Zenón con otra aportación de peso

Por Rafael Vega Curry
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

Del aguinaldo a la plena, de Bobby Capó a Tite Curet Alonso, son muchas las vertientes de la música de Puerto Rico que ha explorado, desde la perspectiva del jazz, el gran saxofonista Miguel Zenón. En “Identities are Changeable”, sin embargo, su punto de partida no es un estilo musical ni un repertorio, sino la identidad puertorriqueña misma, según ha sido vivida, modificada y transmitida a nuevas generaciones por boricuas de la diáspora, específicamente de la ciudad de Nueva York.

Scan1
Carátula de la nueva producción de Miguel Zenón. (Foto suministrada)

Se trata del proyecto más ambicioso de Zenón, ganador tanto de la beca Guggenheim como de la MacArthur, dos de los galardones culturales más prestigiosos del planeta. Comisionado por el programa Peak Performances de Montclair State University, de Nueva Jersey, incorpora no solo una orquesta tipo big band y vídeo (en sus presentaciones en vivo) sino también testimonios orales de siete hombres y mujeres que relatan lo que es ser un(a) puertorriqueño(a) en la Nueva York del siglo 21, entrevistados por el propio Zenón. Al incluir las grabaciones de sus voces y una variedad de perspectivas –incluyendo la del prominente sociólogo Juan Flores, quien falleció recientemente- el álbum adquiere un aire de documental sociológico.

Pero no se equivoque nadie. Este es un disco de jazz, jazz de cinco estrellas con poderosas composiciones y arreglos hechos por el propio Zenón; sus maravillosos solos en el saxo alto; y el experto acompañamiento de los integrantes de su cuarteto de largos años: Luis Perdomo en el piano, Hans Glawischnig en el bajo y Henry Cole en la batería.

La potencia de la big band, integrada por cinco saxofones, cuatro trompetas y tres trombones, se manifiesta desde el primer corte, “¿De dónde vienes? (Obertura)” y prosigue en el segundo, que da título al CD. En este, el apoyo de los vientos al solo de saxo de Zenón alcanza niveles de gran brío y hermosura. Algo similar ocurre en “Same Fight”, con el juguetón interplay del saxo alto y los vientos. Como oyente, uno ya espera de Zenón solos brillantes, con giros y vueltas imprevistas de gran inteligencia y frescura; en temas como este, se descubre que el músico también es capaz de aplicar todas esas cualidades a sus composiciones para big band, en las que se nota ocasionalmente la influencia de Guillermo Klein, con cuya banda ha tocado el músico boricua.

Hay otros dos recursos técnicos que Zenón emplea aquí con gran efectividad. Temas como “My Home” y “Second Generation Lullaby” –que incluye un excelente solo de bajo de Glawischnig y un excepcional solo de Zenón, acompañado por los trombones- atan de manera directa las palabras a la música, lo que intensifica el efecto de lo hablado. Por otro lado, los contrapuntos rítmicos son otro acierto, que provee impulso y complejidad a piezas como “Same Fight” y “First Language”.

“Identities are Changeable” no es un disco fácil; más de un oyente sentirá que la insistencia en la palabra hablada distrae de la riqueza de su música. Pero ese es un efecto pasajero, sobre todo si el disco se escucha con atención y de principio a fin (para quienes deseen leer las transcripciones completas de las entrevistas, estas están disponibles en miguelzenon.com). Este álbum hay que abordarlo como lo que es: un trabajo pionero en el jazz puertorriqueño en lo que se refiere a una indagación en torno a una cultura, y posiblemente en el jazz en general. Una resonante afirmación de la puertorriqueñidad a principios del siglo 21, en toda su complejidad… y otra obra maestra de uno de nuestros más grandes músicos, en cualquier género.

Total
0
Shares
Deja un comentario
Noticias relacionadas
Total
0
Share