Entre amigos apertura de ‘Imalabra’

Por Gabriela Ortiz Díaz
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

El medio siglo de trayectoria artística e intelectual de un gran exponente puertorriqueño de la plástica fue la inspiración de una velada entre amigos. La amalgama de ojos y emociones que contemplaban y recreaban el ingenio del Maestro se dibujó como estampa en la noche. Para el artífice homenajeado, la apertura de su exposición trascendió esa ceremonia del pasado miércoles; fue un momento de confraternización en torno al arte, al arte de ser amigo, de querer aprender y enseñar, en fin, al arte de vivir.

“Imalabra”, neologismo que carga la hibridez de lo visual y lo lingüístico en la obra del destacado artista

El artista (al centro) junto al presidente de la Universidad de Puerto Rico, Uroyoán Walker y el rector de la UPR en Cayey, Dr. Mario Medina, en la apertura de la exposición "Imalabra". (Foto Gabriela Ortiz para Fundación Nacional para la Cultura Popular)
El artista (al centro) junto al presidente de la Universidad de Puerto Rico, Uroyoán Walker y el rector de la UPR en Cayey, Dr. Mario Medina, en la apertura de la exposición “Imalabra”. (Foto Gabriela Ortiz para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Antonio Martorell, es el nombre de la exposición que recoge una representación de la amplia obra de este puertorriqueño. La estadía en el Museo de las Américas en el Viejo San Juan hasta enero de 2016 marca el final de la gira de la exposición, que regresa al País luego de viajar desde abril de 2014 por el Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana, Cuba; la Universidad del Claustro de Sor Juana en México D.F. y el Museo de Arte Moderno en Santo Domingo, República Dominicana.

No solo “Imalabra”, sino “exposición retrospectiva de Antonio Martorell y sus amigos”. La salvedad de la extensión del título se hace para resaltar la importancia que el Maestro le da a la contribución y colaboración que siempre ha recibido de sus amigos y cómplices durante su trayectoria. Por eso y porque no podría completar un trabajo si la intervención de los amigos, las exposiciones de Martorell son siempre individuales y colectivas, según comentó el propio artista.

Martorell, al tomar el micrófono, también expresó que además de sus 50 años de trayectoria, eran cinco los aniversarios que estaba celebrando: el primero, más de 30 años vinculados a la Universidad de Puerto Rico en Cayey, que lo ha albergado “cosa muy importante para mí porque yo de niño, en un momento, me vi sin techo. Así que yo aprecio mucho un techo, y el universitario va más allá de las planchas de zinc. El techo universitario es una plataforma de educación y sobretodo de aprendizaje”.

El segundo, 30 años de colaboración sostenida con el amigo Humberto Figueroa que, a través de todos estos años, ha sido curador de todas sus exposiciones. El tercero, 30 años de colaboración con Rosa Luisa Márquez y los teatreros ambulantes de Cayey. El cuarto, todos estos años de la mano con la empresa Model Offset Printing en Humacao, de la cual salen impresos todos sus catálogos y libros.

Por último, Martorell expresó que “hay un aniversario que no tiene tiempo, que es eterno porque el presente, el

Toma de la pieza 'Las Antillas letradas', xilografía e impresión digital sobre papel de 2013. (Foto Gabriela Ortiz para Fundación Nacional para la Cultura Popular)
Toma de la pieza ‘Las Antillas letradas’, xilografía e impresión digital sobre papel de 2013. (Foto Gabriela Ortiz para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

pasado y el futuro tienen un modo mágico de unirse en la acción creadora, y es esto que yo siento y vivo aquí y que ustedes también lo están viviendo: reunirnos en torno al arte, celebrar aquello que nos une. Por eso estamos aquí albergados, con este telón de fondo, hecho originalmente por los cuerpos de los estudiantes de una escuela elemental de Nueva York”.

