| Antonio Cabán Vale “El Topo” sigue sumando reconocimientos
a su valioso legado musical
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular

Antonio Cabán Vale “El Topo” recibe el abrazo de Danny Rivera al momento de presentar al cantautor la escultura titulada “Antonia” realizada por Santos Torres.
(Foto Tamara Yantín) |
|
El valioso legado del cantautor mocano Antonio Cabán Vale “El Topo” al pentagrama nacional fue reconocido durante el Vigésimo Encuentro de Coleccionistas de Música Popular celebrado en el Centro de Bellas Artes de Caguas. Aunque sencillo, el acto estuvo muy ameno y lucido, pues los artistas participantes lograron mantener el entusiasmo entre el auditorio. Este homenaje se suma a los varios que, durante los últimos tiempos, se le han rendido como pionero del movimiento de La Nueva Canción Puertorriqueña – surgido como respuesta filial a la Nueva Trova cubana hace 38 años –, tanto en su patria como en Estados Unidos.
Como es de conocimiento general, la amplia discografía desarrollada por “El Topo” recoge por lo menos una veintena de selecciones que alcanzaron categoría de estándares dentro del referido ciclo, mismo que experimentó su etapa cumbre durante las décadas de 1970 y 1980. Sin embargo, una composición en particular, que data de cuatro años antes de que La Nueva Canción Puertorriqueña quedara instituida como movimiento cultural oficial de una generación de compatriotas, habría de reservarle un sitial imperecedero entre nuestros melodistas más notables a partir de la segunda mitad del Siglo 20. Se trata de la danza “Verde luz” que, según ha narrado en innumerables oportunidades, “la escribí en mi hospedaje en la Urbanización Santa Rita, en Río Piedras, cuando estaba en la Universidad, en 1966”.
Hoy esta pieza es un clásico que no cesa de acumular versiones discográficas, las cuales ya sobrepasan por mucho el centenar. Fue estrenada por el Grupo Taoné – del cual él formaba parte – en 1970, pero cobró impulso a partir de la versión que Haciendo Punto En Otro Son registrara en 1976 para el álbum titulado con el nombre de dicho colectivo, editado por el sello Artomax.
La variedad artística incluyó a un niño declamador, quien ataviado a la usanza campesina perpetuada en el folklore, arrancó sonoros aplausos con sus recitaciones de poemas jíbaros. Gustó mucho, especialmente, uno inspirado en la diferencia entre lo que acostumbrábamos comer hace décadas y lo que ingerimos hoy. Resultó simpatiquísima la estrofa que evocaba al jibarito que, por primera vez en su vida, visitaba un restaurante y sorprendía al mesero solicitándole “una orden de marota”.
Elvin Torres, Chabela Rodríguez y el consagrado Danny Rivera interpretaron sus composiciones más representativas –

El cantautor Antonio Cabán Vale “El Topo” posa junto al escultor Santos Torres durante el homenaje que la Asociación de Coleccionistas de Música Popular de Puerto Rico le rindió en Caguas.
(Foto Tamara Yantín) |
|
El tributo musical abrió con la actuación del cantante Elvin Torres interpretando la muy difundida balada “Expresa lo que sientes”, acompañado por el guitarrista Juan Carlos “Kacho” Montalvo. Este vocalista causó muy grata impresión, tanto por la brillantez que fue capaz de impartirle a las seis canciones que interpretó como por su elegante figura. Igualmente destacada fue la participación de la talentosa Chabela Rodríguez, quien arrancó entusiastas aplausos con sus interpretaciones de “En las manos del campo” y “Antonia”.
Tras ella apareció la figura más esperada de la función, Danny Rivera, uno de los más fieles exponentes de la música de “El Topo”. Desde su entrada al escenario, este consagrado cantante fue pródigo en elogios hacia el homenajeado. Sin embargo, irónicamente, no inició su actuación con una composición de él, sino con otra muy ajena al repertorio del mocano: “Estando contigo” – o “Madrigal” –, el clásico bolero de Don Felo. Menos mal que no demoró en interpretar la infaltable “Verde luz”, a la cual se unieron “El Topo”, Elvin y Chabela.
Antonio Cabán Vale, cuyo apodo le fue estampado por el poeta guayanillense José Manuel Torres Santiago – director del grupo poético Guajana y de la revista homónima, de la cual nuestro reseñado formaba parte – aludiendo a su baja estatura, recibió una escultura por parte de la Asociación Puertorriqueña de Coleccionistas de Música Popular de manos del escultor Santos Torres.
La entrega de la obra marcó uno de los momentos más solemnes de la tarde. Lleno de emoción, Danny Rivera abrazó al cantautor mientras el escultor de la obra, sostenía la pieza que rememora a Antonia en un gesto de solemnidad.
El acto concluyó con la interpretación de “Solina”, otro estándar de “El Topo”, a la que se unieron a éste los otros vocalistas, mientras la concurrencia coreaba complacida.
6/jun/08
^regresar arriba
|