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Paoli Mejías y Spanish Harlem:
tremendo banquete
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.
Tienen sabor. Tienen ritmo y cadencia. Y en alas del vaivén
afroantillano, Paoli Mejías y la Spanish Harlem Orchestra
han legado dos excelentes producciones al mercado discográfico
este verano. Aquí damos un vistazo a estas dos producciones
que serán la delicia de los amantes de la clave.
Paoli Mejías
“Mi tambor”
(JMCD / 2004-1)
Productor: Paoli Mejía
He aquí otras de las producciones destinadas a figurar entre
las mejores del 2004 en el panorama de la música afrocaribeña.
En “Mi tambor”, no existe respiro para la descarga.
Se trata de un esfuerzo del virtuoso percusionista Paoli Mejías
que bien valió la pena. Revestido de paciencia, aguardó
por la disponibilidad de los músicos que deseaba tener como
compañeros en este compacto, financiado con sus propios recursos.
El resultado es, sencillamente, una joya.
Piro Rodríguez y Héctor López (trompetistas);
Conrad Herwig (trombonista); Miguel Zenón, David Sánchez,
José Luis «Chegüito» Encarnació y
Ricardo Pons (saxofonistas); Luis Perdomo y Yan Carlos Artime (pianistas);
Mariano Morales (violinista); Hans Glawischnig, Ramón Vázquez
y Aldemar Valentín (bajistas); Tony Escapa y el mexicano
Antonio Sánchez (bateristas); Tito De Gracia y Raúl
Rosario (timbaleros); Javier Oquendo (bongosero) y Héctor
«Tito» Matos, José Cámara, Diego Centeno
y Naen Budhakar a cargo de panderos y otros exóticos tambores
conforman el poderoso mazacote convocado al Estudio Peter Kart,
de Brooklyn, para dar vida a este discazo. Todos tienen oportunidad
de lucirse… aunque sin perder de perspectiva que la estrella
de la producción es él.
Aunque Paoli Mejías es reconocido como uno de los mejores
congueros de su generación, a la altura de Giovanni Hidalgo
y Richie Flores, la realidad es que domina la gama completa de la
percusión antillana. Así queda establecido, por ejemplo,
en los atinados solos de timbal que ejecuta en el clásico
“Oye cómo va” (de Tito Puente) y en el noveno
corte, titulado sencillamente “Timbal solo”. En el sexto,
“Dance Step” (de Miguel Zenón), y en el séptimo,
“Lo que dice el tambor” (de David Atanasio), despliega
sus habilidades en los panderos, chévere, la campana e, incluso
– específicamente en el caso del segundo – hasta
en el güiro.
Además de su brillante desempeño como acompañante
y solista, el virtuoso saxofonista alto Miguel Zenón tiene
particular destaque como arreglista y compositor, habiendo aportado
las selecciones “Revelation”, “Dance Step”
y “Timbal solo”. Atención especial merece el
estándar “Evidence”, de Thelonious Monk. Aquí
se hace sentir el saxofón tenor de David Sánchez,
reconocido como el más importante jazzista boricua contemporáneo.
A pesar de ser ajeno a la música que Paoli Mejía
nos brinda, un detalle que no debe pasarse por alto es la excelentísima
presentación de este compacto. Porque tanto las fotos de
Gerald Oar como el diseño gráfico de Evy Marchani
merecen un aplauso.
Spanish Harlem Orchestra
“Across 110 Street / Featuring Rubén Blades”
(Libertad, LE04-615)
Género: salsa.
Productores: Oscar Hernández (musical) y Aaron Luis Levinson
(ejecutivo)
Este disco es de salsa gorda de la brava. El material incluido
no tiene desperdicio. Al escucharlo, de repente me asalta la sensación
de que todavía estoy en el primer lustro de los ’70.
La plantilla que el gran pianista y arreglista Oscar Hernández
convocó para esta producción es poderosísima:
John Walsh, Raúl Agraz y Pete Náter (trompetistas);
Jimmy Bosch y Dan Reagan (trombonistas); Match Forman (saxofonista
barítono y flautista); Rubén Rodríguez y Héctor
«Máximo» Rodríguez (bajistas, alternados);
Pablo «Chino» Núñez (timbalero) y, alternándose
en las congas y los bongoes, Bobby Allende, George Delgado y Roberto
Quintero.
Aunque, por el envidiable cartel estelar que disfruta, el panameño
Rubén Blades se lleva el crédito absoluto en la carátula,
los otros tres vocalistas participantes están a su altura
artística. Se trata del veteranísimo boricua Willie
Torres, el también de los nuestros Ray De la Paz y el mucho
más joven ecuatoriano Marco Bermúdez, muy destacado
en Nueva York por sus trabajos con la Orquesta La Élite,
de Isidro Infante y sus colaboraciones discográficas con
otros intérpretes. Vale la pena resaltar el dato de que,
a pesar de no haber alcanzado un sitial verdaderamente privilegiado
en términos de estelaridad, Bermúdez es considerado
el más importante exponente salsero que ha surgido en Ecuador.
Blades vocaliza “Un gran día en El Barrio” (obra
de Ray De la Paz); “Bailadores” (de Héctor Rivera);
“Como lo canto yo” (de Tite Curet Alonso) y la versión
orquestada de su composición “Tú te lo pierdes”,
que apareció primero en su álbum acústico “Cantares
del subdesarrollo”. Willie hace lo propio con el estándar
“Cuando te vea”, de Tito Puente. A Ray se le escucha
en “Dime si llegué tiempo” (de Junior Cepeda)
y “Te cantaré” (de José Ángel Cruz).
Pero es en las piezas “Maestro del rumbero” (de Francisco
Alvarado) y el clásico “La hija de Lola” (de
Raúl Marrero) delegadas en Bermúdez que se suscitan
los solos más candentes. En la primera, a cargo de los boricuas
Pete Náter, Jimmy Bosch y Bobby Alende en las congas. Bosch
también resopla su trombón en la segunda. Por otro
lado resulta una delicia escuchar el trío formado por Bermúdez,
De la Paz y Torres en el clásico bolero “Espérame
en el cielo”, del puertorriqueño Paquito López
Vidal. Por su parte, Hernández aporta dos composiciones instrumentales:
“Escucha el ritmo” (cha-cha-chá con coro) y “Perla
morena”.
“Across 110 Street / Featuring Rubén Blades”
es un discazo que esperamos ver clasificado entre los nominados
al Grammy, en su versión anglosajona.
20/ago/04
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