| Todo listo para el ‘Hairspray’ boricua
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular

El actor Junior Álvarez confía en el éxito de “Hairspray” en su estreno mundial en nuestro vernáculo en el teatro musical.
(Foto suministrada) |
|
Dos versiones cinematográficas en menos de 20 años y una exitosa adaptación teatral para Broadway de una obra que, aunque salpicada de humor, enlaza dos elementos que siempre han cautivado a los amantes del celuloide y el teatro popular, el tema de la violencia que caracterizó la lucha por la integración racial en Estados Unidos – especialmente durante la década de 1960 cuando alcanzó sus instantes más dramáticos – y la música juvenil que enmarcó aquella etapa histórica –, han provocado que el montaje de “Hairspray” en el Centro de Bellas Artes de Santurce (septiembre 5-7) haya generado la expectación que sus productores, Adianez Ramos y Manuel Correa, esperaban. Y, hasta una sorpresiva e injustificada controversia surgida casi en vísperas de su estreno se le sumó como refuerzo promocional. Al menos, ojalá, en eso podría convertirse.
En su versión original, “Hairspray” fue llevada a la pantalla gigante por el director John Waters en 1986, aunque su estreno aconteció en 1988. Los personajes protagónicos, la regordeta “Tracy” y sus padres “Wilbur” y “Edna Turnblad”, fueron encarnados por Ruth Brown, Sonny Bono y el célebre transformista Divine, respectivamente. El elenco fue completado por Collen Fitzpatrick, Michael Saint Gerard, Deborah Harry “Blondie”, Ricki Lake, Leslie Ann Powers, Jerry Stiller, Rick Ocasek, Shawn Thompson, Pia Zadora y el propio realizador.
La segunda, estrenada el año pasado, tuvo como protagonistas a Queen Latifah, John Travolta y Christopher Walken. Esta vez el reparto incluyó, entre otros y dando vida a los personajes más relevantes, a Michelle Pfeiffer (como la odiosa “Velma Von Tussel”); Zac Efron (caracterizando a “Link Larkin”) y Elijah Kelly en el papel de “Seaweed”.
Para Junior Álvarez, el personaje de “Edna Turnblad” significa
el mayor reto de su carrera –
Detalle significativo de esta propuesta teatral es el hecho de que es la primera vez que se traduce al español. Por tratarse de una comedia musical, muy al estilo norteamericano, el texto implica que, además de actuar, por lo menos el grueso del elenco – sobre todo los actores principales – también canten y bailen. Y, efectivamente, en este montaje la mayoría de los artistas, unos más que otros, tiene experiencia en las tres facetas. Por ejemplo, Yahaira Rosado Torruellas fue seleccionada a través de rigurosas audiciones para el personaje de “Tracy”. A Silverio Pérez (“Wilbur”) no lo hemos visto “metido” a bailarín, pero ha sido cantante y actor desde su juventud. Sin embargo, a quien sólo hemos conocido como actor es a Junior Álvarez, que aquí representa a la gruesa y acomplejada “Edna Turnblad”.

Junior Álvarez en el personaje “Edna Turnblad”, el cual fuera representado en versiones fílmicas de la obra por los actores Divine (1986) y John Travolta (2007).
(Foto suministrada) |
|
“Para mí, ‘Hairspray’ representa el mayor reto de mi carrera, porque me expone a experiencias nuevas. Interpreto un personaje femenino y tengo que estrenarme en otras facetas. Siempre he hecho trabajos dramáticos y comedia tradicional, tanto en teatro como en televisión. El teatro musical al estilo Broadway es algo nuevo para mí. Pero soy un profesional que ama este trabajo y no temo a los retos. En cada proyecto me esfuerzo por dar el máximo”, manifiesta convencido de que saldrá airoso en su desempeño.
─ ¿Viste las dos versiones fílmicas de esta comedia o la producción de Broadway a manera de estudio para este nuevo trabajo?
“No. Sí vi la segunda película, en el que John Travolta caracteriza el personaje de ‘Edna’. Esa es mi única referencia. Pero, entiendo que es suficiente por la naturaleza de la historia, que no da pie a versiones libres o a adaptaciones para ser ambientadas en otro país. El libreto fue traducido por Elsa López siendo fiel al guión original. En la música se utilizan las mismas partituras y las mismas canciones, que fueron traducidas al español por Aida Encarnación, quien también caracteriza el personaje de ‘Mottormouth Maybelle”.
Resulta muy obvio el hecho de que Junior Álvarez atraviesa una de las etapas más fructíferas de su carrera desde que se diera a conocer, hace casi tres décadas, en las novelas de Telemundo formando pareja romántica juvenil con la bellísima Giselle Blondet. Durante los últimos tiempos ha tenido mayor exposición como comediante, específicamente interpretando el personaje de “Aníbal, El Sucio” en los segmentos humorístico de “Mediodía Puerto Rico” a través de WAPA TV/ Canal 4.
Al momento de redactar este reportaje se encontraba ensayando, también, la picaresca comedia “Con el micrófono agarrao”, cuyo estreno en el Teatro Georgetti estaba pautado para el 5 de septiembre… ¡el mismo día que “Hairspray”! O sea, que saldría de una obra para actuar en otra.

