Un vistazo a ‘la tumba de al lado’

Por Miguel Diffoot
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

El 50mo. Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña, Neysa Jordán y Teatro El Cemí presentaron recientemente en el Teatro Francisco Arriví, la versión teatral de la novela “El tipo de la tumba de al lado” (cuyo título original en sueco es “Grabben i graven bredvid”), de la autora noruega Katarina Mazetti; y adaptada al teatro por el actor francés Alain Ganas. Esta versión al español de Josep María Pou también fue presentada en el Teatro Yagüez, en Mayagüez.

Trasfondo de una obra –

Katarina Mazetti nació en Estocolmo, Suecia. Posee una maestría en Literatura e Inglés de la Universidad de Lund. Es maestra, periodista y productora de programación radial. Comenzó escribiendo literatura infantil siendo “El tipo de la tumba de al lado” -conocida en versión inglesa como “Benny & Shrimp”- su primer escrito para adultos, basándose en sus experiencias como esposa de un granjero. Su fama la ha llevado a participar de diversos eventos literarios en Rusia, Alemania, Canadá y Francia.

“El tipo de la tumba de al lado” ha capturado la atención de los amantes de las historias románticas, convirtiéndola en un bestseller, con más de 500,000 ejemplares vendidos en Suecia; y traducida, posteriormente, a 22 idiomas. De lectura sencilla y refrescante, alterna su narrativa entre dos personajes: Laura, una viuda culta, bibliotecaria, amante de la ópera, de Kant, Schopenhauer, Lacan; y Pablo, un granjero simple, cuya vida sin mundo la sobrevive entre vacas y estiércol. Ambos han perdido un ser querido: ella a su marido en un trágico accidente y él a su madre. Ella se siente sola y con el pesar de no haber podido tener un hijo; él recuerda con nostalgia a su progenitora.

Laura y Pablo se conocen en el cementerio. Al principio solo se miran de reojo, juzgando y criticando la vestimenta y las actitudes del otro; pero se vencen los prejuicios cuando una simple sonrisa de Pablo rompe la barrera para dar comienzo a una relación de desiguales, conflictiva y difícil. La soledad de ambos es el motor que les impulsa al riesgo de iniciar una relación que, en otras circunstancias, hubiese sido imposible. La vivacidad sexual inicial conduce luego a un cariño genuino pero, como “las apariencias -a veces- no engañan”, comienzan los conflictos entre unos caracteres opuestos, aparentemente incapaces de cambiar. Esta situación insalvable requerirá de un sacrificio extremo para poder llegar a feliz término. Esta historia de segundas oportunidades concluye con un acuerdo: la promesa de varios encuentros sexuales esporádicos -tres en este caso- para con ellos satisfacer la necesidad de compañía, aunque sea intermitente; y, en el caso de Laura, la de tener un hijo.

La producción en detalle –

El escenario del Teatro Francisco Arriví estuvo decorado con dos bancos colocados en el proscenio; detrás, un muro de roca gris oscuro que los separa del césped verdoso; y, hacia el fondo, un cielo claro con nubes en movimiento pausado pero constante.

La efectividad de esta puesta en escena tiene que recaer, necesariamente, en una acertada dirección; pero, sobre todo, en el carisma individual de los intérpretes y de la química que puedan lograr en conjunto. La adaptación de la novela de Mazetti es inteligente, pero no deja de ser narrativa llevada a un género distinto, por no decir opuesto, como lo es el teatro. La consecuencia es un tedio lógico que logra, en ocasiones, despertarnos a duras penas. Tal vez, en un espacio más íntimo que el del Arriví, el proyecto pudiese tener mejores resultados. Por suerte, Laura y Pablo fueron interpretados por Linnette Torres y René Monclova, respectivamente, quienes poseen las destrezas y talentos necesarios para sobreponerse a un texto poco teatral.

Linnette Torres, como “Laura”, supo darle humor y vitalidad a sus intervenciones (contrario a la original Desirée

Detalle de la escenografía presentada en la puesta en escena en el Teatro Francisco Arriví. (Foto Neysa Jordán)
Detalle de la escenografía presentada en la puesta en escena en el Teatro Francisco Arriví. (Foto Neysa Jordán)

Wallin, quien es más anodina, más austera y menos bonita); y René Monclova, como “Pablo”, fue rústico, simple y ruralista, como lo demanda quien solo ha vivido para la granja. La pieza coge vuelo cuando ambos personajes, finalmente, se unen, formando la relación accidentada que luego les llevará a la separación final. Hay buenos momentos de ternura, así como de pasión sin filtro, muy bien logrados. Pero tal vez por querer acercar la acción al público puertorriqueño y darle un ritmo acelerado al texto, se perdió el aspecto solitario y hasta patético de ambos personajes, que es lo que en realidad los lleva a unirse, aún con sus diferencias. De nuevo, un ambiente más íntimo era imprescindible.

La dirección de Axel Cintrón logra darle vida al texto con movimientos justos y necesarios. Utiliza todo el espacio con inteligencia, aún cuando nos pareció excesivo cubrir el escenario con una escenografía que en realidad sobraba la mayor parte del tiempo. La producción debería tomar esto en cuenta para una próxima ocasión; no solo resultaría más económico cerrar el espacio y minimizar lo innecesario, si no que facilitaría llevarla a otros teatros en el País. Seguro que otros públicos fuera del área metropolitana disfrutarían de una historia sencilla, real, bien dirigida y con buenas actuaciones.

Ficha técnica –

Producción: Neysa Jordán y Toño Muñiz; Gerente de producción: Aida Cruz, Teatro El Cemí, Inc; Dirección: Axel Cintrón; Regidor-asistente: Omar Torres; Dramaturgia: Alain Ganas; Traducción al español: Josep Maria Pou; Diseño de iluminación: Fernando Aguilú; Diseño de escenografía: Ana Garay; Realización de escenografía: Gil Piñero y Maelo Rivera; Asistente de producción: Javier Malavé Bonet; Maquillaje: Mirla ‘Awilda’ Rivera; Video arte: Neysa Jordán; Vestuario: Mirla ‘Awilda’ Rivera; Manejo de medios: Javier del Valle; Diseño gráfico: Artegráfiko Corp; Anuncio de televisión: Neysa Jordán; Anuncio de radio: Carlos Lazarte y Pipo Torres; Espacio sonoro: Santiago Alegría; Fotos: Neysa Jordán.

Total
0
Shares
Deja un comentario
Noticias relacionadas
Leer más

‘6 en 1’ en su realidad

Por Alina Marrero Para Fundación Nacional para la Cultura Popular Conocí a Víctor Alicea en 1983, en el…
Leer más

‘Pargo’: sincera y efectiva

Por Alina Marrero Para Fundación Nacional para la Cultura Popular Desde que supimos quién fue, admiramos a Orson…
Total
0
Share