Zaperoko: ‘locos’ con los pies en la tierra

Por Jaime Torres Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Cortijo murió la tarde en que Zaperoko debutó.

Fue como, si en un misterioso relevo musical, Edwin Feliciano y Frankie Rodríguez heredaran el ingenio del percusionista cangrejero que se mantuvo a la vanguardia con sus experimentaciones con la bomba y la plena, la música cubana y los ritmos de Brasil.

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La nueva producción de Zaperoko está dedicado a Rafael Cortijo. (archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Aquel domingo 3 de octubre de 1982, Zaperoko subió a la tarima como parte de la cartelera de un baile en el Condado Holiday Inn en celebración del trigésimo aniversario de Santitos Colón en la música, amenizado por Ismael Miranda, Pete “Conde” Rodríguez, Cheo Feliciano, Willie Rosario y, desde Nueva York, Celia Cruz, Tito Puente y Héctor Lavoe, entre otras atracciones.

Hoy, en que Edwin Feliciano acaba de lanzar el disco “30 aniversario”, la memoria de Cortijo es un aliciente que confirma que, como el fenecido maestro, por poco más de tres décadas Zaperoko ha enriquecido el pentagrama con sus fusiones con el songo, la rumba, la bomba y la plena.

“En un proceso reflexivo sobre cómo nació el grupo y cómo fue su debut, me llevaron por el camino de darle un sitial preferente y urgente a nuestros ritmos autóctonos. Minutos antes de nuestra presentación [el 3 de octubre de 1982] llegó la noticia del fallecimiento del maestro Rafael Cortijo. Como siempre, el show tuvo que continuar. Eso para nosotros fue algo muy doloroso, pero a la vez nos despertó una conciencia con respecto al legado del gran maestro de nuestra música”, expresó Feliciano a la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

Desde sus inicios, Zaperoko despuntó como un taller de experimentación para parte de los músicos que trabajaron con la Orquesta Revelación de Ismael Miranda y otros procedentes de la Orquesta Harlow, en Nueva York.

Cuando se documenta la trayectoria de Zaperoko, es obligado pensar en Frankie Rodríguez, Tony Jiménez, Pablo Rosario, Nelson González, Richie Flores, Giovanni Hidalgo, Giovanni Lugo y otros.

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Zaperoko celebra tres décadas de existencia como colectivo musical. (Foto suministrada)

“En ese taller yo llevaba unos cuantos arreglos musicales, pero también se improvisaba mucho, se creaban muchas cosas. En ese espíritu se cimentó el concepto del grupo. A los ensayos asistíamos un gran número de músicos jóvenes y poco a poco se fue concentrando en un grupo más pequeño hasta llegar a grabar nuestra primera producción, “Zaperoko – Cosa de Locos”. Desde ese álbum desarrollamos un estilo y un sonido que he tratado de mantener”, recordó el trombonista, arreglista y compositor.

Fundamental en su historia de 33 años es la aportación del fenecido percusionista Frankie Rodríguez, uno de los eslabones de la Orquesta Harlow. Ambos coincidieron en La Revelación de Ismael Miranda. “Yo era un fiebrú de la salsa y solo tenía unos 18 años. A Frankie lo conocía por sus grabaciones con Harlow, con Chocolate y sobre todo con el Conjunto Folklórico Experimental Nuevayorkino. Tan pronto comenzamos a trabajar juntos me percaté que Frankie era una persona muy conocedora y estudiosa de los diferentes géneros musicales a nivel mundial. Frankie me dio la oportunidad de escuchar e interesarme por lo que conocemos hoy día como World Music: música de Brasil, África, Argentina, Sudamérica, mucha música cubana que en aquellos tiempos no se conseguía fácilmente en Puerto Rico y sobre todo, Cortijo, Canario y todos los intérpretes legendarios de nuestra música”, reconoció Edwin Feliciano, quien también le agradece mucho al tresista Nelson González.

Posiblemente no se conoce otra agrupación en Puerto Rico que haya aportado tanto al pentagrama mediante la fusión y experimentación con los ritmos del Caribe. Después de los discos “Cosa de locos”, “Still Crazy” y “Tarde en la noche”, orientado más a la onda salsera romántica, Feliciano alcanzó la madurez de su propuesta musical al aunar esfuerzos con Los Pleneros del Truco en la producción “Fusión caribeña” de Truco & Zaperoko.

“Para mí es algo muy gratificante porque en estos días yo creo que no existe una sola producción musical de cualquier género que cuando preguntan cuál es el concepto, no contesten que es una fusión de esto con esto otro, etcétera. Desde la producción “Fusión caribeña”, comenzamos una forma diferente de ver los ritmos y las alianzas entre diferentes ritmos y géneros musicales. Nosotros comenzamos esa fusión desde el día uno en que comenzamos los talleres musicales de Zaperoko. Como músico y arreglista me complace mucho que a nuestros compañeros músicos les haya influenciado en algo esa forma de ver la música y sobre todo que haya tenido tanta aceptación del público de Puerto Rico como del público internacional”.

De hecho, otro ser de luz en su camino fue el insigne compositor Tite Curet Alonso, quien le recomendó que en sus fusiones echaran mano al folclor afroboricua.