Esa pieza que adornó el fondo durante el acto protocolar de la apertura es la que han utilizado para promocionar la exposición. Se titula “Buscando a Oscar” y es una xilografía sobre tela que forma un gigantesco mural de 294 banderolas inspirado en un texto corto y significativo de Hostos que lee “La ignorancia es el peor enemigo de la civilización”.

Los banderines de esta obra fueron dibujados primero, luego grabados en madera e impreso sobre la tela. Martorell ha recreado varias versiones, pero esta es la que más le satisfizo. Esta versión de 2015 está dedicada al todavía preso político puertorriqueño Oscar López Rivera y fue descrita por el Maestro como “una sopa de letras que contiene un texto para Oscar el cual los invito a buscar con la cuchara de sus ojos”.

Este santurcino que exhibe felizmente sus 75 años de vida, se ha dado al placer de dibujar, pintar, grabar, escribir, hacer retrato, radio, televisión e instalaciones ambientales. Ese surtido de conocimientos y experiencias anclados en las comunicaciones y en las diferentes ramas humanísticas lo ha conducido a elaborar una plástica multidisciplinaria que envuelve palabras, textos, imágenes, gráficos, impresos, estampados, diferentes medios de elaboración, entre otros elementos.

En términos de ejes temáticos, la obra martorelliana y por consiguiente Imalabra, “es un arte sin categorías que rebasa los encuadres cronológicos, un arte de afirmación desde la continuidad y las siempre necesarias rupturas. Las causas de justicia social, de reclamos de igualdad, de la denuncia firme a la injusticia, a la condición colonial, a la lucha de clase, resaltan entre citas, textos y poemas de figuras literarias del mundo latinoamericano o caribeño, entre otros asuntos de contenido íntimo y celebratorio de lo cotidiano”, según expresó en el catálogo de la exposición el fiel curador de la obra del Maestro, Humberto Figueroa.

Fueron muchas las figuras del ámbito académico, político y artístico que se dieron cita durante la noche de

Toma de una de las instalaciones que se muestran en Imalabra, pero esta vez en el Museo de Arte Moderno en Santo Domingo, República Dominicana. (Foto suministrada)
Toma de una de las instalaciones que se muestran en Imalabra, pero esta vez en el Museo de Arte Moderno en Santo Domingo, República Dominicana. (Foto suministrada)

apertura. Así, caminaron entre las piezas y simpatizaron con los demás espectadores el presidente de la Universidad de Puerto Rico, Urayoán Walker; el rector de la UPR en Cayey, Mario Medina; el honorable Eduardo Bathia, el alcalde de Bayamón Ramón Luis Rivera Cruz, el senador Antonio Fas Alzamora, los artistas plásticos Edwin Báez y Rafael Trelles y la artista de teatro Rosa Luisa Márquez.

Precisamente, en representación de la Universidad de Puerto Rico, el presidente de la institución expresó una palabras de agradecimiento a Antonio Martorell por los años de contribución como artista residente de la UPR de Cayey: “la comunidad universitaria de la Universidad de Puerto Rico tiene una deuda de gratitud con Martorell, quien por los pasados casi 30 años ha sido el artista residente del recinto de Cayey de la Universidad de Puerto Rico. Esto significa que, además del éxito como artista, tanto a nivel local como internacional y del gran reconocimiento de su obra, Martorell nunca ha dejado de ser un universitario. Además, ha procurado que su experiencia como artista forme parte de la experiencia universitaria de los estudiantes”, puntualizó Walker.

Por su parte, Martorell comentó para definir estos 50 años de trayectoria cuya celebración continuó durante la apertura del pasado miércoles: “Nunca sé cuándo comienza una imagen y termina una palabra. Por eso, Imalabra sirve el propósito de mi trabajo, que es más juego que trabajo”.

Esta exhibición que continuará abierta al público hasta el 17 de enero de 2016 cuenta con una serie de actividades que se realizarán en instituciones aliadas. Para más información y calendario de eventos puede visitar la página electrónica del Museo: www.museolasamericas.org

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