimiento muralista Americano y sus máximos exponents mexicanos: Rufino Tamayo, José Clemente Orozco y David Alfaro Sequeiros. En 1937 estableció su estudio en Puerto Rico. En 1950, viajó a México donde estudió grabado en metal, escenografía, mosaico y pintura de mural. Elaboró el tema del jíbaro puertorriqueño, los paisajes de la isla y las muchas industrias e infraestructuras de proyectos de edificios en la primera mitad del siglo 20. Es el muralista de más producción en Puerto Rico. Sus trabajos se destacan en la industria gubernamental, hoteles, bancos y en residencias. Fue escenógrafo de teatro y ópera en Puerto Rico y New York City. También hizo trabajo de arte para libros. Murió en San Juan en abril de 1980.
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