Gladys Rodríguez con la juventud en mente

Justo en plena celebración del 60 aniversario de la televisión puertorriqueña, la primera actriz Gladys Rodríguez apuesta a que la juventud rescatará nuestra cultura para que surjan nuevos talleres de trabajo.

“Yo tuve la bendición de Dios de que trabajé cuando estaba el ‘boom’ de la televisión en Puerto Rico. ¡Se podía hacer de todo! Yo empecé bien jovencita a trabajar. Protagonicé muchísimas telenovelas y me llamaron para teatro, comedias y musicales”, indicó complacida.

La protagonista de exitosos melodramas por Telemundo, como “Ariana”, “Rojo verano”, “Marta Lloréns”, “Julieta, una historia de amor” -cuyo personaje murió para dejar a Giselle Blondet en su primer rol estelar- y “Fue sin querer”, destacó que “me tocó vivir en la época de oro de la televisión, el teatro y el cine. Imagínate, la satisfacción es bien grande”.

“Mucha gente me pregunta por qué no me fui a trabajar en Estados Unidos. A la verdad, que no tuve necesidad. Todo el trabajo lo hacía aquí. No tuve la necesidad como están los actores hoy día. Aquí hay un talento extraordinario que se tiene que ir, porque no cuenta con las oportunidades”, agregó con pesar.

Aunque lastimada por la ausencia de talleres para la clase dramática del País, Rodríguez entiende que “eso está en manos de la juventud. Aquí hay una juventud con un talento extraordinario. No tan solo actores, sino que hay libretistas, productores, técnicos. La juventud es la que se tiene que levantar y coger el toro por los cuernos. Debe levantar la cultura: el teatro, el cine, la televisión. Eso está en la juventud. Yo tengo fe de que va a ser así”.

Explicó que ahora que regresó, después de haber estado en la Florida por dos años, se ha dado cuenta que hay una cepa de puertorriqueños jóvenes y profesionales que están abriendo restaurantes… “El otro día, me encontré con unos médicos. En todas las profesiones se está levantando la juventud. También, se tiene que levantar en la cultura y tengo fe en que lo va a hacer”.

La inolvidable “Teresa” de la comedia “Los García” -a finales de la década de 1970- y la “Angelina” del filme “Lo que le pasó a Santiago” -nominado al Premio Oscar en 1989, en la categoría de Mejor Película Extranjera- insistió en que “la cultura está en manos de ellos (los jóvenes), sobre todo, el talento que está estudiando teatro en la Universidad de Puerto Rico. Que tomen conciencia de que en ellos está el poder de cambiar esa situación”.

Al ser abordada sobre lo que opina de los melodramas que se producen en Miami, Colombia o México -que transmite la televisión local y la hispana en Estados Unidos- Gladys aclaró que “casi nunca veo televisión, porque estoy involucrada en otras cosas. Si te digo, que siempre he creído que los temas que se presenten en las novelas y en lo demás deben ser simples…. No hay necesidad de volar con dinamita un carro o con efectos especiales. Las telenovelas deberían ser de sentimientos… No me gusta ver tanto sexo en la televisión, ni tantos cuerpos desnudos. Yo trabajé en otra época, en la que los temas eran color de rosa…”

Una actriz entre galanes –
Gladys Rodríguez admitió que el personaje de “Marta Lloréns” -de la novela del mismo nombre- dejó una huella en su vida. “Me acuerdo de ese personaje. Yo me vi retratada en ella. Yo nací humilde en El Fanguito en Santurce y me crié en Puerta de Tierra. Gracias a Dios he logrado muchas cosas, pero vine de bien abajo. Ese personaje me marcó para toda la vida”, precisó.

La artista guarda gratos recuerdos de sus trabajos con Arnaldo André en “Ariana” y “Julieta, una historia de amor”; con Rogelio Guerra en “Rojo verano” -y en la exitosa obra “El próximo año a la misma hora”- con Juan José Camero en “Marta Lloréns” y con Sandro de América en “Fue sin querer”.

Enfatizó que “Rogelio Guerra fue un buen compañero y excelente actor… De Sandro (ya fallecido) tengo muchos recuerdos. Era una persona muy humilde. Cuando me dijeron que iba a protagonizar con Sandro, me puse bien nerviosa. Pero al verlo, lo encontré tan humilde, tan humano y noble. Trabajar con él fue una experiencia muy linda”.

En agenda “Conversaciones con mamá” –
Luego de haber protagonizado la obra “Eréndira” junto a Idalia Pérez Garay, en una producción de Coribantes en el Centro de Bellas Artes de Santurce, Gladys Rodríguez ensaya para la puesta en escena de “Conversaciones con mamá” con Braulio Castillo, hijo.

“Estoy encantada, porque este libreto lo leí hace cinco o seis años y yo quería hacerlo, pero no se dio en ese momento… Después me llamó (el productor) Aníbal Rubio para decirme que lo iba a hacer y me volví loca. ¡Se me dio! No tan solo eso, sino que la dirige Dean Zayas, quien es maestro de maestros, director de directores”, comentó.

Rodríguez elogió a Castillo, hijo, a quien considera, “un talento y un profesional de siete pares. Todo me lo han dado como en bandeja de plata y estoy muy contenta”.

Al recordar su participación estelar a finales de los años 60 en la telenovela “La mujer de aquella noche” con Braulio Castillo (padre), Gladys sostuvo que “para mí ha sido una satisfacción muy grande. Braulio (padre) es un alma muy noble y bueno, un caballero. A eso le añades, un talento extraordinario… Todo lo heredó el hijo, que tiene el alma noble del padre. Es un caballero y ser humano bueno. Me siento bendecida por Dios al haber tenido la oportunidad de trabajar con el padre y ahora, en este momento de mi vida, trabajar con el hijo. Eso ha sido un regalo bien grande. Estoy bien contenta”.

La también escritora del libro “Aliup”, que estudia una maestría en Teología y labora con uno de sus herederos en la Florida, resaltó que su personaje en “Conversaciones con mamá” es una mujer de la Tercera Edad, con toda la sabiduría de los años y una relación preciosa con su hijo “Jaime” (Braulio).

“Conversaciones con mamá” se presentará del 25 de abril al 4 de mayo en el Centro de Bellas Artes de Santurce y luego el 24 y 25 de mayo en el Teatro Yagüez en Mayagüez.

Total
0
Shares
Deja un comentario
Noticias relacionadas
Total
0
Share