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La cantautora Nore Feliciano, aquí con su orgulloso progenitor, aporta el tema “Cría” a esta producción. (Foto suministrada)

“Tite me comentó: ‘yo te veo más haciendo la música que ustedes acostumbran a tocar pero dirigiéndote más hacia los ritmos de bomba y plena como ustedes acostumbraban en un principio’. Don Tite, me dejó pensativo, pero años más tarde lo entendí y decidí tomar el verdadero camino, así que de ahí en adelante mi primer proyecto fue la fusión caribeña junto a Los Pleneros del Truco y así por el estilo los demás proyectos que realizamos incorporando nuestros ritmos autóctonos en nuestro repertorio”.

Naturalmente, en “30 aniversario” no falta la irresistible plena y el aporte de su estrecho colaborador Ray Maysonet.

Empero, entre varios invitados especiales, sobresale su hija Nore Feliciano, quien interpreta versiones en portugués y castellano de la composición “Cría”, en que resulta más que evidente su desarrollo como intérprete y dominio de la cadencia carioca.

“Es una gran emoción porque he visto a Nore desarrollarse en el ambiente musical de una manera muy consistente. El aplomo de Nore en sus interpretaciones no deja de hacerme sentir muy feliz y orgulloso de su desempeño. Fue un verdadero reto al que la enfrenté, porque el tema tiene una letra muy complicada para pronunciar y sobre todo para traducir y hacer la versión en español en un tiempo muy limitado. Ese tema es muy especial para mí, ya que se lo dedico a todos los hijos de mis compañeros músicos y amigos que los he visto nacer, crecer y desarrollarse durante los más de treinta años que tiene la agrupación”.

Otra de las sorpresas de “30 aniversario” es la versión que Zaperoko presenta del estándar “Papá Bocó”, que interpreta Osvaldo Román y que resalta la importancia del sincretismo en la música popular.

“Esta obra del maestro dominicano Manuel Sánchez Acosta es uno de mis temas favoritos del cancionero caribeño. Le ofrecí el tema a un extraordinario sonero y cantante como Osvaldo Román, porque es un tema que requiere tener conocimientos para no cantar disparates. Este tipo de tema es parte de la historia cultural de nuestro Caribe, en específico de Haití. Muy bien recreada por el maestro Sánchez Acosta, logrando llevar un tema de unas doctrinas pertenecientes al acervo cultural haitiano en una forma muy elegante. Osvaldo logró una excelente interpretación del tema desde mi consideración musical”.

Sin embargo, “Allá hay boricuas”, interpretada por el plenero Chayky González, es una reafirmación de la riqueza de la nacionalidad puertorriqueña y su enorme talento como producto para exportar al Planeta.

“En este momento histórico la autoestima del puertorriqueño está por el piso, pero la realidad es que hay un interés desmedido en tratar de lograr hacer que nos sintamos menos. Cuando uno mira las dimensiones y la población de nuestra Isla comparada con las grandes potencias, en verdad nosotros somos muy especiales y en donde quiera hay un boricua que se destaca. Necesitamos, es urgente, nuestra reafirmación como País, como Nación”.

Original del tresista y compositor no vidente Arsenio Rodríguez, “Yo nací del África” es como la síntesis del trabajo musical de Zaperoko. África entraña una herencia que no se agota. Aparte de un canto contra el racismo, “Yo nací del África” ratifica la influencia cultural del continente -en que se originaron la vida y el tambor- en los músicos de su generación.

“Este es un tema del repertorio de Arsenio, que en el contexto en que se dio, para los años 60, parece increíble pero todavía en el 2015 estamos viendo acciones de racismo extremo alrededor del mundo. El asunto es que para nosotros los caribeños esas acciones no las percibimos y cuando las vemos, pensamos que estamos muy lejos de ellas, pero no es así. En realidad, nuestra música emana de esas raíces africanas y nuestra cultura es fiel testimonio de eso. Cuando Arsenio compuso este tema, para mí fue genial. Arsenio era de descendencia congolesa y su abuelo le enseñaba las tradiciones ancestrales del Congo. Así que Arsenio se cuestionaba el por qué de su apellido Rodríguez, al igual que la de sus compañeros músicos que eran de tez oscura. Hacer una versión del tema es pertinente para establecer claramente nuestras verdaderas raíces. Por algo llevamos el ritmo del tambor en nuestros corazones”.

El 30 de noviembre de 2013 Zaperoko celebró su trigésimo aniversario en la plaza de recreo de Luquillo, con invitados como Giovanni Hidalgo y el cantante Cuquito Palacios.

Con el lanzamiento de su nuevo cd, Feliciano busca alternativas para un nuevo concierto junto a otros ex integrantes de la orquesta.

El disco “30 aniversario” ya se consigue en la tiendita de la Fundación Nacional para la Cultura Popular y en establecimientos como Walmart, Disco Hit, Viera Discos y en el portal cdbaby.com.

Tres décadas después, Zaperoko no es cosa de locos… Edwin Feliciano y sus muchachos sí que tienen muy bien puestos sus pies sobre la tierra.

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