Junior Álvarez, junto a Gyslaine Núñez y Blanca Maldonado, en pleno ensayo de uno de los números bailables del musical “Hairspray”.
(Foto suministrada) |
|
De vuelta a la producción que ahora nos ocupa, es preciso señalar que la acción transcurre en Baltimore, en 1962. Gira en torno a la figura “Tracy Turnblad”, una chica poseedora de gran talento como actriz, bailarina y cantante, que hace grandes esfuerzos por descollar en el ambiente del espectáculo. Su meta inmediata es ser invitada al programa televisivo “El show de Corny Collins” y, en su afán por abrirse camino hacia tal objetivo, se inscribe en el concurso “Señorita Hairspray”. Aquí, “Velma Von Tussel”, madre de “Amber”, otra de las competidoras, se empeña en hacerle la vida más difícil de lo que ya es. Porque su principal obstáculo para lograr la realización de sus sueños es ser demasiado gorda.
Otras tramas se enlazan con la de “Tracy”, recreando el ambiente social de la época, cuando el racismo y el pandillerismo alcanzaron los más altos niveles y el rock’n roll, el twist y la moda “go-go” causaban furor entre la juventud.
Activistas contra el racismo se apresuraron a condenar a los productores de “Hairspray” –
A ley de una semana para subir a escena, de repente resulta que la activista Palmira Ríos González, ex-presidenta de la Comisión de Derechos Civiles, se había enterado de que al cantante Éktor Rivera – egresado del programa-concurso televisivo “Objetivo fama” – le sería bronceada la piel con laser para caracterizar el personaje del negro “Seaweed”. Sin entrevistar al respecto a los realizadores de la producción, se apresuró a convocar a los medios a una conferencia de prensa para denunciar públicamente tal práctica.
“Volver a la práctica de pintar a actores blancos para hacerlos lucir negros o negras le resta oportunidades de empleo al talento afroboricua y desalienta su entrada al campo de las artes escénicas y el entretenimiento. Aprovechamos esta coyuntura para exhortar a los productores de teatro, espectáculos musicales, anuncios comerciales y programas televisivos del país a integrar talentos afropuertorriqueños en sus producciones y a representar la diversidad de nuestra nación en su trabajo. No podemos contribuir a la invisibilidad de los negros en la sociedad y la cultura de Puerto Rico”, argumentó luciendo indignada, siendo acompañada por Sonny Falú, director de campaña de Ebenecer López, aspirante a representante por el Partido Puertorriqueños por Puerto Rico y co-fundador del Concilio Puetorriqueño Contra el Racismo. Éste se unió al coro de protestas, pero no pudo asistir al encuentro con los periodistas.

Ektor, que anteriormente ha actuado en musicales como “Godspell” y “Fama”, interpreta en “Hairspray” el personaje de “Seaweed”.
(Foto suministrada) |
|
Definitivamente, estos paladines de la comunidad negra no se enteraron que par de días antes, el director Alejandro Primero había manifestado a través de la prensa que para las audiciones realizadas en el Teatro Taller Camándula, en Río Piedras, asistieron menos actores negros que los que esperaban y que, para producciones como ésta, en Puerto Rico no existen tantos talentos porque aquí “no existe tradición de teatro musical”. O sea, puede haber un cantante negro que sea buen actor, pero que no sepa bailar. O que sea magnífico bailarín y dé el grado como actor, pero no canta. Aquellos capaces de desempeñarse a cabalidad en las tres facetas son escasos. Y ninguno de esos estuvo disponible para este proyecto.
“En ‘Hairspray’ no hay racismo, sino un grupo de trabajo muy bueno con ganas de ofrecer al público un gran espectáculo. No sé de dónde esa gente sacó esa información, equivocada, porque nadie vino a preguntarnos en un ensayo. En esta producción hay 13 bailarines negros. A Éktor no se le pintará, sino que tendrá un ‘tanning’ para acenturar el color de su piel con la idea de que el público pueda comparar esta versión con la película y con la producción de Broadway. Además, las luces en escena así lo requieren. Lo que me parece más triste es que el Partido Puertorriqueños por Puerto Rico se haya prestado a utilizarnos como balón politico”, remachó tajante el experimentado director, aunque muy confiado en el éxito de este ambicioso montaje.
29/ago/08
^regresar arriba
|